UN TRIUNFO DEL NUEVO MAS, LAS ROJAS Y TODOS LOS LUCHADORES

El lunes pasado empezaron las clases en la Facultad de Psicología de la UBA y nos encontramos con que el PTS intentó avanzar sobre el espacio de militancia que ocupamos históricamente Las Rojas y el Nuevo MAS desde hace una década en la sede de Independencia. La realidad es que nuestra regional y todo el partido está en una etapa constructiva impresionante que nos ubica a las puertas de un salto cualitativo. El PTS tomó nota e intenta salvaguardar todo lo que pueda el delirio autoproclamatorio de que ellos y el FIT son “la única izquierda”. Al mismo tiempo quiso ponernos a la defensiva en una facultad donde uno de nuestros grandes perfiles de diferenciación es nuestra lucha abolicionista contra las redes de trata y explotación sexual, terreno en el que el PTS es absolutamente oportunista, y toma una posición regulacionista funcional a las redes de trata y explotación sexual. Por eso quiso avanzar con los métodos de la patota y la provocación.

Pero se encontraron con un partido en ascenso que les paró la mano, defendió su espacio y salió fortalecido políticamente en la facultad.

 

Un poco de historia

 

La militancia del Nuevo Mas y Las Rojas en el espacio que va de la primera a la segunda columna de la planta baja de la sede Independencia de Psicología tiene una década de historia.

Desde nuestro espacio hemos sido protagonistas de sucesos que acompañaron la vida política de la facultad. En primer lugar, la pelea por el edificio único en 2010. Fue una lucha importantísima, donde nos habían mandado a cursar a un edificio en la calle Bulnes que se caía a pedazos, se inundaba y se electrificaba, poniendo en riesgo la vida de los estudiantes.

En 2011, también estuvimos a la cabeza de impulsar la lucha por los derechos de las mujeres. Dimos una pelea inmensa junto a los estudiantes contra las redes de trata de la zona de Once que intentaron secuestrar a una estudiante de la sede de Independencia.

En 2013, impulsamos la lucha contra la demolición del taller 19 del Borda que el gobierno de Macri en la Ciudad quería barrer para hacer negociados. Y ese mismo año llevamos el debate sobre el abolicionismo y la explotación sexual invitando a Sonia Sanchez a dar la primera charla sobre esta materia en la facultad.

En 2015 impulsamos la pelea por meter preso al policía violador de Iara Carmona y organizamos el primer Ni Una Menos. Y ahora venimos poniendo en pie una gran campaña para organizar la fuerza de las mujeres por el aborto legal y por la abolición de la prostitución.

 

Sobre lo que pasó la última semana

 

Sin embargo, con el comienzo de clases, el PTS-En Clave Roja, desconociendo nuestra historia de militancia, llevó adelante todo tipo de provocaciones y acciones dignas de una patota para apropiarse de nuestro espacio histórico. A continuación presentamos una breve cronología de los hechos:

 

El lunes 26/3, primer día de clases, comenzaron las provocaciones. Al llegar a la facultad, nos encontramos con la mesa del PTS en nuestro espacio. Tras la negativa del PTS de ocupar el lugar que le corresponde, corrimos su mesa y ubicamos la nuestra en el espacio de siempre. Ante la actitud agresiva del PTS, nos mantuvimos defendiendo nuestro espacio e impulsando un taller sobre la lucha por el aborto legal, pintando carteles y volanteando.

 

El martes 27, al llegar por la mañana a la facultad, nos encontramos nuevamente con nuestro espacio de militancia ocupado por el PTS. Una vez más, ante su negativa de retirar sus materiales y ubicarlos en su propio espacio, procedimos a correr sus cosas y volver a poner nuestra mesa en su lugar. Durante todo el día, hasta el horario de cierre de la facultad, el PTS intentó avanzar nuevamente sobre nuestro espacio, lo que derivó en que ese mismo día hiciéramos pública la situación mediante un comunicado y pasadas por cursos, para que desistieran en su ataque a nuestra organización. Frente a este comunicado público, el PTS se llamó a silencio.

 

El miércoles 28, el PTS redobló su ataque. No solamente intentaron sacar nuestra mesa y armario de nuestro espacio, sino que procedieron a instalar enormes carteleras y hasta una banner de su organización de tal manera de taparnos para que los estudiantes que ingresaran a la facultad no pudieran vernos. Procedimos a retirar sus banners y carteleras y nuevamente seguimos insistiendo con que dejen de querer avanzar. Denunciamos la situación en los cursos y en la asamblea de musicoterapia y continuamos con nuestra campaña para fortalecer la lucha por el aborto legal. El PTS, públicamente, volvió a llamarse a silencio.

 

El PTS recurre a los métodos de patota para apropiarse de nuestro espacio histórico de militancia

 

