En la edición pasada de este Semanario, hicimos un recuento breve de los sucesos de mayo y junio de 1968 en Francia e introdujimos alguna de las discusiones teóricas que se dispararon dentro del marxismo en torno a este hito de la lucha de clases del siglo XX. Un año después del Mayo Francés estallaría en Argentina el Cordobazo. En agosto de 1968 el pueblo checo libraría una heroica batalla contra el estalinismo en un proceso que fue llamado la Primavera de Praga. El Mayo Francés no fue un rayo en un cielo calmo, sino más bien un enorme rayo en medio de una tormenta eléctrica. Nada de lo que sucede puede explicarse sin pensar en las determinaciones internacionales y el objetivo de este artículo es introducir algunos elementos que ilustren el clima de época, centrándonos en esta oportunidad en los Estados Unidos.

El imperialismo

Un año antes de que estalle la revolución rusa, Lenin escribió “El imperialismo, etapa superior del capitalismo”[1] donde condensa algunas ideas centrales para comprender el “nuevo capitalismo” de siglo XX. Desde la muerte de Marx habían aparecido los monopolios, el mundo había sido repartido entre las principales potencias coloniales, el capital industrial se había fusionado con los bancos dando origen al capital financiero y se había cristalizado una específica división internacional del trabajo. Según el nuevo panorama económico internacional había un puñado de naciones industrializadas que exportaban no sólo sus mercancías a todo el mundo, sino también capital a una gran mayoría de países dependientes. El capital se coloca allí donde genera mayores ganancias. Esta colocación de capital en países dependientes tiene como objetivo valorizar ese capital, el objetivo es cobrar los intereses, y los intereses de los intereses cuando el país no pueda pagar su deuda. A su vez, ser acreedor permite también a las metrópolis conseguir buenos acuerdos impositivos a la hora de colocar sus mercaderías y, en general, intervenir en las decisiones económicas, y por lo tanto políticas, de los países deudores. Esta nueva etapa del capitalismo pone al mundo entero en función de las necesidades de la burguesía. Hambrean a pueblos enteros, porque para que haya billonarios algunas naciones tienen que tener un par de décadas de hambruna, o de flexibilización laboral impuestas a través de dictaduras o de regímenes democráticos más o menos cipayos. La creación en 1945 del FMI fue la consolidación institucional de un proceso que venía dándose en la esfera política y económica y que, al día de hoy, digita nuestras vidas.

Estados Unidos

La victoria aliada sobre el Eje tras las bombas atómicas lanzadas por EEUU y la enorme destrucción de fuerzas productivas en Europa que se resolvió con préstamos yanquis para la reconstrucción, llevaron las relaciones de fuerzas entre diversos imperialismos a un nuevo punto de equilibrio, en el cual EEUU se ubicaba como la primera potencia mundial, y la URSS como su principal competidor, con la particularidad de no ser un competidor estrictamente capitalista. Los casi veinte años que siguieron a ese período fueron de Guerra Fría, la economía estadounidense viró hacia el robustecimiento del Ejército yanqui, el gasto militar anual pasó de 60 millones entre 1947 y 1950, a un promedio de 150 millones anuales después de 1952. Por supuesto que esta reasignación de recursos estatales no salió de los bolsillos de los capitalistas que tenían intereses económicos en la carrera armamentística, sino del pueblo trabajador estadounidense y de los países dependientes de esta metrópoli. La guerra de Vietnam, que se libró de 1955 a 1975, implicó un gasto constante para el Estado yanqui, pero, a partir de que los EEUU deciden intervenir directamente en 1964, el gasto militar se dispara. Y el descontento popular también.

Uno de los movimientos centrales de este período en los EEUU fue el movimiento por los derechos civiles, siendo el movimiento por los derechos de las personas negras y el movimiento feminista, los principales. Los asesinatos raciales, especialmente en el sur de los EEUU eran moneda corriente, y en la mayoría de los casos, los asesinos eran absueltos. La foto del cuerpo desfigurado de Emmett Till, un niño negro brutalmente asesinado en 1955 por tres adultos blancos, tras coquetear con una mujer blanca, recorrió el mundo. Y la indignación por la absolución de sus asesinos hizo temblar al país: el jurado que los absolvió debatió sólo 40 minutos, todos sus miembros eran blancos[2].

