Hace más de un año el gobierno de Macri paralizo la Planta Industrial  de Agua Pesada (PIAP), se trataba de una parada técnica que no debía durar más de tres meses. Pasado este tiempo volvería a funcionar para comenzar la producción que abastecería a la cuarta central nuclear Atucha III. Pasaron los meses, y no solo se mantuvo la parada de la PIAP, sino que además se dejaron de pagar los sueldos de los trabajadores.

Desde mediados de marzo los trabajadores se organizaron en asamblea y decidieron emprender el camino de la lucha reclamando la puesta en marcha de la planta, el pago de los sueldos adeudados y el inmediato comienzo de la construcción de la cuarta central. Mediante manifestaciones y cortes en la ruta 22 consiguieron que se les pagaran los sueldos adeudados pero la situación continuaba siendo irregular, se pagaba tarde, la planta seguía sin producir y Atucha III no arrancaba.

Hace 10 días trascendió que se cancelaba la construcción de la cuarta central, una noticia poco alentadora para el sector nuclear en general que afecta directamente a los trabajadores de la PIAP. Según el acuerdo ratificado entre el gobierno de Macri y el gobierno chino, se construirían en el país dos centrales nucleares más: una de uranio natural y agua pesada, tipo CANDU (Atucha III) y otra de uranio enriquecido y agua liviana, tipo PWR (la quinta central). La construcción de la cuarta central junto con los proyectos de extensión de vida y stock de las centrales que operan en el país le daban a la PIAP un horizonte de producción por más de 10 años. Sin este proyecto no tendría sentido mantener la producción de agua pesada en el país, eliminando 450 puestos de trabajo y desarmando una industria de alto valor tecnológico que podría aportar a la soberanía energética.

Ante esta situación los trabajadores de la PIAP viajaron desde Senillosa a la ciudad de Buenos Aires para sumarse a la jornada nacional de lucha del sector nuclear y reclamar que no se suspenda la construcción de Atucha III. Hoy, miércoles 6 de junio, estuvieron en la ciudad de Zarate donde se movilizaron junto a los trabajadores de la construcción que también ven comprometidos sus puestos de trabajo. El jueves se movilizaran junto con todos los trabajadores del sector nuclear en el primer día de paro de todo el sector.

 Macri y el FMI contra el desarrollo nuclear independiente

Argentina es uno de los cinco países que controlan el ciclo completo del combustible del uranio, lo que significa que poseemos la capacidad técnica de producir energía nuclear desde la extracción minera del uranio hasta la producción eléctrica. Este nivel de desarrollo involucra a toda una comunidad de instituciones y empresas estatales que realizan los distintos pasos necesarios. Para comprender la dimensión de lo que significa desmantelar el sector nuclear mencionaremos solo algunos de los puntos salientes de esta industria nacional. Somos uno de los principales productores de agua pesada grado reactor con el más alto nivel de pureza del mundo. La PIAP es la planta más grande del mundo en su tipo, posicionando a la Argentina como el mayor productor mundial de agua pesada y el único con capacidad de exportación. Solo 10 países en el mundo poseen la capacidad de producir los elementos combustibles que utilizan las centrales y Argentina es uno de ellos. Asimismo es el tercer exportador mundial de fuentes selladas de cobalto-60, un sub-producto de la central de Embalse, que se utiliza para realizar esterilizaciones, radiografías industriales y tratamientos médicos de cáncer.  INVAP SE diseña y construye reactores nucleares de investigación y para la producción de radio fármacos, recientemente ganó una licitación para la construcción del reactor PALLAS en Holanda compitiendo con compañías de todo el mundo.

La búsqueda del acuerdo con el FMI es la causa de la destrucción de todo el sector nuclear argentino. A EE.UU nunca le simpatizo que en su “patio trasero” se desarrollaran tecnologías estratégicas, para colmo de la mano de China, su principal competidor económico a nivel mundial. Se anunció que se cancelaba el proyecto como parte del plan de la reducción del déficit fiscal. ¿Déficit fiscal un sector que exporta tecnología de punta? Pongamos solo algunos números gruesos para graficar la situación. El costo total de la construcción (aproximadamente 8.000 millones de dólares) de esta central sería financiado en un 85% por China y se comenzaría a pagar luego de 8 años, cuando la central estuviera operando, es decir la central se pagaba en un 85% sola. El 15% restante, a cargo del estado argentino, ronda los 1.200 millones de dólares, equivalente a lo que el BCRA dilapidó en un día de abril para intentar (inútilmente) sostener el precio del dólar.  También podría decirse que el gobierno paga más de 20 Atuchas III al año en intereses de LEBAC, es decir por especular y apostar en la timba financiera a los millonarios que nunca ajustaron ni una tuerca. Hablan de déficit fiscal cuando de lo que se trata es de la posibilidad de generar y mantener miles de puestos de trabajo calificados y desarrollar la soberanía e independencia tecnológica.

En síntesis, en Argentina poseemos un consorcio de empresas estatales e instituciones que poseen la capacidad de dominar la energía del átomo y ponerla al servicio de las necesidades de la sociedad. Producto de años de esfuerzo y esmero, siempre contra los intereses imperialistas, se fue construyendo un polo tecnológico con un potencial comparable al de los países más avanzados. Hoy podríamos apostar a la energía nuclear para alcanzar el auto abastecimiento eléctrico. Todas las centrales nucleares y la mayor parte del consorcio son monopolio estatal, esto permitiría producir energía eléctrica a bajo costo y de manera confiable, sacando este recurso de la lógica de las ganancias. Sin embargo el gobierno prefiere derrochar nuestros recursos económicos pagando a los ricos fabulosas ganancias en la timba financiera y desmantelar todo desarrollo tecnológico del país.

La única alternativa es la unidad de los trabajadores

Los únicos que podemos garantizar la continuidad del desarrollo nuclear somos los miles de trabajadores que día a día hacemos esto posible. Ninguno de los miembros de los directorios de las instituciones que estaban involucradas en los proyectos ha salido a decir “esta boca es mía”, ninguno de ellos ha planteado una perspectiva de lucha contra el gobierno y el FMI en defensa de nuestros puestos de trabajo. Depende de nosotros enfrentar al gobierno de Macri para conseguir el inicio de la obra de Atucha III y oponernos a todos los despidos, tenemos que responder golpeando con un solo puño. No se trata de un problema parcial o particular: se trata de un ataque a todo el sector nuclear por parte de un gobierno que embiste contra todos los trabajadores. Como ocurre en el INTI o el CONICET, el gobierno viene a destruir toda perspectiva de independencia científica tecnológica y depende de nosotros salir a enfrentarlo.

Las direcciones gremiales estatales y de la construcción miran para otro lado mientras firman paritarias de miseria y nos quitan nuestras fuentes de trabajo. Tenemos que poner en pie asambleas inter sectores en todos los centros atómicos, en todas las plantas e instituciones, para exigirles un plan de lucha en defensa de la construcción de Atucha III y por mejores condiciones laborales para todos los trabajadores. Tenemos que poner la problemática de la soberanía e independencia científico-tecnológica en lo más alto del debate político nacional. Como hicieron los trabajadores de la PIAP cortando rutas y mostrando que no cederemos ante la ofensiva del gobierno. Desde la Corriente Sindical 18 de Diciembre nos ponemos a disposición de los trabajadores de la PIAP y todo el sector nuclear para organizar esta pelea.

Inmediato inicio de la obra de Atucha III

Puesta en marcha de la PIAP

No al recorte del presupuesto de la CNEA

Paro general ya de todo el sector nuclear para imponer nuestras demandas

 

Julián Ríos

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