“El mismo día del golpe, el obispo Laise de San Luis, dirigía el operativo en horas de la mañana, señalaba a los militares lo que se debía hacer” (Enrique Muñoz,  ex  presidente de la APDH [Asamblea Permanente por los Derechos Humanos], discurso en Plaza Pringles el 24 /03/2014).

Aquéllos que se dicen defensores de la vida, como la misma Iglesia católica que hace unos días marcharon contra el derecho al aborto por las calles de San Luis con el apoyo del actual obispo Martínez, el senador macrista Claudio Poggi y la diputada Ivana Bianchi  de los Rodríguez Saá, entre otros. Eran ayer los defensores de la muerte y la complicidad en la desaparición de los 30000  durante la dictadura militar. Los ejecutores civiles y eclesiásticos aún gozan de impunidad.

A ello debemos agregar  el secuestro y desaparición del ex rector de la UNSL (Universidad Nacional de San Luis), Mauricio López, ocurrida el 1° de enero de 1977, que aún se sigue reclamando justicia  y sumamos la complicidad civil política de varios dirigentes, entre ellos los hermanos Rodríguez Saá, que firmaron una carta al almirante Emilio Massera  el 9 de junio de 1978 pidiendo castigo ejemplar “para los supuestos subversivos”. Ambos casos continúan en la impunidad total, a lo que la dividida dirigencia K no dice una palabra, pues ahora son aliados en el espanto a Macri.                Como cada 24 de Marzo, los familiares de las víctimas y la APDH realizaron su acto en Plaza Pringles con más de 200  asistentes, se recordaron a los desaparecidos en San Luis bajo el lema: “¡Desaparecidos de ayer, de hoy, siempre los 30.000 presentes!” Contó con el apoyo de ADU y el SiDIU, los gremios docentes de la UNSL (y sólo hubo un documento crítico hacia Macri. Ya por la tarde se realizó un festival contra la impunidad, el ajuste y la represión de Macri, donde participaron varios artistas y se reunió el activismo más ligado a la izquierda, con representantes de gremios de la CTA, ATE, ADU y organizaciones de izquierda, entre ellos compañeros del Nuevo MAS.

La necesidad de organizar la lucha y de seguir en las calles hace imperioso que los trabajadores y los sectores populares debatamos cómo enfrentar los problemas y desafíos que tenemos por delante, para que no haya ningún genocida en libertad, para frenar los despidos y la rebaja salarial y la complicidad de la dirigencia que acepta negociar sin consultar a nadie  y  en San Luis  no escapa a ello, a pesar de que digan que “todo está bien”. La salida es la lucha de manera independiente para ir avanzando.

Corresponsal

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