MASIVO REPUDIO A LA DOMICILIARIA PARA EL REPRESOR

Mar del Plata pasó un año nuevo distinto. Llegaba en los últimos días del 2017 a nuestra ciudad Miguel Osvaldo Etchecolatz, genocida y represor, responsable de la Inteligencia de la Policía Bonaerense durante la última dictadura, responsable de las dos desapariciones de Jorge Julio López, responsable del circuito Camps, responsable de más de 900 desapariciones, responsable y autor de la violación de cientos de mujeres, y responsable de la apropiación ilegal de centenares de bebés.

A pesar de que el kirchnerismo y sus aliados se ausentaran de la primera movilización que se hizo el viernes 29 de diciembre, la izquierda plantó bandera para repudiar el fallo en favor Etchecolatz, entendiendo que no se le podía dar un minuto de paz a este gobierno que indulta genocidas como parte de su ataque global a las conquistas que hemos logrado. Esto es así porque el gobierno de Macri no sólo “debe favores” a los militares por la estatización de la deuda privada de la dictadura, sino porque reivindica abiertamente el modelo neoliberal y represor que vino a establecer la dictadura genocida del 761, que en el mejor de los casos, intenta reflotar la vieja y macabra teoría alfonsinista de los dos demonios, pero alegando que la represión fue algo necesario ante la amenaza interna.

Luego de esta primera movilización, se llegó al acuerdo de realizar un acto masivo el sábado 6 en el centro de la ciudad y un Siluetazo el domingo 7 en el domicilio del genocida, en el bosque Peralta Ramos. Estas medidas fueron contundentes.

El sábado 6 se movilizaron más de 20.000 personas desde el Tribunal Oral Penal de Luro y Santiago del Estero (donde se llevan a cabo los juicios a la dictadura en la ciudad) hasta la Rambla de los Lobos, donde se realizó un importante acto para repudiar la decisión judicial con el amparo del gobierno nacional. Encabezada por los organismos de DDHH locales y de todo el país, la inmensa movilización fue acompañada por la toda la izquierda y el kirchnerismo, entendiendo que la única respuesta posible es en unidad de acción en las calles. Junto con el dirigente nacional Héctor “Chino” Heberling, participamos con una imponente columna llena de agitación y denuncia a Macri, exigiendo la cárcel común y efectiva para Etchecolatz.

El Siluetazo del domingo 7, impulsado por el Encuentro Memoria Verdad y Justicia, fue contundente. Con más de 4.000 participantes, nos hicimos presentes en la entrada del Bosque Peralta Ramos para escrachar al genocida en su casa realizando un acto de repudio que le grite en la cara que el único lugar donde puede vivir el resto de su vida es en la cárcel. A medida que bajábamos de los colectivos que nos dejaban allí, veíamos llegar las camionetas de la Infantería de la Bonaerense que venían a proteger a su otrora jefe de Inteligencia.

Luego de una larga movilización por el barrio, donde pasamos previamente por la casa de Wolk2, llegamos hasta el domicilio de Etchecolatz, donde nos esperaba un importante vallado y varias decenas de uniformados fuertemente armados. Allí se realizó un acto de repudio y denunciando la persecución a los luchadores y a la izquierda, exigiendo la libertad de los compañeros detenidos en las jornadas del 14 y 18 de diciembre y del compañero del PO César Arakaki, donde primaron los discursos sobre la necesidad de la unidad de acción para derrotar al gobierno. Con cánticos históricos y un fuerte agite, nuestra columna fue una de las más vistosas durante toda la marcha, tal es así que mucha gente que se acercó por cuenta propia a la movilización se encolumnó con nosotros para seguir la batucada y las canciones.

Estas jornadas fueron el puntapié inicial de un año que nos va a encontrar con muchísimas luchas contra el macrismo, para derrotar este ataque global sobre la clase trabajadora, las mujeres y la juventud. Desde el ajuste y la reforma laboral hasta la represión y la persecución a los luchadores y la izquierda, pasando por el indulto encubierto a los genocidas, son todas paradas en las que deberemos actuar en unidad para derrotar los planes del gobierno. Seguimos gritando bien fuerte:

¡Fueron 30.000 y fue genocidio!

¡No a la domiciliaria para represores y genocidas!

¡Cárcel común y efectiva para Etchecolatz!

¡Libertad para César Arakaki y todos los detenidos del 14 y 18 de diciembre!

¡No olvidamos, no perdonamos y no nos reconciliamos!

Facu B.

Mar del Plata

1 Muestra de esto es la declaración del ex-Ministro de Cultura de CABA, Darío Lopérfido, negando el genocidio y diciendo que los desaparecidos eran menos de 8000.

2 Mano derecha de Etchecolatz y responsable del centro clandestino de detención Pozo de Banfield.

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