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Hay que seguir construyendo una alternativa socialista

 

Con una gran campaña militante y un enorme esfuerzo de todos los compañeros y compañeras del Nuevo MAS, hicimos de esta campaña electoral una herramienta para la propagación de las ideas de nuestro partido para amplias franjas de trabajadores y juventud de la provincia. Tenemos el orgullo de haber centrado nuestra campaña en el debate crucial: que vuelva YPF bajo control obrero y presentando una alternativa socialista frente a los gobiernos patronales, planteando que tienen que gobernar los trabajadores. A continuación haremos un repaso por los resultados electorales.

 

Las elecciones en Neuquén, con el 96% de las mesas escrutadas, arrojan resultados que no sorprenden. El MPN que venía de campaña electoral desde las internas del partido realizadas en Noviembredel 2014, con su ligazón orgánica al aparato del estado sostuvo una multimillonaria campaña durante meses saturando toda la provincia con su propaganda electoral,manteniendo cómodamente la hegemonía del gobierno de la provincia del Neuquén con el 38% de los votos sumando las colectoras. Secundado por Rioseco del Frente para la Victoria con el 29%, el intendente de Cutral-Co devenido candidato k, quien recibió el tibio apoyo de los candidatos como Kiciloff y Randazo, sin embargo emuló la “ola naranja” sciolistadando evidencia de que más de uno corre para el lado donde sopla el viento. Tercero cómodo quedó Pechi Quiroga del frente Nuevo Compromiso Neuquino-UCR-PRO, quien a mitad de la campaña bajó las expectativas para amortiguar el fracaso de perder la posta como único opositor competitivo contra el MPN, al que le toca ahora defender su “bastión” de la Capital neuquina, en las próximas elecciones a intendente que se especula realizar en septiembre próximo.

El gobernador electo Gutiérrez asentó en sus primeras palabras pos electorales la necesidad del diálogo y más diálogo entre las fuerzas políticas, a la espera de definiciones en el escenario nacional que se esperan hacia octubre de este año y que tendrán impacto a la hora de tejer las alianzas necesarias con las fuerzas políticas patronales.

Apostando a la despolitización

La provincia petrolera se vio sumergida en un escenario electoral tensionado hacia la despolitización, donde la saturación del MPN con su propaganda electoral vacía y aplastante apostó por instalar que el MPN es dueño de la provincia y que no hay ningún tipo de discusión sobre quién y cómo gobernar Neuquén. La jugada del partido de gobierno fue quitar de su campaña y de los medios de comunicación los debates políticos, sobre todo un tema central: el problema del petróleo.

Siendo la explotación hidrocarburífera el centro de la producción neuquina y el eje de estabilidad de miles de trabajadores que si no trabajan en el petróleo lo hacen en ramas laborales colaterales, se evitó entrar en esta discusión. Amplias franjas de la población mantienen esperanzas en el progreso del nivel de vida alrededor de la explotación de los hidrocarburos, pero la superexplotación de los trabajadores petroleros y el estancamiento relativo de la actividad que amenaza profundizarse por la inesperada situación de la caída del precio del crudo, amén de que siempre la despolitización abona el camino a las opciones patronales sobre todo oficialistas, terminó de convencer al MPN de que había que borrar de la campaña (y de los medios de comunicación) el tema de los hidrocarburos. Se apostó a que el reinara un clima implícito de estabilidad para fortalecer la tendencia conservadora. En este clima conservador, Rioseco emergía como el voto útil contra el MPN, llevándose otro tanto del caudal de votos.

Esto no significa que no pase nada por abajo entre la clase obrera petrolera y los estatales de la provincia. Al contrario, las tenazas de la inflación y el impuesto al salario afectan de manera cada vez más aguda a los trabajadores y hay signos de bronca por abajo. El burócrata y senador emepenista Guillermo Pereyra maniobró junto a la burocracia de la CGT con un bono para los obreros con el fin de patear las paritarias a mediados de año y dilatar cualquier definición sobre qué hacer con el impuesto al salario. El control patoteril en los petroleros del que se jacta Pereyra (quien cada vez que hay votación del MPN realiza paros para llevar obligados a votar a los trabajadores) pone sobre la mesa la necesidad de un cauce independiente para enfrentar a la burocracia, al gobiernoy a las multinacionales que usan a los obreros petroleros como material descartable bajo el canto de sirena de sumas de cinco cifras en negro y con contratos basura.

Por el lado de los estatales, el pacto social entre la burocracia de la CTA Micheli que se vendió al oficialismo MPN-K, junto con la burocracia de Guagliardo en ATEN fueron una ayuda fundamental para planchar la coyuntura. Mientras empieza a haber resistencia en la aplicación de la ley orgánica de educación, sumadas a las voces en contra por el precarizador convenio colectivo de trabajado de auxiliares de servicio, Quintriqueo y Gualgliardofueron otro factor fundamental para mantener en silencio a los trabajadores y se imponga la vía conservadora en las elecciones.

El FIT y la política al servicio del parlamento

EN este marco, las elecciones para la izquierda se hicieron cuesta arriba. El FIT sacando la mitad de los votos del 2013[1] mediatiza el desinfle con la obtención de una banca más de la obtenida en el 2011gracias al reacomodamiento de las fuerzas patronales que aparecieron fragmentadas con la división definitiva del partido UNE[2]y el ARI perdiendo su puesto en la legislatura.

