La responsabilidad es del gobierno de Macri y Schiaretti

 

La semana pasada un nuevo femicidio conmocionó e indignó a las y los cordobeses, porque estamos hartas de confirmar todos los días que la vida de las mujeres no vale nada para los gobiernos, sus funcionarios y la justicia, y que nos siguen matando, torturando, violando y vulnerando nuestros derechos.

Esta vez se trata de Yamila Garay, una joven de 21 años de la localidad de Huerta Grande del interior de la provincia, que fue hallada muerta en una cantera abandonada con una soga al cuello, después de que estuviese desaparecida dos días. El imputado por delito de homicidio agravado por violencia de género es su ex novio, Lucas A. Di Giovanni, de 28 años, que fue el último que tuvo contacto con ella (la vieron irse en moto con él y a él volviendo solo) y que hoy está preso en la cárcel de Cruz del Eje.

Según cuentan los familiares de Yamila, ella había decidido acabar la relación un mes antes de que fuera asesinada, pese a la insistencia del presunto femicida. Algo que nos pasa a muchas mujeres, que estamos en una relación sin poder ser dueñas de nuestras elecciones y nuestra vida. En eso consiste precisamente una relación violenta, que en la mayoría de los casos no se denuncia por su sutilidad y que termina, como en el caso de Yamila, de la peor forma: la muerte.

Pero el hecho de que las situaciones de violencia hacia las mujeres se repitan, que nos pueda tocar a cualquiera de nosotras y que aumente día a día el número de femicidios es porque hay una causa más de fondo que las origina. Tiene que ver con las políticas que generan las condiciones para que la violencia se reproduzca y se convierta en una epidemia. Políticas que, bajo el gobierno de Macri, son reaccionarias y un claro ataque a los derechos de las mujeres y sus conquistas, como ha sido el desmantelamiento de los programas de salud sexual y reproductiva del Ministerio de Salud, el cierre de refugios, entre otras.

Si el kirchnerismo en doce años de gobierno no resolvió los problemas estructurales que ocasionan los peores flagelos que sufrimos las mujeres, el gobierno del PRO viene a profundizarlos. Y Schiaretti sigue esa línea. Con el triunfo de Cambiemos se envalentonó y despidió a las trabajadoras de la Dirección de Violencia Familiar, que a través de una abnegada lucha, que aún continúan, lograron su reincorporación y hoy pelean por las compañeras trabajadoras despedidas de la Secretaría de la Lucha contra la Violencia hacia las Mujeres y Trata de Personas.

Ahora el gobernador de Córdoba ha montado una verdadera farsa, el Polo Integral de la Mujer, que ni siquiera es un parche para solucionar de manera urgente los problemas que nos afectan. Con un paupérrimo presupuesto no llega a asistir ¡ni al 6% de las mujeres que denuncian violencia machista!, mientras subsidia a las empresas para que nos sigan precarizando (negándonos el acceso al trabajo digno), entre otras cuestiones indignantes.

A esto le sumamos el deterioro de las condiciones de vida de las y los trabajadores y el aumento descomunal de la pobreza, a causa de despidos, inflación, ajuste y tarifazos, que aplican ambos gobiernos, y que es el caldo de cultivo de la violencia hacia las mujeres.

No es casual entonces que a tres meses de gobierno PRO y sus aliados, las cifras de femicidios ya sean alarmantes. En los primeros tres meses del año se duplicó la cantidad de femicidios en relación a los primeros tres meses del año pasado, que según los datos oficiales, terminó con 12 mujeres asesinadas en Córdoba.

Tenemos que dejar de ser parte de estas estadísticas y enfrentarnos a estas políticas de los gobiernos que atentan contra nuestra propia vida y prometen ser peores.

 

Preparemos una gran movilización

 

Ante este panorama desolador para las mujeres es que se hace urgente que el movimiento de mujeres salga una vez más a las calles de manera unitaria. Esa es nuestra manera de hacer justicia y de defender nuestras conquistas, la única que hemos comprobado durante todos estos años que es efectiva.

De hecho, esto fue lo que comprendieron los familiares, amigos, y compañeros del Profesorado de la Escuela Nacional de La Falda donde estudiaba Yamila, que salieron inmediatamente con bronca y dolor e hicieron una marcha a la que concurrieron más de cien personas en esa localidad, que fue visibilizada por los medios. La misma Yamila, sensible hacia las cuestiones de las mujeres, había compartido esta necesidad participando de la movilización del NiUnaMenos el 3 de junio del año pasado con sus mismos compañeros del profesorado.

El movimiento de mujeres, que ante cada caso de femicidio, violencia machista, abuso, etc., ha salido centenares de veces a las calles, consiguiendo que en muchos casos se haga justicia, y que se hizo presente con una multitudinaria marcha el 8 de marzo pasado para denunciar las políticas de ajuste y despidos de Macri, hoy tiene un desafío mayor: evitar que el gobierno de Macri y Schiaretti siga avanzando sobre nuestros derechos.

Por eso Las Rojas y las organizaciones que somos parte del movimiento de mujeres, impulsamos una marcha para este miércoles que ponga contra la pared a estos gobiernos patriarcales. Allí estaremos con toda nuestra fuerza militante, en primera línea, para que así sea.

 

Todas/os a la marcha este 6/4 en Colón y Gral. Paz a las 17 hs.

 

¡Justicia por Yamila!

¡Cárcel Perpetua al Femicida!

¡Basta de femicidios y violencia hacia la mujer!

¡Basta de ajuste, tarifazos y despidos!

 

Flor, Las Rojas Córdoba

Dejanos tu comentario!