El martes en la Facultad de Periodismo (UNLP) Las Rojas junto a la compañera Elena Moncada, y a nuestra compañera Marina Hidalgo, realizamos la primera de las tres charlas que tuvo como centro de debate la lucha por abolir las redes de trata y explotación sexual, donde estuvieron presentes más de 80 compañeras/os. Elena, invitada de lujo, que tuvo la desgracia de vivir en carne propia la situación de calle y la valentía de “salir” y enfrentarse a las redes de explotación sexual, viajó desde Santa Fe para contarnos Su historia. Presentando su libro “Yo elijo contar mi historia” nos mostró como una mujer, una de las miles, desafiando la violencia diaria, el sometimiento y la necesidad que se vive en los circuitos de la explotación sexual, hoy puede estar de pie luchando para terminar con un sistema que arrastra a las mujeres a las peores condiciones de vida. Y afirmando que a la situación de prostitución nadie la elige libremente, que está directamente ligado a la violencia y más violencia y que de ninguna manera la explotación sexual puede ser considerada un trabajo.

Por otro lado contamos con la presencia de Marina Hidalgo, dirigente de Las Rojas, Trabajadora Social de Promoción Social Capital y delegada de ATE que recientemente escribió el artículo “En defensa del abolicionismo”, que saldrá próximamente en la revista SOB. Marina que viene de la experiencia de lucha del juicio a los proxenetas de La Boca, puso en debate el sometimiento sexual que se ejerce sobre las mujeres, trans, niños y niñas en una relación desigual de un supuesto intercambio, de dinero o casa o comida o alguna otra condición. Y alrededor de esto la construcción de la subjetividad de las personas en situación de calle. Esta relación con el prostituyente es el último reducto de todo un entramado de explotación en donde policías, proxenetas, jueces, funcionarios hacen las veces de garantes de la explotación sexual. Es decir, sin garantía del estado no hay prostitución. Pero al ser uno de los principales negocios del mercado internacional, la explotación del cuerpo de las mujeres pasa a tener gran apoyo de los estados y gobiernos ya sea por acción u omisión.

Finalmente Elena nos contó que logró salir de las redes pero para volver de otra manera, ahora luchando para terminar con la explotación y ayudando a las compañeras que ven que su destino es la violencia. Y Marina contestando a la pregunta de cómo abolir la explotación sexual, reforzó la importancia de la construcción del movimiento de mujeres independiente del gobierno, que fortalezca su lucha en las calles, como lo hicimos por la nena de 13 años del hospital de Moreno para conseguir el aborto no punible y como lo hicimos en respuesta a la absolución de los proxenetas sobre el caso Marita Verón, es el movimiento de mujeres la herramienta capaz de terminar con toda violencia y explotación a las mujeres, niños y trans y capaz de transformar esta sociedad capitalista y patriarcal.

Las Rojas La Plata

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