El 23 de septiembre comenzó el juicio por el femicidio de Paola Acosta perpetrado por Gonzalo Lizarralde, padre de su hija Martina, quien fue encontrada junto al cuerpo de su madre hace un año, luego de que el movimiento de mujeres saliera a las calles exigiéndole a la Justicia que tomara cartas en el asunto.

El miércoles 7 del corriente mes se dictó la sentencia que dictaminó la condena a prisión perpetua para el femicida Lizarralde. Dicha condena era la pedida tanto por la fiscalía como por la querella y por ella hemos luchado las agrupaciones de mujeres y familiares de víctimas de violencia de género desde el momento en el que se comenzó a salir a las calles a pedir justicia por Paola.

Ahora bien, el femicida de Paola Acosta fue sentenciado a reclusión perpetua por la presión que el movimiento de mujeres le está generando a la Justicia, no solo por los casos puntuales en los que se ha salido a las calles a luchar sino también luego de la masiva movilización del 3 de junio en el que miles de mujeres salimos a las calles a exigir Ni Una Menos, pero no podemos conformarnos con esto, porque el femicida no fue sentenciado por femicidio sino por la alevosía con la que perpetró el hecho. Por ello es ahora imprescindible que sigamos luchando para que este y otros femicidas sean reconocidos por la Justicia como lo que son. Evidentemente, la Justicia continúa siendo machista, misógina y patriarcal, y por ello es tarea indispensable del movimiento de mujeres continuar en la lucha en contra de esta Justicia que sólo bajo presión condena a violentos, femicidas y abusadores.

En este sentido es también que insistimos en hacer responsables a los gobiernos que no se hacen cargo de la problemática que sufrimos las mujeres día a día en este país en el que nos golpean, secuestran y matan y nadie hace nada para darnos una salida a esta situación. Las mujeres seguimos sin poder acceder a refugios al estar en situación de violencia de género, sin poder acceder a trabajo digno ni a una vivienda, todas cosas que posibilitarían que las mujeres podamos independizarnos de quienes nos violentan.

La condena a este femicida nos da ahora más fuerza para ir al Encuentro Nacional de Mujeres a seguir luchando por nuestros derechos, contra el Gobierno, la Justicia y los violentos.

 

Las Rojas Córdoba

 

 

 

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