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El martes 26 los trabajadores de Donnelley se movilizaron al juzgado que lleva la quiebra para entrevistarse con el juez y con el síndico para reclamar por su salario, el pago del depósito que Atlántida habría hecho de los trabajos realizados bajo la ocupación de la planta y un depósito de varios millones que según el ministro de Trabajo Tomada habría para hacer frente a estas necesidades. El juez escuchó a los trabajadores y pidió una semana para estudiar la cuestión y resolver.

A partir del lunes los trabajadores empezaron a firmar el siguiente petitorio: “Los abajo firmantes trabajadores de la fallida RR Donnelley junto a nuestra comisión interna, expresamos nuestra voluntad de mantener la continuidad de la explotación de la planta. Asimismo expresamos que estaríamos de acuerdo en que una de las posibilidades viables sea en forma de cooperativa, así como la compra de un privado siempre y cuando se mantengan nuestras condiciones de trabajo, de salario y se mantenga la totalidad del personal. Sin perjuicio de mantener y apoyar el reclamo y/o proyecto de ley por la estatización con expropiación bajo gestión obrera.”

En el mismo queda claro la determinación los compañeros de defender todas las fuentes de trabajo pero pone prácticamente un signo igual entre la cooperativa, un nuevo patrón que respete las condiciones de trabajo, salario, etc. y la estatización. Es verdad que la política no se puede reducir al programa de la lucha, pero también que la misma no podría reducir el programa hasta hacerlo inexistente. De ahí que los compañeros deberían definir cual es, realmente, la perspectiva por la que se plantean luchar, cual sería la manera de garantizar realmente, la continuidad de la fuente de trabajo y de sus conquistas y a partir de ahí ver qué condiciones hay para llevarlo adelante.

A nuestro entender hay que exigirle al gobierno de Cristina, en primer lugar, que se haga cargo de los sueldos caídos, de la financiación necesaria para producir, de garantizar trabajos y en definitiva la estatización bajo control obrero de la planta. Presentamos a continuación un volante que sacaron un grupo de compañeros de Donnelley que tiene el enorme valor de plantear que la única manera efectiva de mantener todas las fuentes de trabajo, las condiciones de trabajo, los salarios y otras conquistas conseguidas en años de lucha es con la estatización o, como dice los compañeros en el texto, que el Gobierno se haga cargo de todo pero bajo control obrero.

 

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¡Tenemos que luchar por la estatización ya!

 

Hoy se cumplen apenas dos semanas de ese lunes (11/08) que nos presentamos a trabajar y nos encontramos con la decisión de la patronal de cerrar y dejarnos a todos afuera. Todos los miedos se nos pasaron por la cabeza. Hasta que, en asamblea, decidimos entrar, tomar la fábrica y ponerla a producir. Queríamos demostrarles a todos que nosotros íbamos a pelear hasta las últimas consecuencias para defender nuestra fuente de trabajo. Y, en el camino, y en apenas dos semanas, nos demostramos a nosotros mismos que también podíamos. Sí, costó y cuesta. Pero nos dimos cuenta que los trabajadores podemos dirigir la producción y las cosas salen; que los patrones no son necesarios para eso y que, con todo el esfuerzo que estamos haciendo para organizarnos, para ayudarnos entre todos, podemos garantizar que los pedidos salgan. ¡Esto nos llena de fuerzas!

Hoy, también, se nos imponen nuevos desafíos. Y la asamblea es clave. El sindicato viene con una propuesta: si los trabajadores firmamos por la cooperativa, se nos garantizarían los salarios por 3 meses. Ah y, encima, vienen con plazos: hay que definir antes del miércoles. Primero, no nos engañemos. Esto no es una propuesta, es una extorsión que busca pararse en los miedos que seguro muchos tenemos. Como estamos preocupados por cobrar a fin de mes, saben que pueden pararse sobre eso para que, por miedo, por necesidad, salgamos a firmar la cooperativa. Tenemos que saber que es a eso a lo que están jugando y no podemos dejarnos extorsionar en función de nuestras necesidades.

Una cosa es evidente, si ahora estamos más que preocupados por el tema del cobro, después de venir trabajando para sacar pedido tras pedido de Atlántida, es precisamente porque el mismo sindicato intimó a Atlántida a que no nos pagara y que la plata se la diera al síndico. ¿Y ahora vienen a querer hacernos creer que defienden nuestros intereses, que están de nuestro lado? No nos olvidemos que venimos de una larga lucha donde fuimos nosotros los que, junto a los trabajadores de otras empresas, garantizamos que no salieran, en otras gráficas, los trabajos que nosotros hacíamos acá. ¿O, acaso, el sindicato llamó a un paro de todo el gremio para defender nuestra fuente de trabajo? Frente a esta extorsión, tenemos que ser firmes, pararnos sobre nuestras fuerzas y no tener ninguna confianza en lo que vengan a prometer.

