ESTATALES

En lo poco que va del año los despidos de Macri y de Ibarra en dependencias estatales ya superan los 1.300: Fabricaciones Militares; ENACOM; Energía; Ambiente y Desarrollo Sustentable; TDA; Canal Ciudad; Radio Nacional; INCAA; Cultura; UEP; Municipales de Quilmes, y la lista sigue con promesas de más despidos.

Repitiendo la modalidad del 2015, el gobierno dispone de la policía esperando a los y las trabajadoras con el listado de despidos, quienes son anoticiados en la puerta antes del ingreso. Este año le agregó la militarización de todas las dependencias donde hubo despidos, buscando amedrentar las posibles respuestas de los y las trabajadoras.

El gobierno de Cambiemos ya había anunciado su necesidad de “modernizar el Estado” achicando los ministerios y secretarías, reduciendo puestos jerárquicos, unificando secretarías y, por supuesto, recortando las plantas de personal estatal.

El plan para el Estado es bien claro: achicar el gasto fiscal con los despidos, y profundizar la precarización al recortar los contratos de empleo de público (plantas transitorias), alentando los retiros anticipados para las plantas permanentes, y allanando el camino para la contratación de monotributistas y tercerizaciones (vía ONG). De la mano de los despidos, el apriete en las condiciones de trabajo y las paritarias a la baja (ya se habla del 16%, aunque a los estatales de Córdoba les impusieron un miserable 11%!).

Y si el gobierno está utilizando la misma metodología de despidos que años anteriores, la burocracia hace exactamente lo mismo! Con más de 1000 despidos, todavía no ha habido ninguna acción unificada de todos y todas las estatales.

Si UPCN no ha salido de su oficina en todo el año, negociando sus carguitos con el gobierno, ATE no hace otra cosa más que dividir la lucha y militar la derrota en todos los sectores.

Desde la directiva de ATE Nacional se han llamado a algunos paros, aislados, que no fueron discutidos y que dieron como resultado movilizaciones tan vaciadas que apenas daban para cortar una calle. La última movilización del 4 de enero al Ministerio de Modernización no fue otra cosa que un acto para las cámaras, de aparato, sin sectores de base, aunque muchos estaban en conflictos por los despidos en sus propios lugares.

Por su parte ATE Capital, no ha llamado a ninguna medida unificada de la CABA, y a las acciones convocadas por Nacional las ha vaciado decididamente.

La directiva de ATE Capital ya tiene vasta experiencia en quebrar procesos de lucha y organización. Antes de que lleguen los despidos el mensaje era claro: estamos derrotados, no podemos hacer nada, quedémonos tranquilos y negociamos los despidos ilegales. Y cuando se hicieron efectivos, su política fue exactamente la misma. Frente a las repuestas genuinas y espontáneas de las bases, donde primaban las tomas pacíficas de los edificios junto a las consignas “de acá no se va nadie”, la directiva de ATE Capital puso todos sus esfuerzos en convencer a cada compañero y compañera en que la represión era inminente, que el gobierno está demasiado duro, y que la mejor forma es hacer un poquito de ruido (sólo un poquito) y garantizar reuniones, aunque en éstas sólo se confirmen los despidos.

Lo llamativo es que esta política de ATE se da justo cuando los y las trabajadoras venimos de copar las calles contra las reformas reaccionarias, de bancar con el cuerpo las represiones durísimas de Macri y Bullrich, y de seguir saliendo a luchar para frenar el ataque del gobierno. Está claro que ganas y fuerza de lucha no es lo que falta, porque cuando hay una convocatoria, las calles se llenan.

Si el gobierno está fuerte y decidido a atacar a los y las trabajadoras, de nuestra parte tenemos la certeza de lo que se puede conseguir con la lucha en las calles. Pero para enfrentarlo tenemos que luchar en la más amplia unidad, unificando cada pelea de cada sector, saliendo todos y todas contra los despidos en el Estado.

Hace falta convocar a asambleas por sector, plenarios regionales, donde discutir un plan de lucha que nos permita golpear a este gobierno con un solo puño, hasta derrotar su plan de ajuste. Tenemos la enorme experiencia de las históricas jornadas de Plaza Congreso donde miles de trabajadores y trabajadoras estatales salimos contra la reforma previsional y le dimos un gran golpe a este gobierno. Ése tiene que ser nuestro punto de apoyo, el gobierno ya anunció que viene por todo, tenemos que prepararnos para dar esa batalla porque la podemos ganar.

¡Ni un despido en el Estado! ¡Todos y todas adentro!

¡Por asambleas de base y plenarios regionales para preparar la lucha contra el ajuste reaccionario de Macri e Ibarra!

Lista Gris Carlos Fuentealba

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