por Fernando Klaus

Tras las grandes campañas contra la realización del partido y las manifestaciones fuera del campo de entrenamiento de Barcelona, donde Argentina realiza las prácticas, se canceló el partido con Israel en Jerusalén.

Hay una serie de elementos a tener en cuenta y clarificar. El primero sin duda es sobre la concentración de varios manifestantes hoy en Cataluña. La camiseta argentina machada de rojo y la quema de la bandera no representaban amenazas para los jugadores como parte de la prensa burguesa informa. Lejos de eso, simbolizaban la complicidad de Argentina al jugar el amistoso con el genocidio que Israel viene realizando sobre el pueblo palestino hace ya 70 años. Palestina quiere ser libre y que uno de los máximos referentes a nivel mundial como Lionel Messi visite Jerusalén era un paso más a reafirmar la violencia y represión del Ejército Israelí. En este punto es importante remarcar los propios pedidos de los jugadores palestinos, que admiran explícitamente a la Selección Argentina. Y vale agregar que son detenidos de manera sistemática en las fronteras por los militares israelíes cuando tratan de cruzar junto a sus respectivos equipos para jugar un partido. La mayoría de estos arrestos son sin causa y se los retiene solo por ser palestinos.

El segundo elemento son las distintas campañas que se venían realizando y que tomaban cada vez más adhesiones a nivel mundial. Los continuos bombardeos en la Franja de Gaza son de conocimiento por parte de toda la comunidad internacional, las imágenes se pueden encontrar fácilmente. Múltiples asesinatos que se acrecentaron con la llegada de la Embajada yanqui a Jerusalén, producto de la relación política de Trump y Netanyahu, encuadrada en este marco. Por supuesto que genera reacciones, grandes manifestaciones en las calles contra todo tipo de políticas imperialistas, para defender derechos y conquistar más. En este sentido, un pueblo ruge por libertad y Argentina hubiese formado parte de un impedimento hacia ella.

¿Qué nos dice la prensa capitalista?

Con nombre y apellido la totalidad del Grupo Clarín (Olé, TN y el propio diario Clarín) y La Nación se han dedicado a hacer campañas completamente islamofóbicas y llenas de mentiras alrededor de las razones de la suspensión del partido. El periodista Miguel Wiñazki enumeró una serie de razones por la cual no habría que jugar con ninguna otra Selección si se elige como base la decisión de no hacerlo ante Israel. Explicó que no se debería disputar un encuentro con Brasil dado que encarcelaron a Lula. Y para cerrar escribió: “No juguemos con nadie. Ni con nosotros mismos que ni siquiera podemos lidiar con nuestros casos de corrupción”. Es decir, el encarcelamiento de Lula y la corrupción argentina tendrían más o menos la misma gravedad que un genocidio que lleva decenas de miles de muertos a lo largo de los años. Lo divertido de Wiñazki es que no niega las atrocidades de Israel sobre los palestinos, simplemente las pone en el mismo plano que los crímenes de Islandia sobre los iraquíes (sí, en serio, literalmente hace eso).

La suspensión del partido es una victoria, pequeña pero importante, en el marco de los continuos ataques de Israel a Palestina. La noticia es mundial al punto de ser un hecho político de relevancia la negación argentina a disputar el cotejo. Ya el propio Netanyahu se comunicó con Macri para intentar modificar la decisión. Más allá de esto las campañas tienen que seguir, para sumar solidaridad en todos los puntos del globo, para movilizarnos en las calles por un pueblo palestino libre.

 

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