Trabajadores de General Motors en Buenos Aires

El jueves 20 una delegación de cuarenta trabajadores de General Motors viajó desde Rosario a la Capital Federal para exigir ser recibidos por el Ministerio de Trabajo, el cual les negó cualquier reunión. Una muestra más del carácter anti-obrero y patronal de este gobierno.

Los compañeros del Nuevo MAS estuvimos presentes para hacerle el aguante a los trabajadores junto con el “Chino” Heberling, y una delegación de compañeros de Zanón que llevaron su solidaridad y experiencia de lucha.

A los compañeros que hoy dan una pelea a brazo partido contra la multinacional explotadora y el gobierno de Macri les ofrecemos esta respetuosa y sincera reflexión como aporte para el triunfo de esta enorme lucha.

CARTA ABIERTA A LOS TRABAJADORES DE GM

Compañeros y compañeras: desde el Nuevo MAS queremos expresarles a través de este volante nuestra humilde opinión y aportes para esta enorme pelea que puede y debe triunfar.

Han pasado 2 días del viaje a Buenos Aires y es necesario pasar en limpio lo ocurrido, sacar conclusiones claras y armarse para esta lucha enorme que continúa y puede triunfar.

La experiencia que han llevado adelante con el Ministerio que no los quiso recibir, es la misma experiencia que hicieron meses atrás los trabajadores de AGR-Clarín. Se negaron a recibirlos, y cuando lo hicieron fue para decirles que no se podía hacer nada. El motivo de esto es simple y debe quedar grabada a fuego como conclusión política en esta lucha también: Macri y su gobierno, incluido el Ministerio de Trabajo, son representantes directos de los empresarios. Nada mejor para GM que Macri en la presidencia y Triaca en el Ministerio de Trabajo.

Es por eso que la legalidad o ilegalidad del acuerdo no puede ser el eje del conflicto. Las organizaciones políticas que participamos en cientos de conflictos sabemos que los gobiernos como el de Macri acomodan la ley, junto con los Ministerios y muchas veces junto con la justicia, para favorecer a los patrones. Ya pasó en el conflicto de Lear (SMATA) bajo el gobierno K en el que la orientación de la corriente que dirigía era la ilegalidad de los despidos porque no se habían firmado preventivo de crisis. De un día para otro la empresa se juntó con Tomada e inventaron el preventivo de crisis y lo firmaron…

Las organizaciones que tienen responsabilidad de dirección en los conflictos tienen la obligación de transmitir las experiencias vividas por otros trabajadores que depositaron expectativas en la ley y que sufrieron un duro revés cuando el gobierno (de Macri y también de los K en su momento) acomodó la ley para favorecer a las empresas que suspendían o echaban. Depositar confianza en que la llave del conflicto es que las suspensiones son ilegales sólo puede llevar al desgaste de los luchadores. Esto no quiere decir que no se hagan los trámites necesarios en los ministerios o las denuncias pertinentes. Pero siempre clarificando que la ley, y más con el empresario Macri, es una herramienta al servicio de la patronal, y que sólo se la puede torcer con la lucha, no con argumentos legales.

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