MILES DE PETROLEROS LE DIJERON “NO” A MACRI

El paro general y concentración que se realizó el pasado viernes 6 de mayo quedará en la historia de Comodoro Rivadavia como la jornada de lucha más importante que hayan realizado los trabajadores comodorenses en los últimos años.

En el marco del paro general de los petroleros, al que se sumaron prácticamente todos los gremios de la ciudad,se concentraron más de 30.000 trabajadores en el cruce de las rutas 3 y 26, al sur de Comodoro Rivadavia, reclamaron la preservación de las fuentes de trabajo y el cumplimiento de los acuerdos laborales en las empresas Panamerican PAE, Tecpetrol, Sicpetrol y YPF entre otras.

El conflicto se originó en enero último cuando las petroleras disminuyeron su actividad extractiva y exigieron al gobierno compensaciones en el precio de los barriles producidos para compensar la baja internacional del crudo, frente a la más mínima rebaja en las ganancias, esta patronal explotadora acostumbrada a ganar miles de millones,no tuvo el más mínimo escrúpulo en tomar de “rehenes” a los trabajadores y comenzaron a despedir centenares de trabajadores petroleroscomo medida de presión para obtener sus reclamos.

El mes pasado el gobierno anunció que pagaría 1.300 millones de pesos a YPF, PAE y Tecpetrol,a cambio las empresas prometieron reactivar la actividad de perforación en Chubut si se saldaba la deuda en incentivos a la producción que se arrastra desde mayo de 2015. Como nada cambió, saltó la bronca por abajo: los petroleros se cansaron de promesas y comenzaron a exigir respuestas de los dirigentes. Ante la eventualidad de un desborde la burocracia sindical de petroleros y otros gremios llamaron al paro y movilización, tan pesada venía la cosa que hasta el mismísimo gobernador Das Neves y el intendente de Comodoro, Carlos Linares “apoyaron” la medida, en un claro intento dereacomodarse ante la bronca de los trabajadores de la zona que desde hace meses no sólo viene soportando una constante rebaja de puestos de trabajo y de ingresos, sino que a esto se le suma el incremento de los precios y las tarifas, producto del ajuste nacional.

Nada bueno se puede esperar de estas patronales, aunque PAE comenzó a poner en funcionamiento parte de los equipos parados, no hay garantía que se recupere la actividad en todas las empresas y que vuelvan a tomar a los despedidos, y menos que aflojen un aumento de salarios acorde a los incrementos de la canasta familiar, ya de por sí altísima en la zona patagónica.

Toda esta situación se agrava debido a que la política energética del gobierno de Macri está en manos de un empresario ex-Ceo de la petrolera Shell, que sólo le interesa beneficiar a las petroleras a costa de los trabajadores, pagándole bajos salarios, ya costa de la población en general, aumentando en forma sideral el precio de los combustibles para los autos y transportes, además de las tarifas del gas domiciliario.

La lucha de los trabajadores y el pueblo de Comodoro viene a sumarse a otras experiencias que se están desarrollando a lo largo y ancho del país, las luchas de los estatales contra los despidos, los docentes de Santiago del Estero y Tierra del Fuego por aumento de salarios y contra las medidas de ajuste, la multitudinaria movilización del pasado 29 de abril, son los primeros rounds que está dando el movimiento obrero contra el ajuste de Macri. A medida que transcurren los meses se hace más carne que para pararle la mano a este gobierno hay que pegar más duro. La burocracia sindical de todo pelaje, al igual que el peronismo “opositor”, administran las medidas, no quieren “noquear” a Macri, sólo quieren “negociar” alguna que otra migaja, si frenan hay que desbordarlos.

Para pararle la mano de verdad al gobierno, para que se paren los despidos, se vuelva atrás con el tarifazo y se logre un aumento salarial del 50% hay que profundizar las luchas sectoriales empujando para unirlas, exigiendoa las conducciones sindicales la convocatoria a un gran paro nacional con movilización a Plaza de Mayo.

Tony Avellaneda

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