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Desde hace varios meses el Astillero Rio Santiago se encuentra en el ojo de la tormenta que este gobierno viene desatando contra el conjunto de los trabajadores de la mano del FMI.

El martes 31 de julio se realizo una importante marcha del astillero en la ciudad de la plata en el marco de la paritaria abierta y en medio de la amenaza del cierre de la fábrica por parte del gobierno. Después de una masiva asamblea realizada durante la mañana, mas de 2000 trabajadores llegaron en caravana al centro platense y movilizaron al Ministerio de Producción para posteriormente terminar en el Ministerio de Economía donde se realizo la reunión paritaria que termino alrededor de las 19 hs.

Una vez más la actitud del gobierno de continuar el ajuste brutal a los trabajadores quedó evidenciada. En el Ministerio de Producción, la institución de la cual depende el financiamiento del astillero, el ministro Javier Tizado se negó a recibir al gremio, el cual fue atendido por funcionarios menores que sólo se comprometieron de palabra a una reunión a futuro con el ministro. Sumado a esto, en el Ministerio de Economía, tuvieron una reunión en la que le propusieron la mísera suma del 15 por ciento en tres cuotas muy por debajo de la inflación real para el año e incluso para el semestre que terminó.

Esto solo se entiende en el marco del plan de ajuste que el gobierno viene descargando  sobre el conjunto de los trabajadores; plan que necesita realizar si quiere cumplir los deberes que el FMI le puso como condicionantes para el préstamo que pidió. En el caso del Astillero, esa intención fue manifestada de manera literal cuando la semana pasada Mauricio Macri dijo “que al astillero hay que dinamitarlo!”. El gobierno con esto busca terminar el trabajo que no pudo realizar el menemismo en la década del 90 durante las privatizaciones. Recordemos que el astillero es una de las pocas grandes empresas nacionales que resistió ante esas políticas neoliberales. Los trabajadores llevaron adelante una lucha histórica durante esos años junto a trabajadores de YPF y Somisa entre otras, poniéndole un freno al desguace privatizador. Esa tradición de lucha es la que se manifestó hoy en la masiva concurrencia a la marcha.

Además de las repudiables declaraciones del presidente, el domingo pasado, el periodista Lanata, adláter del gobierno, destiló odio contra los trabajadores y el astillero proponiendo que el ahorro del estado pase por cerrar la fábrica dejando 3300 familias en la calle. Una operación mediática burda que no resiste el menor análisis de la realidad y que terminó desatando la bronca entre los trabajadores que también fue manifestada durante la movilización.

El desfinanciamiento que viene sufriendo desde hace tiempo el astillero es pura responsabilidad de este gobierno y el anterior. El más claro ejemplo de esto son las compras de buques militares a Francia y a Israel cuando la fábrica estatal se encuentra en plena capacidad para fabricarlos. Por otro lado se encuentra el buque petrolero Eva Perón, que está construido en un 90%, que es parte del convenio que Argentina tiene con Venezuela desde hace años. Los insumos necesarios para terminarlo están siendo retenidos por el gobierno. La maniobra es clara. Es necesario desfinanciar el astillero, frenar su producción y achicarlo lo más posible para justificar su cierre y posterior privatización. Esto es ni más ni menos lo que el gobierno tiene en vista para estos trabajadores y posiblemente muchos más. Es por esto que la lucha del astillero debe ser una referencia ineludible y un punto de apoyo para el conjunto de los trabajadores de la región para poder enfrentar el ajuste, los despidos y los cierres de empresas.

Hay que rodear de solidaridad este conflicto y redoblar la pelea para que el Astillero se mantenga 100 % estatal, sin ningún despido y con aumento paritario del 30% con clausula gatillo. En Astillero Rio Santiago no sobra nadie.

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