Por Johan Madriz, NPS (Costa Rica), 7/7/16



Puerto Rico era colonia de Wall Street. Esa es la verdad”.

Alejandro García Padilla, Gobernador de Puerto Rico

Comenzamos este texto con una aguda apreciación del Gobernador de la isla sobre el carácter de colonia que conserva esta en pleno siglo XXI. Él menciona la subordinación al poder económico de Wall Street, lo que es lo mismo a la multimillonaria elite burguesa de Estado Unidos y por tanto de su gobierno que está conformado por y responde a los intereses de los empresarios y banqueros. Sin embargo, tenemos un matiz y es que la cita esta en pasado, como si esto hubiera cambiado recientemente. Lo cual no es así y al contrario se acentuó en los últimos días (esto lo veremos más abajo).

La PROMESA de estabilidad económica

Escribimos esta nota a raíz de la aprobación en el Senado de Estados Unidos de la “The Puerto Rico Oversight, Management and Economic Stability Act” [Ley de Supervisión, Administración y Estabilidad Económica de Puerto Rico], cuyo pomposo acrónico es PROMESA.

Esta ley pretende iniciar un proceso de reestructuración de la deuda de la isla bajo la supervisión de una Junta Financiera con poderes extraordinarios que tomará la última palabra sobre asuntos fiscales y presupuestarios, pudiendo incluso vender los tesoros naturales del país. Estará formada por siete personas designadas nada más y nada menos que por el mismo Obama. Es decir la máxima autoridad del país será una junta de tecnócratas elegidos a dedo.

La promesa es la completa subordinación a Gringolandia. Ya lo decía el secretario del Tesoro estadounidense, Jacob Lew: “Esto se tiene que aprobar. No hay otra forma de dar auxilio a Puerto Rico. […]No hay alternativa”.

Puerto Rico tiene alrededor de una década sumida en una crisis económica que explotó este año al no poder hacer frente a una deuda que ronda los $70 mil millones del gobierno central. Esta deuda supera su Producto Nacional Bruto (PNB), que según el Banco Gubernamental de Fomento (equivalente al Banco Central), para el 2014 fue de $69,202 millones. Por otro lado su presupuesto para este año es de tan solo $8,987 millones.

Ante la pregunta de por qué la deuda aumentó de cerca de $25 mil millones en el 2001 a $50 mil millones en el 2009 a los actuales $70 mil millones, algunos analistas han esbozado la teoría de que la crisis inició en 2006 cuando terminó un sistema de exoneración fiscal a las empresas estadounidenses, con lo cual cayó la actividad económica y los gobiernos de la isla debieron cubrir el faltante de dinero emitiendo deuda. Y es que tan miserables son los empresarios que se fueron al mínimo roce de sus bolsillos. En la isla las corporaciones pagan contribuciones miserables de entre 0-4%.

Esta crisis se acrecienta por la diáspora de personas que deja la isla en busca de mejores perspectivas de vida. Se estima que entre 2006 y 2014 se han ido 609,000 personas en un país de 3.5 millones. De estos unos 56 mil tenían educación superior.

Y es que como es usual ante la crisis del capitalismo los primeros en pagar las consecuencias son los trabajadores, justamente quienes no crearon esas crisis. Ya en junio del año pasado el informe Krueger proponía cambios en las leyes laborales: “se propone que Puerto Rico solicite una exención para no tener que cumplir con el salario mínimo federal, así como adoptar leyes laborales similares a las de Estados Unidos, como el cálculo para el pago de horas extras y eliminar el bono de Navidad”[i]. Ahora el gobernador García planea implementar una reducción del salario mínimo para los trabajadores de 25 años o menos de $7,25 la hora a $4,25 (es decir una reducción del 41%).

 

Estado asociado pero no libre

 

Puerto Rico es un Estado Libre Asociado (ELA) de EUA, lo que quiere decir que pertenece a Estados Unidos pero no forma parte de ellos. La defensa nacional, la acuñación de moneda, las relaciones exteriores, el correo, las aduanas, entre otros son cosa de Washington. La isla solo tiene un representante en el Congreso de EUA, llamado Comisionado Residente, el cual tiene voz pero no voto (excepto cuando el mismo Congreso se lo confiera y sólo cuando su voto no sea determinante en el tema).

Recientemente el Tribunal Supremo de EUA dicto un fallo en el que declara que la última fuente de poder no es la Constitución del Estado Libre Asociado o su gente, sino el Congreso de EUA. Es en esta marcada ofensiva que se emite la Ley PROMESA que viene a reafirmar el papel de control desde Washington al establecer la creación de una Junta Federal.

También debemos recordar que en el 2012 se realizó un plebiscito no vinculante para determinar el estatus político de la isla. En esta se realizaron dos preguntas. La primera fue “¿Está usted de acuerdo con mantener la condición territorial actual?” a lo cual respondieron que No el 53,62% de los electores. La segunda pregunta era elegir entre tres diferentes opciones territoriales: Estadidad (pasar a ser el Estado 51 de EUA, obtuvo el 62,32%), Independencia (5,2%) o Estado Libre Asociado Soberano (se basaría en una asociación política “libre y voluntaria”, cuyos términos específicos se acordarían entre Estados Unidos y Puerto Rico como naciones soberanas, obtuvo el 32,71%).

Anterior a este ya se habían realizado tres plebiscitos similares “en 1967, 1993 y 1998. En los dos primeros la opción del Estado Libre Asociado (60,4% de los votos en 1967 y 48,6% en 1993) se impuso a la de la estadidad (39% en 1967 y 46,3% en 1993). Pero en 1998 el ELA sólo recibió el 0,1% de los votos y la opción de la estadidad (46,5%) sólo se vio superada por la de «Ninguna de las opciones anteriores» (50,3%), que fue la claramente triunfadora. Por otra parte, el independentismo consiguió sus mejores resultados en el plebiscito de 1993, con un magro 4,4% de los votos”.[ii]

 

Fuera yanquis, independencia y Asamblea Constituyente

 

Según los datos señalados arriba el descontento con el actual estado político es creciente. La opción de continuar como ELA bajo de 60,4% en 1967 a 46,38% en el 2012, mostrando el descontento con la forma de dominación de EUA en la isla (aunque una buena parte de la votación se encauza en la opción de estadidad esto es un reflejo de las ansias de mejorar los niveles de vida y dejar de ser de “segunda categoría”, lo cual sabemos no sucederá aunque formen parte de la Unión). Y a la vez el independentismo, aunque marginal en el conjunto de la votación, aumento de 4,4% en 1993 al 5,2% en el 2012. Por todo esto de la Corriente Internacional Socialismo o Barbarie creemos que en Puerto Rico se debe levantar la bandera de la independencia, que ya tiene un terreno ganado, pero que hay que profundizar.  Pero no es la independencia por sí misma, es una independencia que inmediatamente convoque una Asamblea Constituyente, soberana y democrática, que ponga en el centro de la escena a la clase trabajadora y los sectores oprimidos. Que desconozca esa ilegitima deuda impuesta por los buitres de la Bolsa. Que barra con la podredumbre de la burguesía isleña, cipayos del imperialismo yanqui, que presentan como un gran éxito de la democracia y de su “soberanía” la realización de plebiscitos que no tienen ninguna validez legal y sin la más mínima intención de enfrentar a Washington y Wall Street.

 

[i] http://www.elnuevodia.com/noticias/politica/nota/puntosclavedelinformekrueger-2066439/

[ii] http://www.abc.es/20121027/elecciones-estados-unidos/abci-puerto-rico-referendum-201210252021.html

 

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