Balance tras las elecciones de Sociales, Filosofía, Psicología y Exactas – 

 

El viernes 31 concluyeron las elecciones en las facultades de Psicología y Exactas. Con ello, y tras la semana en que se realizaron los comicios en Sociales y Filosofía y Letras, quedan prácticamente terminados los procesos electorales en toda la UBA, a excepción de la Facultad de Agronomía, que estará finalizando al cierre de esta edición pero no se trata de una facultad estratégica de la Universidad.

En este balance, trataremos de analizar brevemente la situación de las cuatro facultades en cuestión, pero dando cuenta también del panorama más general para la UBA y de la relación de fuerzas resultante de esta ronda electoral.

Filosofía, Sociales y Psicología: triunfos de La Izquierda al Frente

Como primer dato, cabe remarcar que La Izquierda al Frente (frentes de los cuales participamos junto a fuerzas como el PO, el PTS, Izquierda Socialista) retuvo la conducción de los centros de estudiantes de estas tres facultades.

En la facultad de Filosofía y Letras este frente, del cual¡Ya Basta!-Nuevo MAS ocupa la vicepresidencia, acrecentó su caudal electoral respecto de las elecciones del año pasado: con un aumento de casi 4,5% resultó ganador con prácticamente el 30% de los votos. En segundo lugar quedó el kirchnerismo orgánico con el 20,17%, seguido con el 19,99% por “El Vendaval” (Mella, Seamos Libres y el MST). Bastante más abajo quedaron La Bemba (autonomismo), el UNEN y otras listas menores. De esta manera, el kirchnerismo creció un 3% desplazando a La Mella y aliados del segundo puesto, que perdieron 14 puntos si sumamos sus resultados por separado en las elecciones de 2013.

En Sociales, La Izquierda al Frente (con el Nuevo MAS en la vicepresidencia) también retuvo el centro, aunque con una caída de casi ocho puntos respecto de 2013 (de 31% a 23,7%). En segundo y tercer lugar quedaron la UES (lista sindicalista articulada por las camarillas del rectorado) y el frente kirchnerista, con el 19% y 18%, respectivamente. Cuarto, “El Vendaval” con el 17%, también atravesando una caída de más de 7 puntos de un año al otro. Cabe destacar, además, la buena elección de El Viejo Topo, aliado a La Mella hasta estas elecciones, en las que se alzó con el 7%.

Psicología arrojó resultados más estables en los dos primeros puestos: La Izquierda al Frente (del cual nuestra corriente integra la Secretaría General) cayó tres puntos, ganando el CEP. El Impulso (Sur, FER, La Mella, MST) perdió una cantidad similar, quedando segundo. El dato fue el crecimiento de la lista de Nuevo Espacio-Franja Morada (EDI), de algo en torno a los ocho puntos, quedando tercero cómoda con el 20%. Mucho más atrás, el kirchnerismo en su expresión camporista (8,7%) y en la lista de Seamos Libres (3,8%).

El revés de Exactas

En la Facultad de Ciencias Exactas la tendencia pareció ser la contraria a la estabilidad relativa de las demás facultades. Allí, el FEM (La Mella) aumentó su votación en 8 puntos respecto de 2013, quedando en 35,3%. Desde La Izquierda al Frente nos presentamos en un frente junto a la Lista Unidad (CRCR) con una clara orientación de enfrentar el ajuste del Gobierno y su expresión en la Universidad y en la educación en general. Es preciso destacar que, con el 23,7% obtenido por nuestro frente, perdimos 7 puntos respecto del año pasado, y 20 puntos si sumamos la elección realizada por separado por Lista Unidad en aquella ocasión. En tercer lugar se ubicó el kirchnerismo con el 15,5%, creciendo 6% respecto del registro anterior. Más abajo, listas menores como Bandera Negra, Seamos Libres, el PRO, Nuevo Espacio y Sur.

