Un nuevo capítulo se está escribiendo en la lucha de los trabajadores de Cresta Roja contra la patronal y el gobierno, esta vez a partir del no pago por parte de la patronal Proteinsa (que se quedó con el control de Cresta Roja hace ya dos años por medio de una licitación por 121 millones de dólares y que ya ha incurrido en el no pago de cuotas) de los montos correspondientes a vacaciones y un bono de fin de año, que se suponía debía depositar el último viernes de 2017. Los trabajadores, al verificar que la empresa no depositaba esas sumas, cesaron sus actividades laborales y se fueron a sus casas. El martes 2 de enero, cuando regresaron a trabajar, se encontraron con que la patronal no había enviado a la fábrica los pollos para la faena. A partir de esto los trabajadores fueron a asamblea y votaron no trabajar hasta que les depositaran la plata, al tiempo que la patronal exigía que empezaran a trabajar primero y les depositarían después. Esta situación llegó a su extremo cuando los trabajadores pusieron como condición para trabajar que pagaran el bono y los días caídos por el lock out y la patronal se negó argumentando que “no tienen plata”. Esto es una grave extorsión en la que se les exige a los trabajadores que prácticamente trabajen gratis.

La patronal Proteinsa, amiga del gobierno de Macri, quiere ponerse a tono con las reformas que el gobierno intenta imponer. Pero para hacer esto, tiene que pasar por encima de los trabajadores y eso no es cosa fácil. Los trabajadores de Cresta Roja han adoptado una tradición de lucha como se ve en pocos lugares, es una fábrica que ha estado en conflicto casi permanentemente desde hace más de dos años y donde las relaciones de fuerza son muy paritarias: la empresa liquida mal las quincenas, no paga bonos y vacaciones, hace promesas que nunca cumple, miente; pero por el otro lado los trabajadores están decididos a dejar los pollos colgando y retirarse de la fábrica si no se deposita lo que corresponde.

Ayer, martes 9, los trabajadores votaron trabajar normalmente con el compromiso de la patronal de depositar, mañana jueves, el bono y los días caídos. Si la patronal no cumple, los trabajadores están pensando en ir a la lucha nuevamente. Desde el Nuevo MAS venimos acompañando esta experiencia y opinamos que hay que aprovechar estos días de vuelta a la fábrica para reorganizarse con los compañeros y preparar la lucha que se viene para conseguir todas sus reivindicaciones. Fuerza compañeros!
Leazo Hiro

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