El ajuste del gobierno nacional acaba de sufrir un duro golpe en el corazón del país: los docentes, luego de 3 semanas de huelga protagonizaron una inmensa movilización que colmó las calles de la ciudad de La Plata con más de 30.000 almas al coro de “No va empezar, no va empezar, si no hay aumento salarial”. Una huelga y movilización históricas que se inscriben con fuego en la historia de la lucha docente de nuestro país.

La huelga general por tiempo indeterminado

La huelga empezó el 5 de marzo y desde su inicio viene siendo total: el 98% de las escuelas públicas de la provincia no tienen clases. En la medida que fue transcurriendo el proceso, a diferencia de años atrás cuando menguó su acatamiento, el nivel de participación y actividad docente por la base fue creciendo. Esta actividad se expresó en un movimiento de asambleas zonales en las escuelas (varias escuelas por asamblea) que nucleó a gran cantidad de docentes y permitió organizar acciones de difusión de la lucha al conjunto de la comunidad por medio de radios abiertas, volanteadas en semáforos, caminatas y caravanas con autos, etc. Es decir, la huelga inicialmente pasiva fue adquiriendo una dinámica cada vez más activa. En este punto vale una reflexión: si la huelga se fue manteniendo esto viene siendo porque la presión y movilización es muy grande y al Frente Gremial le costaría mucho levantar. Pero esto no significa que no lo haga en algún momento, aunque el costo que tenga que pagar sea muy alto.

Por medio de esta transformación de la huelga de pasiva en activa es que tuvo lugar la gigantesca movilización de hoy miércoles 19 de marzo a la gobernación de la provincia de Buenos Aires. Decenas de micros de muchos distritos, más de 40 de La Matanza, 20 de Quilmes, por nombrar algunos, fueron concentrando una larguísima columna por la calle 7 de La Plata que a medida que fue marchando recibió el caluroso aplauso y apoyo de la población, que veía asombrada la marea blanca que inundó la ciudad. Una de las canciones más cantadas en las columnas de los Sutebas opositores fue de marcado carácter político, dando cuenta de hacia dónde iba dirigido el reclamo: “A ver Cristina, a ver si no entendemos, con 1.800 pesos de básico no comemos. Pagaste millones para la Repsol, y ni un solo peso para educación. Los trabajadores salimo´ a luchar, ganamos las calles, huelga general”.

El gobierno amenaza con el decreto pero no lo firma

El día antes de la movilización, Scioli dijo que iba a cerrar la paritaria “por decreto” y que empezaría a liquidar los sueldos con los “descuentos de los días de paro”. Pero no lo hizo: la docencia cobró semejante enojo que el gobierno tuvo que retroceder. Es que advirtió que dejaría al conflicto en una situación más dura aún, cuando lo que más le conviene es acordar alguna suba que el Frente Gremial termine agarrando y le dé más “legitimidad” frente a la docencia. Porque a lo largo y ancho de la provincia las ganas de seguir el paro son muy fuertes y eso está dificultando el margen para que tanto el gobierno como el Frente Gremial puedan cerrar el conflicto. Pero tenemos que ser muy claros: desde la Lista Gris opinamos que tanto Baradel como Petroccini no representan realmente a la docencia; de hecho, ya nos han llevado a traiciones todos estos años. Y por eso la traición puede estar a la vuelta de la esquina. Por ejemplo: ¿en qué asamblea docente se votó que el reclamo tenía que ser de solo 35%? En realidad, lo que habría que estar pidiendo es un salario básico de cerca de los $6.000, que es lo que podría llevar el inicial a los $10.000. Nadie mandató a estos dirigentes, a los que poco les importa la real opinión de los docentes que estamos en las escuelas. En este sentido toda la docencia tiene que estar alerta ante las negociaciones que mantengan los gremios con el gobierno y convocarse en asambleas distritales ante el primer intento de cerrar el conflicto.

¡Que la CGT y la CTA paren el país para que la docencia triunfe!

Desde la Lista Gris venimos señalando que la lucha de los docentes tiene la importancia de que el resultado de nuestra paritaria implicará un techo para las próximas negociaciones paritarias. Es decir: el gobierno quiere ajustarnos el salario por debajo de la inflación para que luego las patronales se lo ajusten al resto de los trabajadores de empresas privadas. Por eso decimos que si nuestra lucha gana prepara mejores condiciones para el resto de las luchas de trabajadores. Esta es la razón por la necesitamos que tanto las dos CGT como las dos CTA llamen a un paro nacional unitario con movilización a Plaza de Mayo. Una gran movilización de trabajadores que le rompa el brazo ajustador al gobierno de Cristina Kirchner y conquiste las demandas de los trabajadores. Una oportunidad para exigir este paro será el próximo 24 de marzo en las movilizaciones contra el golpe genocida de 1976, también en la Jornada Nacional de Lucha contra el Ajuste K y por la absolución de los petroleros de Las Heras votada por el Encuentro Sindical Combativo de Atlanta.

6.000 de básico, 10.000 de inicial

Estado de alerta permanente en las escuelas

Ningún acuerdo ni levantamiento del paro por la TV. Es la base la que tiene que decidir

Renuncia inmediata de la reaccionaria ministra De Lucía

Que la CTERA y el Suteba convoquen una marcha blanca a Plaza de Mayo

Paro general en apoyo a los docentes

 

Agrupación Nacional Lista Gris Carlos Fuentealba

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