Unas semanas después Rosa Parks, una negra de Alabama (estado del sur), se negó a darle su asiento a una pareja de blancos en un colectivo y fue apresada por este motivo. Si bien hacía años que la segregación racial era ilegal en EEUU, legislaciones estatales permitían negocios y medios de transporte segregados, como en el que viajaba Rosa[3]. A raíz de este hecho, que tomó dimensiones nacionales, el líder bautista Martin Luther King convocó a un boicot de autobuses, ningún negro abordó un colectivo por meses. Redes de solidaridad se extendieron para poder garantizar el boicot, se compartían viajes en auto, los taxistas negros les cobraban a otros negros la tarifa del colectivo, no el valor del viaje en taxi, algunos blancos se solidarizaron y también pusieron a disposición autos y camionetas para que la población negra se movilizara por la ciudad.  Tras casi once meses de boicot sostenido a las empresas de transporte ya no le cerraban los números, y la indignación en los estados más progresivos presionó a la Corte Suprema para que expida específicamente sobre la segregación en los medios de transporte. Se considera a este evento el principio del movimiento de derechos civiles yanqui, que desde esta fecha sólo crecería. En 1964 Martin Luther King recibiría el Premio Nobel de la Paz por este boicot. Recordemos que esta misma institución le otorgó el Premio Nobel de la Paz a Barack Obama mientras su gobierno mantenía tropas en Afganistán e Iraq. M. L. King representó un movimiento progresivo, pero con muchísimos límites, siendo el central su pacifismo acérrimo. El contrapunto que hacemos con el Mayo Francés también debe abordarse desde este punto de vista; si bien los movimientos sociales yanquis duraron mucho más tiempo y tuvieron una notoriedad internacional fundamental, el Mayo Francés tuvo la característica de empezar a cuestionar el poder. Se tomaron edificios y se paró el país por 15 días. En cambio, Martin Luther King instruía a sus seguidores en poner la otra mejilla y dejarse apresar y golpear por la policía. Durante esos casi diez años M. L. King, Malcolm X, Maya Angelou, Rosa Park y otros líderes negros con diferentes ideologías y estrategias políticas, siguieron luchando codo a codo por terminar el segregacionismo en EEUU. En 1965 muere asesinado Malcolm X y tres años después, meses antes de que estalle el Mayo Francés, ocurre el asesinato de M. L. King.

Otra de las reivindicaciones fundamentales del movimiento por los derechos civiles era el fin de la guerra en Vietnam. Esta guerra era percibida cada vez más entre la juventud como una aventura ridícula en el otro lado del mundo que le estaba costando la vida a trabajadores yanquis junto con enormes cantidades de recursos e implicaba una evidente intervención en la política de Vietnam con el único objetivo de enfrentarse a la URSS[4]. Durante estos años hubo cientos de movilizaciones y actos pidiendo que se retiren las tropas yanquis de Vietnam, aliándose con el movimiento de mujeres y de negros en todo el país. Meses antes de que estalle el Mayo Francés, en enero de 1968, el movimiento de mujeres hizo la primera protesta exclusivamente feminista exigiendo la retirada de tropas, y convocaron más de 5 mil mujeres frente a la casa blanca.

Un clima de lucha de clases más directa

Un año antes de que estalle el Mayo Francés el Che Guevara era asesinado en Bolivia por órdenes de la CIA, hacía ya 8 años que la revolución cubana había sido exitosa en desalojar del poder a su burguesía y el Che paseaba por el mundo encontrándose con distintos líderes sociales y políticos. Su figura se convertía en un símbolo mundial para todos estos movimientos que exigían más derechos, algunos no acordaban con los métodos del foquismo y la guerrilla, otros, principalmente en América Latina y África, tomaban las armas. Las Panteras Negras llamaban a los negros y otras minorías raciales a armarse en las ciudades de EEUU y enfrentarse a la brutalidad policial desde 1965 y el año del Mayo Francés sucedió el famoso saludo en el podio olímpico de Tommie Smith y John Carlos, con el puño en alto y el guante negro (símbolo de las panteras). El mundo entero estaba conmocionado y la lucha de clases era sumamente intensa, directa, frontal. Se creía que estaban en los albores de una nueva era, se hablaba de revolución, de cambiarlo todo, se señalaba al capitalismo como el culpable de las miserias humanas y se denunciaba la opresión imperialista. Por otro lado, el gran capital orbitaba en torno a los EEUU y trabajaba, junto a su a veces aliada estalinista URSS, por desmantelar estos movimientos que aparecían por todo el mundo (Praga, Mayo Francés).[5]

[1] Disponible en Librería Gallo Rojo.

[2] Para poder ser jurado en los EEUU debes estar registrado como votante (allá no es obligatorio votar) y si bien ya habían conquistado su derecho al voto, en la realidad era imposible para un negro inscribirse como votante en un Estado del sur, sencillamente los empleados estatales rechazaban las solicitudes. Una de las reivindicaciones del movimiento de Martin Luther King sería que se implementen oficinas para la inscripción de votantes negros, atendidas por empleados negros, que garanticen el acceso a este derecho.

[3] En este tipo de vehículos una línea dividía los asientos para blancos de los asientos para negros y había un sector “neutral” donde los negros podían siempre y cuando ningún blanco quisiera sentarse, allí estaba Rosa cuando se negó a ceder su asiento. Ella no sería la primera persona negra en cumplir tiempo en prisión por negarse a dar su asiento. De hecho, Ida Wells, activista por los derechos civiles de los negros y las mujeres, ya había sido apresada por este mismo delito 70 años antes.

[4] Desde nuestra corriente, consideramos que es un avance en la conciencia de los trabajadores de una potencia, el pedir que las tropas del propio país se retiren de los países dependientes. En este caso, cuando la bota imperialista es la de tu propio país, el pacifismo puede ser progresivo, y así lo entendieron cientos de miles de jóvenes estadounidenses que se arrojaron a las calles desde los 60 y durante los 70, hasta el fin de la guerra.

[5] Los asesinatos por parte de las agencias de inteligencia de líderes de movimientos políticos y sociales, el perfeccionamiento del sistema de espionaje internacional, la carrera armamentística, todos esos desarrollos de las fuerzas de la guerra sucedieron durante la Guerra Fría, período que se terminaría de cerrar con la crisis del estalinismo y la caída del Muro y la URSS en los 90.

 

Dejanos tu comentario!

  • Nuestra Prensa – SoB 480

  • Suscribite para recibir las novedades y comunicados del Nuevo MAS

  • en esta edicion