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FADECS FADEL -UNCo: Construimos la unidad por un centro independiente y de lucha, para enfrentar el ajuste de la gestión y el gobierno

 

Este año comenzó con una sincera (aunque tramposa) confesión por parte de la gestión de nuestra universidad: la UNCo se encuentra en emergencia edilicia y presupuestaria, por lo cual sería necesaria una triplicación del presupuesto para poder garantizarnos una cursada digna. Decimos que es una confesión tramposa porque mientras el rector Crisafulli y las agrupaciones K (Compromiso, Jauretche, Miles) reconocen el déficit presupuestario, lo utilizan como excusa para buscar financiamiento externo, impulsando un modelo de universidad abierto a las empresas, en el que se desligue de la responsabilidad al gobierno nacional y se avance en convenios con multinacionales como Chevron, cuyo interés es tener técnicos con conocimientos mínimos para sus emprendimientos y no profesionales con una formación integral.

Esta realidad de déficit edilicio y presupuestario que los estudiantes conocemos muy bien, la falta de espacio y condiciones dignas para cursar, la falta de equipamiento técnico para las carreras específicas como Comunicación Social, el déficit de profesores y oferta horaria, responde a un vaciamiento sistemático que estas gestiones llevan adelante, aplicando las políticas de ajuste y vaciamiento del gobierno nacional, que, al mismo tiempo, destina millones a subsidiar a la Iglesia e incluso a la educación privada, y que mediante leyes privatistas como la menemista Ley de Educación Superior (LES) o la CoNEAU, garantizan el desfinanciamiento de la educación pública en beneficio de la educación privada.

Esta situación es aún más alarmante de cara al año que viene, ya que tanto Scioli como Macri, gane quien gane, planean aplicar un duro ajuste del que será parte una reducción del presupuesto estatal, del cual la educación no estará exenta.

Todo esto contrasta con el escándalo de sobresueldos de las autoridades que salió a la luz en los medios de comunicación y que mostraba en una planilla, entre otras cosas, un pago a nuestro decano Pescader de 145.000 pesos, además de remuneraciones similares para Crisafulli (rector) y el resto de las autoridades de la Universidad.

La excusa de que era una suma acumulada de un aumento anterior no cobrado (y que, en realidad el salario promedio de un decano es de $ 70.000) no tranquilizó a los estudiantes y al resto de la comunidad educativa, teniendo en cuenta que en nuestra facultad hay no docentes precarizados que cobran $ 5.000 y docentes con 10 años de antigüedad con un salario de $ 13.000.
El escándalo de los sobresueldos ha precipitado una importante conclusión política que todos los estudiantes debemos tener en cuenta: la gestión y los decanos no son trabajadores, son funcionarios a sueldo del gobierno que viven en una situación privilegiada a condición de aplicar las políticas de ajuste y vaciamiento que les exigen desde arriba, y, por lo tanto, el movimiento estudiantil debe imperiosamente organizarse de manera independiente de ellos, con sus propios espacios de discusión en asambleas y métodos de lucha.

Por eso tampoco son alternativa las corrientes que, con matices, han defendido a la gestión de Pescader, en una clara falta de independencia política de cara al movimiento estudiantil (CEPA, MELLA y CAUCE) atando las manos al activismo o llevándolo a confiar en una gestión que, si bien utiliza frases “progresistas”, se adapta a la miseria presupuestaria que baja el gobierno y el Consejo Superior, y aplica de esta manera las políticas de ajuste del gobierno nacional.

Necesitamos un centro que convoque asambleas y acompañe todos los reclamos

Es en este contexto en el que desde ¡Ya Basta! y el Nuevo MAS junto a los compañeros el FIT hemos constituido LA IZQUIERDA AL FRENTE, para pelear por un centro de estudiantes que sea una verdadera herramienta de lucha para enfrentar el ajuste y mejorar nuestras condiciones de cursada. Para frenar el vaciamiento de Locución, Trabajo Social y todas las carreras de la Universidad, y para terminar con las camarillas privilegiadas y ajustadoras que gobiernan la Universidad, peleando por la democratización de los órganos de co-gobierno.

Somos los que luchamos consecuentemente junto a los compañeros de Locución, los que queremos un centro que convoque asambleas para acompañar todos los reclamos de los estudiantes, los que luchamos por un movimiento estudiantil que luche en las calles junto al movimiento obrero, el movimiento de mujeres y los sectores populares.

De cara al año que viene, con el ajuste de Scioli en curso, será más necesario que nunca recuperar nuestra herramienta de lucha para defender la educación pública. ¡VOTÁ A LA IZQUIERDA AL FRENTE PARA QUE AVANCE ESTA PERSPECTIVA!

¡Ya Basta! – Comahue

 

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