El segundo semestre ya comenzó y las ilusiones se pincharon como los globos que Macri utilizó durante la campaña. Los trabajadores somos los primeros en recibir sobre nuestras espaldas el peso del brutal ajuste con los tarifazos y las medidas económicas que ha tomado. Comienza a sentirse el descontento entre los de abajo.

Después del 25 de julio la asamblea de Fasinpat nuevamente decidió salir a luchar. Debido a la profunda crisis que atraviesan las gestiones obreras, tanto en Fasinpat, Cerámica Neuquén y Cerámica Stefani, se resolvió manifestar la preocupación que atraviesa la clase trabajadora en general. La situación nos lleva a plantarnos en la calle y reclamar al gobierno que nos compre la producción para ejecutar la obra pública.

Es un despropósito no comprar el material a las fábricas gestionadas por los trabajadores y que con mucho esfuerzo mantienen las fuentes de trabajo de muchos compañeros que apostaron a la lucha sin patrones. Mucho debate llevó tomar la decisión de movilizar a Casa de Gobierno, importante postura de la base ceramista planteando realizar esta medida, que se impuso por amplia mayoría y que implicó parar la producción y hacernos sentir en la calle. La situación económica es compleja por no cobrar los salarios, por no poder pagar las elevadas tarifas de gas y luz, que han golpeado con fuerza en las gestiones conducidas por los trabajadores.

La firme decisión de los compañeros impidió que el gobierno de Gutiérrez mirara para otro lado y lo obligó a sentarse a dialogar con el sindicato ceramista alguna salida efectiva para las tres cerámicas. La respuesta de permanecer al costado de la ruta y el corte en Cutral-Có, definió que el gobierno ofreciera 4 millones de pesos en compra anticipada en las tres fábricas. Aún queda pendiente una reunión para el día 2 de agosto donde se debe firmar el convenio para hacer efectivo el compromiso de compras a futuro y así amortiguar un poco la crisis. Seguimos con el reclamo de la renovación tecnológica que es histórico y necesario para Fasinpat y aumentar la producción y la calidad. Queda demostrado que con unidad y sin sectarismo se consiguen los objetivos que tenemos los trabajadores, se vió en la asamblea unificada entre las dos fábricas, Fasinpat y Cerámica Neuquén, y con la presión de los compañeros de Stefani en la ruta, logramos que el gobierno atendiera parte de nuestros reclamos.

Por eso creemos que la fuerza de los trabajadores está en la unidad y la Asamblea de base. Es por este camino que debemos seguir para torcerle el brazo al gobierno y conquistar nuestros reclamos.
El martes 2 de Agosto continuemos movilizados en la puerta de la Casa de Gobierno para demostrarles que los ceramistas estamos dispuestos a luchar hasta el final.

Corriente Carlos Fuentealba

Trabajadores del Nuevo MAS e independientes

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