NO DOCENTES MAR DEL PLATA –

En todo el país la comunidad educativa se puso de pie para enfrentar el ajuste brutal de Macri hacia la educación, luchando por presupuesto para las universidades. Evidencia de esto fue la marcha del 12 de Mayo, en la cual se movilizaron más de 60 mil personas en Capital Federal, enfrentando al gobierno de Cambiemos con las más amplia unidad en las calles.

Esta más que claro que el anuncio de un aumento de $ 500 millones para ser repartidos entre las 53 universidades nacionales es una miseria que no alcanza en lo más mínimo para solucionar ninguno de los problemas de la educación pública, ni costear los servicios que encima vienen con fuertes aumentos en sus tarifas.

En Mar del Plata, dos semanas atrás se realizaron asambleas en varias facultades donde se discutieron las problemáticas de la Universidad, que derivaron en una asamblea interfacultades e interclaustros para discutir cómo continuar el plan de lucha para conquistar el presupuesto.
Dentro de este marco de lucha, los trabajadores universitarios (no docentes), también se organizaron y empiezan a dar sus primeros pasos para enfrentar el recorte criminal del presupuesto para las universidades y los ataques a sus condiciones de trabajo.

Ataques que son parte del ataque más general que vienen sufriendo los trabajadores de todo el país y del cual los estatales y la educación pública somos el blanco preferido.

Hace dos semanas Macri vetó la ley anti-despidos para allanar el camino a su política antiobrera y reaccionaria basada en la baja de salarios, despidos y suspensiones. Al mismo tiempo, la Legislatura bonaerense sancionaba el proyecto de Emergencia Administrativa de Vidal, que no es más que una verdadera ley pro-despido que permite la flexibilización laboral y el achicamiento del Estado.

Dentro de la Universidad de Mar del Plata, hace un tiempo se realizó un concurso interno para pases de agrupamiento, en el cual varios trabajadores rindieron y pasaron del agrupamiento de servicios generales al agrupamiento administrativo. Ante esta situación, no se cubrieron las vacantes que se generaron luego del traslado de sector, vaciándose el área de intendencia. La gestión del rector Morea (Partido Socialista) mintió descaradamente, prometiendo cubrir esas vacantes, pero jamás resolvió la situación, al mismo tiempo que se agregaban lugares nuevos a cubrir, desbordando de tareas a los trabajadores.

La primera respuesta de la gestión fue bochornosa, contratando una empresa privada para hacer tareas de limpieza, en un política destinada a enfrentar a trabajadores entre sí, tercerizando el trabajo en la UNMDP, la cual es la única del país que cubre los servicios de limpieza y vigilancia con personal de planta, todo ante la pasividad de la conducción del gremio APU (Asociación de Personal de la Universidad), que no emitió sonido alguno, más allá de alguna queja aislada, más cuando la gestión había incumplido con un acuerdo paritario firmado en el que ya se había comprometido a no contratar a ninguna empresa para cubrir tareas de planta.

A partir de allí realizamos varias asambleas de base de Servicios Generales, las cuales fueron numerosas, contando con una participación del 95 por ciento de trabajadores del área, y salimos a reclamar de manera unificada, la incorporación de nuevos compañeros para cubrir los puestos vacíos que quedaron, más los puestos nuevos que se abrieron, además de llevar adelante una jornada de paro con concurrencia de dos días primero, y luego, ante el silencio de la gestión, se decidió volver a parar en el marco del paro de ADUM que reclamaba por salario.

Luego de no obtener nuevamente respuesta por parte de Morea, y de los argumentos de la conducción gremial de APU y su secretario general que argumentó que no iban a llamar a asamblea debido a que estaban en el marco de negociaciones paritarias, y que además ya la gestión se había comprometido a ingresar a 3 personas, de la cuales una tenía el ingreso efectivo, y llamar a asambleas haría tirar para atrás esos dos ingresos restantes, decidimos inmediatamente realizar una asamblea de base. Se invitó a participar a los trabajadores de la Secretaría de Extensión, que están con un conflicto similar desde hace rato, pero con la particularidad de que en ese sector son muy pocos trabajadores para organizarse. Resolvimos entre todos juntar firmas para que la conducción del gremio APU llame a una asamblea general y deje de hacer la plancha y enfriar el conflicto, cuando somos varios los trabajadores y trabajadoras que estamos dispuestos a salir a luchar contra el ataque a nuestras condiciones de trabajo que llevan adelante Cambiemos y la gestión de la Morea en sintonía. La juntada de firmas fue un éxito, en la cual en sólo dos días se reunieron las necesarias para que la conducción del gremio llame a una asamblea general y discutamos de conjunto cómo enfrentar este ataque directo a los trabajadores universitarios.

Los compañeros y compañeras de base esperamos la convocatoria a la misma, mientras seguimos en asamblea permanente presionando desde abajo a nuestro gremio para que se ponga a la cabeza de un plan de lucha nacional para que la gestión de la Universidad nombre más personal, y exija al gobierno de Macri mayor presupuesto para la Universidad.

Desde la Corriente Sindical Carlos Fuentealba entendemos que es fundamental para ganar esta lucha seguir convocando a asambleas en todos los sectores y reafirmar un pliego único de reivindicaciones que nuclee a todos los sectores de la comunidad educativa, estudiantes, docentes y trabajadores universitarios, porque creemos que la lucha por la educación pública debe ser una lucha nacional. Por ese motivo llamamos a la más amplia unidad con todos los sectores que quieran salir a luchar contra este gobierno reaccionario y antipopular, y defender la educación pública.

 

Miguel Fernández

Trabajador Universitario

Corriente Sindical Carlos Fuentealba

 

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