Frente a la convocatoria de Yasky, Moyano, el kirchnerismo y las PYMES, desde el Nuevo MAS advertimos que las “marchas light” no alcanzan para derrotar al gobierno. Es necesario un paro general y un plan de lucha para anular los tarifazos y quebrar el ajuste del gobierno.

Con una conferencia de prensa conjunta en la Cooperativa Hotel Bauen, Pablo Moyano, Hugo Yasky y Pablo Micheli, confirmaron que los convocantes a la movilización del pasado 21 de febrero volverán a salir juntos a la calle para protestar. En esta ocasión será para rechazar los tarifazos. La protesta consistirá en una “Marcha de las Velas”, que tendrá lugar el próximo jueves 19 de abril y será precedida por ruidazos barriales convocados para el miércoles 18 del mismo mes. La marcha fue diseñada junto a representantes de distintos espacios de Pymes, de la Defensa de Usuarios y Consumidores, de la defensa de los Clubes, del Frente Productivo, de la Red Nacional de Multisectoriales, entre otros. En la ciudad de Buenos Aires la marcha partirá desde el Congreso de la Nación hasta el Obelisco.

La propuesta es movilizar con velas en alto que den cuenta de la situación que atraviesan miles de familias en todo el país que hoy no llegan a pagar las desorbitadas facturas de luz, producto de los tarifazos que ha aplicado el actual gobierno desde su asunción, los cuales ya superan la barrera del 1.000%. “Es la continuidad de la movilización histórica del 21 de febrero”, señaló Pablo y, en un sentido, tienen razón. Esta convocatoria es una continuidad, pero no de lucha, repiten lo que ocurrió el pasado 21F cuando Moyano padre tiró baldes de agua fría a la multitud que reclamaba el paro general, Hugo se encargó de dejar en claro que no iban a llamar a ningún paro general contra el ajuste del gobierno y que había que votar “bien” en el 2019.

El espacio del 21F tiene la lógica de “hacer que estamos luchando” convocando a marchas “light” que no pongan contra las cuerdas al gobierno, para eso el kirchnerismo parlamentario montó el show en el Congreso presentando un proyecto de ley para retrotraer las tarifas al nivel del año pasado (aceptando el 500% de aumento). Sabiendo que el oficialismo de Cambiemos iba a rechazar el debate, quedaron como los que “están preocupados por los ciudadanos”. Pura demagogia porque todos saben que para hacer retroceder a este gobierno no alcanza con presentar un proyecto, convocar un par de marchas prendiendo velas, es necesario poner en pie un verdadero paro general y un plan de lucha para voltear los tarifazos, romper el techo salarial del 15% y frenar los despidos.

La consigna de esta marcha parece apuntar a “desgastar” al gobierno, aprovechar la bronca creciente que se multiplica contra el gobierno y no hacer “grandes olas” ya que con eso piensan que alcanza para ganarle en las elecciones del 2019. Pero la pregunta que se hacen los trabajadores y la población en general que no puede pagar las tarifas y que no llega a fin de mes es “y de acá hasta las elecciones del año que viene, ¿qué hacemos?”. La situación hay que resolverla ahora y para eso hay que luchar de verdad contra el ajuste del gobierno y eso es lo que no quieren hacer, porque están jugados a la “gobernabilidad”. Tanto Moyano, como Yasky como el kirchnerismo (ni hablemos de los gordos y el PJ de los gobernadores) se asustaron del desborde en las jornadas del Congreso contra la reforma jubilatoria, y juraron a la patronal argentina que iban a hacer “buena letra”, y así plancharon el enfrentamiento al gobierno, archivando bajo cuatro llaves cualquier medida contundente. Por eso priorizan como aliados a los patrones del Frente Productico y las Pymes.

La bronca es tan grande por abajo que obvio, algo tienen que hacer para no quedar descolocados, es casi seguro que los ruidazos de los barrios tengan una amplia participación popular, pero el problema que tienen es que no sólo no van a tener continuidad, sino que el relamo es super parcial. Desde el Nuevo MAS no sólo exigimos que se retrotraigan las tarifas al comienzo del año 2016, sino también consideramos que hay que poner en la mesa la pelea por la reestatización de todas las empresas privatizadas, porque los servicios como la luz, el gas y el agua deben ser considerados un derecho humano al que todas las familias trabajadoras deben tener acceso a un precio barato.

Desde el Nuevo MAS insistimos que la pelea contra el gobierno es global, hay que levantar un Plan B que defienda los intereses de los trabajadores y el pueblo, hay que luchar de verdad impulsando un paro general para imponer la anulación de los tarifazos, la reforma jubilatoria, contra los despidos y por un aumento general de salarios del 30%.

Héctor “Chino” Heberling

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