Una compañera que ingresó recientemente a la militancia nos envía unas reflexiones luego de participar de su primer curso en el partido

 

Tomar una importante decisión

 

Cuando uno decide que no está de acuerdo en cómo se desarrolla la vida cotidiana de las personas, cuando ve por los resultados que hay algo muy malo en el sistema político vigente, toma la decisión de hacer algo,  y resuelve que debe comenzar a participar activamente. Entonces debe decidir desde dónde lo hará. También puede suceder que la idea no parta de uno o una sino que alguien le proponga enlistarse en tal o cual corriente, movimiento, agrupación, partido político, acá quizás la decisión sea más fácil de tomar.

Pero bueno, convengamos en que uno o una se decidió y comienza a militar en un partido político, eso no cierra la cuestión, porque se continúa, ya dentro del partido, observándolo, midiéndolo, acordando con él en tal o cual situación.

¿Y desde dónde se harán esas “evaluaciones” para saber si estás en el partido donde debés estar? Por ejemplo, cómo se para el partido ante la habilitación por parte de Macri del tratamiento parlamentario de la ley de aborto. O de qué modo impulsa integrar un frente con partidos de izquierda. O quizás en hechos más cotidianos como sería el modo de participación en manifestaciones. Quizás en esos hechos “menores” los militantes también encontramos las respuestas.

 

Las jornadas del 14 y 18 de diciembre, puesta a prueba para el partido

 

Las del 14 y el 18 de diciembre no fueron manifestaciones habituales. Fueron jornadas atípicas, especiales, distintas a las manifestaciones acostumbradas. Hubo un grado tal de virulencia represiva que las hicieron absolutamente diferentes. Y por lo tanto dignas de ser observadas con lupa en todo su desarrollo. Desde la actitud de las fuerzas de “seguridad” (seguridad ¿para quién?), la magnitud de los manifestantes, sus distintos orígenes, como también las actitudes de éstos, todo puede ser analizado.

El 18 de diciembre la columna del partido por momentos permaneció en un lugar, por momentos nos tuvimos que mover arrastrados por otras columnas. En otros momentos retrocedimos por el alcance de los gases o las balas de goma. En un momento estuvimos dispersos entre otros manifestantes y en minutitos ya la columna estaba rearmada. De un caos total del cual parecía que no nos repondríamos estábamos otra vez perfectamente encolumnados. ¡Uhhhh, milagro! No, efecto del reordenamiento logrado a partir de seguir las consignas de los compañeros que coordinaban la manifestación.

Como dije antes sobre el desarrollo de la jornada del 18D se hicieron balances en los diferentes equipos del partido. Y lo que surgió de esos análisis  fue la forma responsable y segura que los compañeros y compañeras encargados de esa manifestación lo llevaron a cabo.

Ese día también vimos cómo partidos y sindicatos patronales se mantenían a cierta distancia, para “cuidar a la gente”. En el balance posterior concluimos que esta no fue una táctica desarrollada para esa particular situación, sino que responde a la estrategia de estas organizaciones para mantener a su militancia alejada de la lucha. Hacer como que participan, como que luchan, pero siempre encorsetadas por las conducciones.

 

Escuela de verano en la regional Sur

 

Y ahora paso a comentarles que otra característica del partido es su actitud docente permanente sobre su militancia.

En la regional Sur del partido se realizó los días 24 y 25 de febrero y 3 de marzo la Escuela de verano.

En los tres días de estudio se leyó, se opinó, se contrapusieron ideas, se llevó a la confrontación de los textos con hechos de la vida diaria de la militancia.

Textos que fueron escogidos no casualmente, sino a raíz de los acontecimientos que se vienen desarrollando desde la asunción del gobierno de Macri. Que ha incrementado el descontento en general y en particular de los trabajadores, los más perjudicados por la política de este gobierno de ricos para ricos. Y que para lograr imponer esas medidas debe reprimir poniendo en la calle más y más fuerzas de seguridad que despliegan una excesiva  brutalidad sobre las manifestaciones.

Nos preparamos con la lectura de textos para comprender, desde situaciones de máxima como las revoluciones y las guerras, hasta cuestiones de la militancia cotidiana.

Leímos sobre medir a nuestros enemigos políticos, no sobreestimarlos ni subestimarnos, para poder saber cuándo avanzar y retroceder, permanecer, aplicar más presión.

Y acá vuelvo nuevamente al principio, al monitoreo que los militantes hacemos acerca de las líneas directrices del partido, que en este caso en particular serían la lucha en las calles junto a los trabajadores y sus reclamos, de forma “científica”, criteriosa, cuidando de verdad a la militancia (no manteniéndola alejada como la burocracia sindical o partidaria), y a la actitud docente del partido para lograr una militancia consciente, capaz de comprender y seguir las consignas impartidas por los responsables de las actividades o generar consignas en caso de estar en lugares de responsabilidad. Y alcanzar un grado de madurez tal como para generar a su vez conciencia.

He escuchado muchas veces decir que hay personas que nacen con estrella y otros que nacen estrellados. Nosotros y nosotras sabemos que en realidad hay quien explota y quien es explotado, quizás desde la cuna, eso es lo que estamos determinados a cambiar, sabemos que no es fácil ni es ya, pero estamos en un partido que tiene esa meta, que no negocia, que nos prepara para alcanzarlo y por eso sabemos que estamos en el lugar que hay que estar.

¿Conformes? ¿Orgullosos/as? ¿Tranquilos/as? ¿Satisfechos/as? con el Nuevo MAS. Qué cada quien elija. Yo me anoto en todo.

 

Gra, Regional Sur

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