UNA LEY QUE CONSAGRA LA PRECARIZACIÓN – 

 

 

El miércoles 7 de octubre, la cámara de diputados del Congreso Nacional dio media sanción a la ley del actor. Impulsada por la Asociación Argentina de Actores[1] y presentada por el gobierno como una “reparación histórica”, la ley viene a dar un marco legal a la actividad actoral otorgando por primera vez una serie de derechos previsionales como la jubilación. Sin embargo, no todo es color de rosa como lo pintan el gobierno y la Asociación.

 

Cuál es la condición laboral de los actores

 

Sea en el circuito comercial, el oficial o el independiente[2], en televisión, cine o publicidad, por cuenta propia o en cooperativa, el trabajo del actor siempre fue sumamente precario.Tato Pavlovsky comentaba que, en las épocas difíciles, sólo podía sostenerse gracias a su trabajo como psicoanalista.

Contratos por tiempo determinado, desempleo, trabajo en negro y mal pagado, falta de cobertura médica, ART, derechos previsionales,subsidios de miseria para que los actores puedan montar sus producciones, así como también para mantener las salas de teatro y centros culturales [3].Estas son las formas de la precarización sostenidas por el estado.

 

El gobierno sostiene la precarización

 

En los últimos años, el gobierno nacional dejócorrer el vaciamiento del PROsobre el teatro Colón y el teatro San Martín y el cierre de centros culturales.Esto en la ciudad que es Capital Latinoamericana del Teatro, con más de 300 salas, con programación los 365 días del año y hasta un festival internacional (FIBA).

Ahora, el gobierno k impulsa una ley del actor que, apoyada en demandas históricas,busca consagrar el trabajo precario garantizando un negocio millonario para las empresas y el estado.

 

Las trampas de la ley

 

La ley del actor dice, fundamentalmente, dos cosas: reconoce como trabajador alactor que se encuentra en relación de dependencia; yotorga “cobertura desde lo previsional a un colectivo de trabajadores que se caracteriza por su “discontinuidad laboral”[4].

La ley llama “discontinuo” a la profunda precarización laboral que atraviesael trabajo del actor. Llega al absurdo de ubicaresta realidad como si fuera una voluntad de los actores,pero no como lo que es, una imposición de los empresarios y el estado que se aprovechan del trabajo creador del actor para hacer negocios.

Por otra parte, la ley deja afuera a un contingente de actores que no entran en la industria ni son contratados por el estado, un contingente que conforma la mayoría de los actores del país.

La leyexige 120 jornadas de trabajo para contabilizar aportes previsionales por un año, pero en las condiciones actuales, sólo unaestrella de TV de un tira exitosa, como Mariano Martinez en la tira de Canal 13 “Esperanza Mía”, llega a cumplimentar esa cantidad de jornadas. La ley tampoco garantiza estabilidad laboral.

 

Queremos que se abra el debate

 

Al legitimar la precarización laboral y no reconocer como trabajadores a la mayoría de los actores, se impone la exigencia de abrir el debate sobre la ley. Esto es lo que debería impulsar la Asociación Argentina de Actores y no un vergonzoso apoyo para que la comunidad artística vote a Scioli en octubre, un gobierno de signo más conservador.

Los estudiantes, futuros trabajadores del arte y la cultura, tenemos que exigir con la movilización queel gobierno que abra el debate para que la ley del actor sea verdaderamente inclusiva, reconociendo al conjunto de los actores como trabajadores y asegurando trabajo genuino y estabilidad laboral.

 

Mati R.

 

 

¡RECUADRO!

 

Lozano y el FIT van detrás del gobierno nacional

 

Durante la sesión de diputados que dio media sanción al proyecto, los bloques del Frente para la Victoria, el PRO, el Frente Renovador y la UCR hicieron uso de la palabra para apoyar la ley buscando congraciarse con la comunidad artística. Es que todos los partidos que representan al empresariado están de acuerdo con la Asociación Argentina de Actores en consagrar la precarización del actor.También festejó el reformista Claudio Lozano de Unidad Popular.

Sin embargo, lo que llamó la atención fue el silencio de los diputados del Frente de Izquierda, quienes fueron detrás del kirchnerismo votando afirmativamente. Sin decir nada, desaprovecharon la oportunidad para denunciar la situación de precariedad que atraviesa el trabajo de los artistas y exigir lo necesario para que haya una verdadera ley de actores.

 

“Apoyo crítico” en la Universidad Nacional de las Artes

 

Mientras se discutía la ley en el Congreso, en la facultad de Artes Dramáticas de la UNA debatimos en asamblea el posicionamiento de los estudiantes. Desde el Nuevo MAS impulsamos la moción de movilizarnos para exigir que la ley reconozca a todos los actores como trabajadores, garantice la estabilidad laboral e impulse la creación de nuevos puestos de trabajo. A esta posición, la Santoro y Nuevo Encuentro opusieron a la movilización el “apoyo crítico” a la ley. Una posición que es más un apoyo que una crítica, porque busca dejar la conciencia “tranquila” pero no movilizar a los estudiantes para que se abra un debate y la ley cambie.

 

 

Mati R.

[1] Se trata del sindicato nacional de actores dirigido actualmente por el kirchnerismo.

[2] El circuito “under”,  concentra la mayor cantidad de salas y espectáculos del país.

[3] Tal es el caso de los subsidios del INT (Instituto Nacional de Teatro) y de PROTEATRO para las salas independientes.

[4] Cita del anteproyecto de ley.

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