El sábado 31, con la facultad prácticamente vacía, el PTS decidió profundizar su ataque con una patota. Ya desde la mañana ocuparon nuestro espacio histórico y golpearon entre cinco a una compañera y lastimaron a otra al tirarle nuestra propia mesa encima cuando quiso ubicarla en su lugar. Fue en ese momento que publicamos nuestro tercer comunicado para denunciar la situación y haciendo responsable al PTS de la integridad física de nuestros compañeros y compañeras. La tensión fue escalando hacia la tarde a medida que llegaban más y más militantes del PTS de otras facultades y del conurbano bonaerense con una clara actitud agresiva y patotera. Habían tomado una definición: intentar expulsarnos de la facultad. Fue así que, en un primer momento, se ubicaron en filas y comenzaron a avanzar, empujando y dando golpes de puño y patadas, rompiendo nuestra mesa y tirando nuestras carteleras sobre compañeras de Las Rojas. En ese momento, sucedió el cobarde ataque de un varón del PTS contra Natalia F., reconocida militante de Las Rojas en Psico, que se encontraba en el piso: la patearon entre cinco y el varón del PTS la golpeó en la cabeza con botas con puntera. La compañera al poco tiempo se desmayó y tuvo que ser trasladada al Hospital Ramos Mejía. Media hora más tarde, iniciaron una nueva avanzada con la única intención de lastimarnos y echarnos de la facultad. Ya no les importaba ocupar nuestro espacio histórico. En el camino también destrozaron mesas, carteleras y ficheros de toda organización que se cruzaban, en varios casos tirando carteleras pesadas de madera contra compañeras o aplastando a otras con ficheros de metal. Sin embargo, nos defendimos y nos mantuvimos de pie en la facultad.

 

Autoproclamación y métodos estalinistas para justificar la patota

 

Inmediatamente sacamos un cuarto comunicado denunciando el gravísimo ataque de la patota del PTS y fuimos recibiendo la solidaridad de varias organizaciones políticas y sociales y de militantes de izquierda, también de históricos militantes de Psicología que reconocían nuestro lugar en la facultad. Una vez más, el PTS volvió a llamarse a silencio. Sin embargo, el domingo 1/4, siete días después de haber iniciado sus provocaciones, publicaron su primer comunicado junto a una serie de fotografías truchas buscando justificar su accionar de patota. Nada dijeron en ese comunicado sobre nuestra compañera que fue hospitalizada, ni siquiera lo desmintieron.

 

Pero, ¿bajo qué argumento el PTS actuó como un grupo de provocadores, despolitizado y como una patota? Bajo el argumento de “yo soy el PTS”. Un delirio autoproclamatorio y de secta que justifica un accionar descompuesto y sin principios, que niega la realidad, en este caso, nuestro espacio histórico de militancia en la facultad de Psicología de la UBA. En su último comunicado, además, el PTS dice que el Nuevo Mas y Las Rojas no tienen principios… pero sus métodos para resolver las diferencias al interior de la izquierda son una cloaca: pura maniobra, nunca una lucha política o un diálogo. Todo el mundo sabe que en la lucha política el PTS no respeta ningún criterio ni cumple ningún compromiso. Es un partido que tiene una lógica estalinista: cuando se trata de beneficiar al partido no importa qué métodos utilizan, no importa nada salvo el partido. Y hoy en día el interés supremo de su partidito pasa por intentar cortar el desarrollo del Nuevo MAS. De ahí que justifique el accionar de patota, la mentira, la falsificación de hechos e imágenes y la calumnia. A la militancia del PTS le decimos: antes de hablar de los principios del Nuevo Mas y Las Rojas, el PTS debería lavarse la boca con jabón. Y es probable que con eso no alcance.

 

El martes 3 el PTS llegó a la facultad con una nueva maniobra: como con la patota no habían podido quebrar la tenaz resistencia de las compañeras de Las Rojas y del nuevo MAS, ahora querían hacer pasar su avance sobre nuestro espacio mediante una reunión de las agrupaciones. ¡Nada menos democrático y más ridículo que una reunión de organizaciones votando sacarle espacios a otra! La maniobra del PTS no pasó porque salimos a hacer una campaña de cara a todos los estudiantes de lo que estaba en juego: los regulacionistas que se abrazan con Orellano del PTS querían borrar el espacio abolicionista de Las Rojas en la facultad. Pasamos por todos los cursos, sumando la simpatía de cientos de estudiantes que firmaron reconociendo nuestro histórico lugar de militancia y en defensa del espacio del abolicionismo en la facultad. Esta política se vio confirmada en el día de ayer, miércoles 4, cuando realizamos junto con Alika Kinan, Marina Hidalgo y Manuela Castañeira una charla histórica en Psico, con más de 200 estudiantes en el hall de la facultad. Nunca en los últimos años se hizo una charla tan concurrida. Para poner el punto final a la pelea, la propia Alika Kinan agradeció a Las Rojas por defender los espacios abolicionistas en la facultad.

Por más que le pese al PTS, ellos no son la única izquierda, acá están Las Rojas y el nuevo MAS, que nos plantamos por el derecho al aborto, contra la prostitución, las redes de trata y los proxenetas y contra el gobierno reaccionario de Macri. Lo saben los estudiantes, y bien debería aprenderlo el PTS si no quiere seguir pasando papelones.

Así fue como logramos derrotar a la patota del PTS. Preservamos nuestro espacio, y en un gesto de buena voluntad, también hemos cedido una parte para llevar adelante campañas políticas comunes del Centro de Estudiantes de Psicología.

El método de la lucha política y el diálogo político que impulsamos desde el Nuevo MAS y Las Rojas, en el marco del centro de estudiantes, de su organización gremial, fue la forma para resolver las diferencias que tenemos las agrupaciones. Repudiamos la campaña de mentiras y la violencia física que el PTS utilizó contra nosotros para apropiarse de nuestro espacio. Como dijimos anteriormente: los métodos de la patota NO PASARÁN. Y finalmente, no pasaron.

Agradecemos la solidaridad de los cientos de estudiantes de Psicología que firmaron el petitorio en defensa del espacio histórico de Las Rojas y el Nuevo Mas y a todas las organizaciones de izquierda que brindaron su solidaridad frente a los ataques del PTS.

Nos comprometemos a seguir utilizando ese espacio para impulsar las luchas del movimiento de mujeres, los estudiantes y los trabajadores.

 

 

 

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