Mientras escribimos esta nota, se cumplen 70 días de la ocupación de la planta que llevan adelante los trabajadores de AGR-Clarín. Esto deja sentado la fortaleza de los compañeros resistiendo en contra del complot Macri-Magnetto y su plan de arrebatar la organización independiente y las conquistas de los trabajadores, con el objetivo de tener mano de obra barata flexibilizada para que los empresarios se la sigan llevando en pala. Ante estos ataques los compañeros de AGR siguen firmes con la toma de la planta, rodeados de solidaridad de decenas de organizaciones sociales, políticas, estudiantiles, comisiones internas y cuerpos de delegados.

Desde el Ya Basta!, la juventud del Nuevo MAS, en La Izquierda al Frente por el Socialismo, venimos bancando el acampe que se encuentra en la puerta de la fábrica desde el primer dia, charlando con los trabajadores sobre el conflicto y el eje del mismo, con sus familias, organizando diferentes actividades, aportando al fondo de huelga, haciendo campaña en diferentes universidades, y acompañandolos en cada movilización, corte, plenarios, el abrazo a Zepita, etc. Somos decenas de organizaciones quienes nos acercamos todos los días a la puerta de la fábrica aportando al debate fraternal, y una parte muy importante de estas se hace presente desde la juventud. A partir de esta experiencia en la que se está forjando un sector de la juventud militante al lado de la clase obrera, queremos aportar al debate sobre nuestro papel en el conflicto.

Un debate entre las juventudes de la izquierda

En los últimos días se abrió un debate en la izquierda con respecto al papel de la juventud en la lucha de los trabajadores de AGR y el movimiento obrero en general.

El PTS publicó una nota (“AGR: una juventud que está donde tiene que estar”, LID 6/3) en la que plantea a la juventud revolucionaria como simple recaudadora del fondo de huelga. Según ellos, el conflicto puede ganarse a fuerza de fondo de lucha. Así, la primera y única función de la juventud sería hacer colectas en los centros de estudio y los barrios, y el aporte político de las organizaciones sería proporcional al aporte económico que realicen. Con este criterio, cargan contra el resto de las organizaciones estudiantiles por no haber recaudado tanto como ellos. El problema con la orientación del PTS es que reduce la lucha de clase a una simple recaudación financiera, y de esta forma se desentiende del debate sobre la orientación para ganar el conflicto. Propone una campaña de agitación en las universidades con el fondo de lucha a partir de las agrupaciones estudiantiles dirigidas por la izquierda, pero no le da ningún papel a la juventud en el conflicto mismo: no pretende organizar a la juventud alrededor de la lucha de los trabajadores, sino aprovechar esta lucha con el único objetivo de construirse. El debate aquí es si la izquierda debe limitarse a construir las propias agrupaciones; o si debe organizar a la juventud para que tome parte activa en la lucha obrera y aporte a la misma una orientación política unitaria para derrotar los ataques de Macri a toda la clase trabajadora y al conjunto de los explotados y oprimidos. Para esto, la izquierda debe apostar al avance en la conciencia de los trabajadores: hacerse presente de manera sistemática en la fábrica para discutir con los compañeros cuál es la orientación para ganar, realizar actividades de formación con los mismos (como en la jornada de formación socialista hacia los 100 años de La Revolución Rusa que realizamos desde nuestro partido hace un mes atrás, donde los compañeros no sólo recaudaron una cifra importante para el fondo de lucha, sino que también intervinieron en las charlas de formación) tanto en el acampe como en las universidades para movilizar a la juventud en su conjunto junto a los trabajadores: hacer un verdadero trabajo político sobre el conflicto y no una mera presencia formal en el acampe.

El PO (“AGR-Clarín: El PTS sangra por la herida”, Prensa Obrera del 7/3), por su parte, descalifica esta posición en tanto la juventud del PTS sería “segundo violín de la UJS” en el movimiento estudiantil y porque intenta polemizar con la corriente que “organizó los 50 días de ocupación de la fábrica” (o sea, el mismo PO). El PO rechaza debate en si mismo. Según ellos, la única corriente que tiene derecho a debatir sobre el conflicto son ellos mismos.

En realidad, una corriente con responsabilidad sobre el conflicto (caso del PO) debería estar especialmente abierta al debate: esto forma parte esencial de la democracia de los trabajadores. Al rechazar dicho debate con el resto corrientes, el Partido Obrero no ayuda a avanzar en la orientación política para ganar el conflicto ni en la conciencia de los trabajadores.

Lo que tienen en común ambas posiciones es la reducción de la política al aparato: partir de las necesidades de cada corriente aún a despecho de los intereses del común de los trabajadores.

Estas orientaciones sectarias no ayudan en nada a que avance la conciencia de los trabajadores, dejando de lado lo más importante: cómo asestarle un golpe a Magnetto y Macri para que ganen los trabajadores de AGR.

El papel de la juventud en la lucha contra la explotación

En el marco de un capitalismo neoliberal que lo único que tiene para ofrecer a las masas es explotación, hambre e injusticias de todo tipo, la juventud se encuentra cotidianamente con una falta de perspectiva colectiva. Esta realidad material lleva a que la juventud juegue un papel preponderante en la lucha contra la explotación.

En la actualidad, la juventud es uno de los sectores más dinámicos a nivel mundial. Una nueva generación de estudiantes de todo el mundo comienza a ver al capitalismo como la causa de sus males, y a buscar una alternativa. Esta lucha suele presentar un alto grado de espontaneidad, así como un enorme potencial político (impulsando procesos de lucha que logran echar a gobiernos explotadores y despóticos, como en la Primavera Árabe, o formando parte de movimientos internacionales como el reciente Paro de Mujeres). Ante esto, creemos que nuestra tarea es pujar por un programa revolucionario para la juventud, para que la lucha contra los gobiernos capitalistas se convierta en una lucha por una nueva sociedad, libre de toda explotación y opresión. Esta tarea sólo es realizable en estrecha alianza con la clase trabajadora, la clase que genera toda la riqueza de la sociedad y la única que puede organizar una nueva sociedad a su imagen y semejanza.

Para esto no alcanza con recaudar dinero ni acumular representaciones estudiantiles. Todo esto es importantísimo, pero sólo como herramientas para ganar. Hay que luchar para que la juventud haga una profunda experiencia junto a los trabajadores, para que tome en sus manos las banderas de la clase obrera, aprovechando la memoria militante acumulada por la vanguardia obrera y popular, nutriéndose de ella para la lucha y apostando a seguir construyéndola. Sólo si la juventud juega un papel activo en la lucha de los trabajadores (impulsándola, ayudando a los mismos a avanzar en conciencia y en organización, y tomando sus enseñanzas para las luchas estudiantiles) podremos lograr la derrota conjunta de esta fábrica de miseria que es el capitalismo, y la construcción conjunta de una nueva sociedad. El enemigo es común, y la victoria debe serlo también.

A esta perspectiva apostamos desde la corriente estudiantil Ya Basta! y el Nuevo MAS para el conflicto de AGR-Clarin. El gobierno de Macri quiere arrasar por igual con las condiciones de trabajo y con la educación pública. Entendemos que para que la lucha de los trabajadores de AGR triunfe, la misma debe avanzar en unidad con las luchas de todos los trabajadores, de las mujeres y de la juventud, recuperando la mejor tradición de unidad obrero-estudiantil que marca la historia de nuestra clase.

Hay que aprovechar la creciente bronca contra Macri para que la lucha de AGR confluya con los demás sectores en lucha y destrabar el conflicto.

Agus y Sofi Sur del Ya Basta!

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