Donde pesa la política se afianza la izquierda

Hecho este repaso, corresponde elaborar algunas conclusiones. Lo más resonante es que La Mella (principal rival de la izquierda en la UBA al descontar las listas abiertamente patronales) fue derrotada allí donde se presentó en frentes, y logró triunfar donde se presentó en soledad. Esto tiene que ver, principalmente, con el carácter de dichos frentes y el efecto que producen en el activismo. En Filosofía y Letras y Sociales, “El Vendaval” se constituyó como un agrupamiento sólo armado en torno al oportunismo de sus integrantes. La Mella (Patria Grande) se sumó sin solución de continuidad a los kirchneristas de Seamos Libres (que impulsan a Taiana y Pablo Ferreyra) y a los sojeros del MST. De esta manera, desarmar su discurso y su intento de lavado de cara fue relativamente fácil frente a la vanguardia de estas facultades. Por otra parte, el “fin de ciclo” empujó los votos del kirchnerismo “a medias tintas” hacia las listas directamente armadas por La Cámpora y los de un sector más radicalizado hacia la izquierda, drenando de esta forma parte del “piso histórico” de La Mella. Es necesario repetir que esto tuvo lugar en facultades cuyo movimiento estudiantil está más permeado por la discusión política, o su activismo es más amplio y porta un mayor peso a la hora de definir una elección.
El caso de Psicología es similar, puesto que El Impulso agrupa a los chavistas de Patria Grande, a los kirchneristas del FER (actualmente enrolados en la CTA Yasky), los binneristas de Sur y al MST. Para colmo, no cerraron su frente hasta último momento antes de la elección, con lo cual no pudieron instalarlo como algo que fuera más allá de lo electoral. Su año como conducción (2013) fue vergonzoso, llegando al punto del boicot entre las organizaciones que lo componen, “llevándose puesto” al CEP en su disputa interna.

En todos estos casos, La Mella intentó “lavarse la cara” tras haber dirigido varios de los centros durante un lustro. Sin embargo, la experiencia del movimiento estudiantil se hizo valer: pocos olvidaron que en cada oportunidad hicieron pasar acuerdos con las gestiones de las facultades y de las carreras (como el caso de Otero en Filo o de Funes en Sociales).

En Exactas la discusión fue más compleja. La Mella se presenta bajo el nombre de FEM, y montó una campaña engañosa haciéndose pasar como una organización nueva contra la izquierda partidaria que “burocratiza al centro”. Sin embargo, olvidaban mencionar que ellos fueron conducción durante cinco años hasta el 2014, y que en ese transcurso el CECEN fue siendo, cada vez más, una cáscara vacía. La irrupción de La Izquierda al Frente el año pasado fue una verdadera bocanada de aire fresco, impulsando el proceso de lucha y la toma por la democratización y vinculando al Centro de Estudiantes y su vida sindical con los principales problemas que atraviesan a la sociedad (algo histórico para Exactas). De esta manera, los ejes de la campaña de La Mella fueron que “fue erróneo que el CECEN se pronuncie por Palestina” o que “está mal priorizar que se done plata a conflictos de los trabajadores”.

Apoyándose en un año de quietud general del movimiento estudiantil de la UBA y en la poca politización de amplias franjas del mismo, el FEM logró hacer pasar ese discurso, que no pudimos contrarrestar con la denuncia clara y sistemática del problema del ajuste y de su aplicación por parte del rector Barbieri y el decano Reboreda. Por otra parte, si bien el frente con la CRCR era coherente desde el punto de vista de la política, un sector de los estudiantes aún identifican a Lista Unidad con el PCR (que tiene un mal historial en la facultad), de modo que nuestra lista encontró limitaciones a la hora de constituirse como un polo político.

Los desafíos para el año que viene

El panorama en la Universidad queda dispuesto, entonces, con 6 facultades dirigidas por la izquierda (Sociales, Filosofía, Psicología, Arquitectura, Farmacia y Veterinaria), siendo las cuatro primeras las más importantes y contando tres de ellas con la participación del Nuevo MAS en la conducción; 5 facultades dirigidas por la derecha, las camarillas y los partidos patronales (Derecho, Económicas, Medicina, Odontología y Agronomía); y dos dirigidas por los filokirchneristas de La Mella (Ingeniería, donde llegaron a la conducción este año, y Exactas). Este panorama, a su vez, se ve más intrincado al tener en cuenta que las camarillas controlan las facultades más grandes, lo cual les aporta gran cantidad de delegados a la FUBA. Tras un 2013 en el cual ningún bloque tuvo quorum, resta ver qué ocurrirá el año que viene en el Congreso de la Federación Universitaria, y si ésta correrá seriamente riesgo de ser copada por Franja y sus aliados, las correas de transmisión del ajuste en la Universidad.

Sea como sea, desde¡Ya Basta!-Nuevo MAS nos preparamos para dar una dura batalla en el marco del fin de ciclo del kirchnerismo y su eventual salida hacia una mayor estabilización del país. A sólo días de obtener nuestra legalidad nacional, estamos convencidos de que la lucha en la Universidad será un capítulo de una pelea más general por instalar, con las dificultades propias de un año electoral, la necesidad de que las luchas de los trabajadores, los estudiantes y las mujeres le den una salida por izquierda al agotamiento del kirchnerismo. Ponemos todas nuestras fuerzas a disposición de construir un movimiento estudiantil con esta perspectiva.

Marcos D.

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