Manteniendo un importante caudal de votos, aunque muy distante del fenómeno del 2013, el FIT quedó lejos de utilizar el espacio electoral para dar un debate de cara a los trabajadores y la juventud sobre la salida que debe tener la provincia. Al contrario, haciendo que la política siga dócilmente a las necesidades electorales, centró sus campañas en la renovación de la banca y la obtención de una nueva.

Esto no es una novedad pero no deja de ser una clara muestra de adaptación, cuestión que el Nuevo MAS debate en la izquierda acerca de las perspectivas estratégicas sobre las que deben abordarse la intervención electoral y parlamentaria. El FIT adaptándose a que el MPN iba a ganar las elecciones hizo eje en el parlamento y no en el cuestionamiento del régimen que sostienen el MPN y los K, cuestión que resalta en la entrega del petróleo a las multinacionales y donde la salida que debe proponer la izquierda es la estatización sin pago de los hidrocarburos bajo control obrero. No aprovechó la campaña para ayudar a madurar la conciencia de clase de amplias franjas de trabajadores sino que se concentró en instalar que la salida es votar parlamentarios de izquierda, rociando esta propuesta electoral con un popurrí de reivindicaciones fragmentarias en formato de proyecto de ley.

El FIT sin contrastar con el cauce despolitizado de las elecciones renueva la experiencia en el parlamento desde el cual durante los 4 años que vienen transcurriendo flaco favor han realizado por la organización y movilización de los trabajadores. Esto se refleja en la salida de los ceramistas del frente decepcionados por la experiencia, y las posturas ombliguistas que mantuvieron los integrantes del FIT en las intervenciones en el movimiento de trabajadores: las mismas elecciones en el sindicato ceramista en 2012, el rol del FIT en el FURA de ATEN debilitando y dividiendo el frente antiburocrático en 2014, y así en cada intervención en Neuquén y en todo el país como en el Subte, y ni hablar del rol inexistente del FIT en las luchas obreras más importantes como las de Gestamp y Lear.

Sumate al Nuevo MAS por una alternativa socialista

Nuestro partido se posicionó frente a un escenario difícil electoralmente pero que no dejó de dialogar con amplios sectores, diciendo que vuelva YPF bajo control obrero, que con ese dinero se pueden solucionar los problemas de salud vivienda y educación, el planteo de una alternativa socialista y que gobiernen los trabajadores. Cuestionando el régimen al servicio de las multinacionales petroleras sostenido por el MPN y los K presentamos una salida global frente a los trabajadores, las mujeres y la juventud, y fue acogida con simpatía, lo que no quita que haya primado un sentimiento más bien conservador que de cambio, obteniendo 1.655 votos a Gobernador y 1837 a Diputados, en una campaña que hubo que enfrentar los grandes aparatos de los gobiernos patronales, sorteamos el intento de proscripción electoral por parte de la justicia sobischista a nuestros candidatos a diputados, y hasta hubo enfrentamiento físico con las patotas del MPN cuando realizábamos las últimas pegatinas antes de la veda electoral.

Con un gran esfuerzo de toda nuestra militancia, simpatizantes y amigos del partido, el Nuevo MAS dio el debate que había y hay que dar y se hizo de una mayor periferia, marcando claramente cuáles son nuestras miras estratégicas y dando un debate de fondo en la vanguardia sobre cuál tiene que ser la intervención de la izquierda en el escenario electoral: abonando la independencia de clase y ayudando a madurar la conciencia de amplias franjas de trabajadores con una alternativa socialista, recuperando la memoria de los luchadores como el compañero del Nuevo MAS Carlos Fuentealba.

La tradición de nuestros compañeros de la talla de Alcides Christiansen y Juan Uribe, acompañados por referentes como Lalo Vázquez y Carlos Quijada, empalmados con las nuevas generaciones de militantes encarnadas en Lucas Ruiz y Fernanda Christiansen, ayudó a llevar esta campaña más allá de nuestro auditorio cotidiano, proponiendo una alternativa socialista. Y llamamos a todos los compañeros y compañeras que ayudaron a poner en pie nuestra campaña con las candidaturas, las pegatinas, volanteadas, fiscalización y a quienes nos apoyaron con el voto, a sumarse a la construcción de esta alternativa socialista, que plantee en las elecciones los problemas fundamentales sin adaptarse a las condiciones del electoralismo rampante, pero que yendo más allá, apueste por un movimiento obrero que tome en sus manos la pelea por la construcción de una sociedad distinta, apostando a las luchas y al desarrollo de la conciencia de clase, por el desborde por izquierda al gobierno del MPN y los K.

Gustavo

 

 

[1] En el 2011 el FIT sacaba el 2,6% (7441 votos) a Gobernador y el 3,6% a diputados (10.392); en el 2013 en las PASO sacaba 6,63% a Diputados Nacionales (22.637) y 6,45%(22.071) a Senadores y en las definitivas de octubre obtenía el 9,89% a Diputado Nac. (32.933) y 9,59% a Senador Nac. (32.282); en 2015 los resultados son 3,36% a Gobernador (12.099) y 4,61% a Diputados (16.104)

[2] El UNE había emergido como el partido de la CTA antes de su división entre kirchneristas y sojeros, y de hecho sobrevivió un tiempo más a esta división. Posteriormente, en el 2012, se terminó de romper y en estas elecciones del 2015 los que se quedaron con el sello del UNE fueron colectora del FPV y el sector degenarista fue en un frente (FRENTE POPULAR) con el PCR. De los 4 diputados que había sacado el UNE en el 2011 sostuvieron como colectora K 2 de ellos, quedando fuera del parlamento el degenarismo de Raúl Dobrusín.

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