Lo que tenemos que decidir es cómo vamos a defender nuestro trabajo. No es con promesas vacías. ¿Tres meses de salarios? ¿Y después qué? Ah, la cooperativa. O sea, todos lavándose las manos mientras nosotros tenemos que rompernos el lomo tratando de garantizar los pedidos que podamos conseguir para poder cubrir nuestros salarios mientras competimos con montones de empresas que pueden hacer nuestro laburo. ¿Y después qué nos van a pedir? ¿que paguemos las deudas de nuestros ex patrones? Esto no es lo que necesitamos. Es lo que nos quieren imponer.

Que no nos mareen. Si el sindicato trae esta propuesta, es porque ya acordó con el Gobierno esta supuesta solución. ¿Así que cuál es la idea? Porque el Gobierno se la pasó boqueando los primeros días que los de la patronal eran buitres y les iba a abrir causas penales, pero el discurso le duró poco. Y encima, sacan en sus diarios, que tiran más para el lado de que Szpolski, un amigo del Gobierno, se haga cargo de la empresa; claro, con 200 trabajadores menos. ¿Qué buscan? ¿Apretarnos con nuestras necesidades para enchufarnos la cooperativa, que no la podamos mantener y así viene el salvador Szpolski a hacerse cargo imponiéndonos sus condiciones?

¡Esto no lo podemos permitir! Tenemos que ser firmes. Todos, sindicato, Gobierno, síndico, patrones, tienen su agenda y nos la quieren imponer. Es importantísimo que nosotros digamos qué es lo que queremos, cómo vamos a defender nuestro laburo. Por eso, confiamos que la única manera de realmente garantizar la fuente de trabajo es la estatización.

Es el Estado el que se tiene que hacer cargo, no podemos dejar que se laven las manos y nos tiren el problema a nosotros. Fue la patronal la que se fue. No tenemos que pagar nosotros que ella cerrara. Nosotros estamos más que dispuestos a ponerla a producir, y así lo venimos demostrando día a día, pero es el Estado y el Gobierno el que se tiene que hacer cargo económicamente de esto. Lo hicieron con Ciccone para tapar los chanchullos de Boudou, ¿con qué argumento pueden decir que con Donnelley no se puede?

¡Necesitamos organizarnos en esa perspectiva! Pelear duramente por la estatización; una estatización en la que el Gobierno se haga cargo, ponga la guita que hay que poner, en primer lugar de los sueldos y donde nosotros sigamos definiendo cómo producimos y qué hacemos con esa guita, donde sigamos controlando la producción.

No somos inocentes. Sabemos que la pelea es dura. Sabemos que nadie nos va a regalar nada y menos aún cuando tienen otros planes para nosotros. Pero estamos acá, firmes, parados sobre nuestras propias fuerzas. O ¿acaso alguien se hubiese imaginado que algún día íbamos a tomar la fábrica?, ¿trabajar sin ningún patrón? Y sin embargo, acá estamos. Esta es la fuerza que tenemos los trabajadores y por eso podemos ir por más. Fortaleciendo nuestra más poderosa herramienta de lucha en este momento, la toma de la fábrica. Y avanzando en la unidad y en la determinación de salir a pelear por lo que es la única defensa real de nuestro laburo. Y fortaleciendo la unidad con otros trabajadores que también están luchando y enfrentándose a un gobierno que, no sólo se niega a oír sus reclamos, sino que es el protagonista en hundir sus luchas y dejarlos en la calle, junto a sindicatos cómplices. Por eso, es importantísimo que discutamos a fondo en la asamblea, que no nos dejemos extorsionar. Podemos profundizar el esfuerzo de salir con el fondo de lucha. No dejemos que las presiones por cobrar les sirvan a ellos para chantajearnos. Confiemos en nuestras propias fuerzas. No estamos solos. Hay muchos más también luchando. Y muchos más que se unirían si los trabajadores de Donnelley marcamos el camino: ¡ningún trabajador en la calle! ¡Estatización bajo control de los trabajadores a toda empresa que cierre o despida! Apostamos a que este jueves, que nos va a encontrar a muchísimos trabajadores en las calles haciendo del paro un día de lucha, nos encuentre a nosotros también luchando con esa bandera.

 

Trabajadores de Donnelley por la estatización

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