¡Para la incorporación de los 500 científicos recomendados!

En diciembre de 2015, a pocos días de asumir el “flamante” Presidente, aquellos investigadores cuyo trámite de concurso figuraba “APROBADO” en el sistema del CONICET se encontraron con que el mismo había pasado al estado de “EN REVISIÓN”; en otras palabras, Ministerio de Modernización mediante, todos los casos habían dado un paso atrás para ser reevaluados (con criterios que jamás fueron públicos). Finalmente, los ingresos se dieron por etapas hasta mediados del 2016 inclusive (lo que implica que algunos científicos tuvieran que esperar casi 6 meses para que se resolviera su situación).

Con este antecedente, en el concurso por el ingreso a carrera de investigador científico y técnico (CIC) abierto a mitad del año pasado, de mil doscientos postulantes, 800 fueron recomendados en las dos instancias evaluadoras (las respectivas comisiones evaluadoras y el directorio) de éstos, aproximadamente 300 ingresaron a la carrera, el resto (450 científicos de los cuales 107 no tenían beca post-doctoral) quedaron afuera producto de un feroz recorte en la planta del CONICET.

Cabe aclarar que este recorte se produjo sin previo aviso ya que, a diferencia de las becas, no se informan los cupos para el ingreso a carrera; aunque este año las autoridades del MINCyT ya informaron que los ingresos serán similares a los del año pasado.

El día 18 de diciembre, al darse a conocer estos resultados, se organizó una asamblea de becarios del CONICET en la explanada del Ministerio, donde se decidió la toma del edificio hasta que las autoridades revirtieran el recorte y permitieran a los 500 recomendados-rechazados el ingreso a carrera. Esta medida de fuerza se replicó en las delegaciones del interior en todo el país siendo grandes referentes Córdoba, Rosario y La Plata, entre otras.

Luego de 5 días de toma en los cuales, pese a la falta de cobertura mediática, la asistencia era cada vez mayor tanto desde la comunidad científica como de los vecinos y trabajadores que manifestaban su apoyo, las autoridades accedieron a entablar una mesa de negociación, en ésta participaban el ministro Lino Barañao, representantes sindicales, miembros del grupo afectado y la organización Jóvenes Científicos Precarizados (JCP)[i].

Luego de un par de idas y venidas entre los representantes de la asamblea y el gobierno se llegó a la oferta final, un acta de compromiso en la cual, a cambio de levantar la toma en el MINCyT y en todas las delegaciones del país, el Ministerio ofrecía la prolongación hasta el 31 de diciembre de 2016 de las becas post-doctorales de los afectados, otorgar becas extraordinarias a los 107 que no poseían beca al momento del conflicto, articular con organismos nacionales descentralizados de ciencia y técnica y universidades para lograr la incorporación de los postulantes recomendados no seleccionados durante el 2017 para desarrollar sus tareas de investigación, con remuneración y condiciones laborales equivalentes a las que hubieran obtenido al ingresar al CONICET y, por último, conformar una Mesa de Seguimiento junto con representantes de las agrupaciones firmantes del acuerdo y afectados para garantizar que el acuerdo se cumpliera en todos los casos.

¿Fue un triunfo?

El 23 de diciembre, con científicos (afectados y becarios solidarizados con los compañeros) dispuestos a pasar la Nochebuena en la explanada del Ministerio, se firmó el acta compromiso, so pretexto, por parte de agrupaciones kirchneristas y el Partido Obrero de ser un “Triunfo Histórico” contra el ajuste del gobierno; con frases como “es lo mejor que conseguimos hasta ahora” y “estamos dispuestos a continuar con la toma pero no creemos que vayan a cambiar las cosas después de 5 días”, intentaron desmoralizar a aquellos que estaban dispuestos a seguir hasta el final con la medida de fuerza aunque supusiera brindar el 24 con su familia en la explanada del MINCyT.

Como resultado de la votación (en la que JCP planteó que participaran sólo los afectados y becarios presentes) se decidió aceptar el acuerdo aunque aún no se conocía la respuesta de las asambleas del resto del país (Córdoba, Rosario, Tucumán y Mar del Plata, entre otras, votaron por el NO al acuerdo).

Desde nuestra perspectiva este acuerdo no es un triunfo, ni mucho menos uno histórico.

En primer lugar, la única respuesta inmediata que obtuvieron los afectados fue la prolongación de la incertidumbre hasta diciembre de este año, junto con su situación de trabajadores precarizados que reciben un “estipendio” (es decir dedicación exclusiva, sin aportes, sin aguinaldo y apenas por encima de la casta básica familiar).

Por otro lado, la alternativa que ofrece el gobierno de Macri no es el ingreso al CONICET que piden con justa razón los recomendados-rechazados, sino el ingreso a organismos descentralizados (como por ejemplo el INTA, el INTI, la CNEA, etc.). Sin contar que no se consultó con estos organismos previo a redactar el acuerdo; los mismos tienen trabado el ingreso a planta permanente hace años; no queda claro con qué financiamiento van a contar los investigadores una vez que lograran entrar a estos organismos, ni de qué manera van a garantizar que se respeten las líneas de investigación de los postulantes.

Sumado a esto, lo poco que se le arrancó al gobierno, la Mesa Mixta de Seguimiento, no se cumple como es debido, debiendo amenazar en febrero con una asamblea en la explanada del Ministerio para que convocaran a la primera reunión y, estando a 21 de marzo, sin que hayan puesto fecha para una segunda.

Para rematar, luego de dilaciones para publicar los resultados de los concursos a becas (con la excusa de la toma) los resultados mostraron un recorte del 20% respecto del año anterior en los otorgamientos; amén de las irregularidades en la forma de presentarlos.

A horas de la Marcha Federal de Educación, luego de la cual se convoca a la comunidad científico-educativa al MINCyT, creemos que es fundamental endurecer las medidas de fuerza y tomar la iniciativa en el conflicto.

¡Tomemos el MINCyT!

¡Abajo el ajuste en Ciencia, Técnica y Educación!

[i] JCP comenzó hace años como un grupo de becarios que recibían el estipendio por parte de la Agencia de Promoción de la Ciencia y Tecnología cuando estas becas no estaban homologadas a las becas que otorgaba el CONICET. Su lucha consiguió equiparar sueldos y aumentos aunque aún quedan pendientes las licencias y vacaciones para los becarios Agencia. Si bien dentro de la agrupación hay compañeros independientes el Partido Obrero tiene la dirección de la agrupación.

Natalia Franklin

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