Socialismo o Barbarie, periódico Nº 191, 10/12/10
 

 

 

 

 

 

Universidad de Buenos Aires -  Elecciones a centros de estudiantes

La Mella pide lugar a los K

Por Martín Primo

En las últimas dos semanas se llevaron a cabo las elecciones a Centros de Estudiantes en las Facultades de Sociales y Filosofía y Letras; con éstas culminaron la totalidad de elecciones estudiantiles en la Universidad de Buenos Aires. Este proceso electoral se vio cruzado por una serie de tendencias contradictorias que signaron el conjunto de la ronda electoral. Sin duda los procesos más importantes fueron la rebelión estudiantil que se desarrolló en el segundo semestre contra el gobierno de Macri y el de Kirchner, proceso que en la UBA tuvo sus puntos sobresalientes en las tomas de las facultades de Filosofía y Letras (31 días) y Sociales (45 días). Ambos procesos culminaron con importantes triunfos para el movimiento estudiantil.  Junto con esto ocurrió el asesinato de Mariano Ferreyra, un acontecimiento que impactó en la importante vanguardia de activistas que salió a pelear; la tragedia y ejemplo militante de Mariano mostró crudamente la estratégica necesidad que tiene el movimiento estudiantil de aliarse a los trabajadores; mostró cómo esta nueva generación de jóvenes luchadores, que empezaron a hacer sus experiencias políticas y militantes al calor del Argentinazo de 2001, se relaciona con la clase obrera y sus luchas en las perspectivas de superar este sistema de explotación humana. Por último y como contracara de este proceso, la muerte de Néstor Kirchner, y toda la fanfarria y “mística” fabricada alrededor de su figura, generó una importante ola de simpatía hacia el gobierno K.

El resultado de esta ronda electoral es por demás contradictorio. Uno de los grandes cambios fue el triunfo de un frente de izquierda en Medicina, desplazando a QRS (un desprendimiento de la vieja Franja devenido en kirchnerista), y la victoria del PO en Farmacia donde venció a Franja Morada. Medicina es una de las facultades “grandes” de la UBA, y un bastión reaccionario que había logrado soportar el embate de 2001 cuando la izquierda y algunas agrupaciones independientes empezaron a desplazar a Franja de los centros y la FUBA. Esta victoria, más allá de las campañas profundamente despolitizadas y estrechamente sindicalistas que llevaron adelante los vencedores, (las cuales plantean un signo de interrogación en la capacidad de movilización y lucha que tendrán estas nuevas conducciones) fueron un indiscutible triunfo de la rebelión estudiantil que estaba en ciernes.

Estos resultados abrían las expectativas para un fortalecimiento de la izquierda y el nuevo activismo en el conjunto de las facultades y en especial en Sociales y Filo. Desde el Nuevo MAS, nos jugamos con todo a traducir el estudiantazo en una victoria de los luchadores en los Centros; para eso planteamos una política ofensiva  a generar frentes de izquierda y los activistas en ambas facultades, frentes independientes del gobierno y las gestiones, frentes que funcionen democráticamente y abiertos a la participación activa de todos los luchadores que habían surgido al calor de la rebelión estudiantil. Así fue como conformamos La Comuna en Sociales y El Bloque en Filo.

Las elecciones en Sociales y Filo

Pero el clima político nacional que instauró la muerte de Néstor K, produjo un traslado en el centro del debate. El proceso de lucha que había marcado los últimos meses pasó a un segundo lugar y se instaló la discusión alrededor del gobierno nacional y su supuesto proyecto nacional y popular. El kirchnerismo vio el momento político y lo aprovechó al máximo, fabricando una ficticia épica militante, llamando a los jóvenes a sumarse al “proyecto emancipador”, a la “unidad latinoamericana” y un montón de frases absolutamente vacías de contenido en boca de los K. En esta batalla sólo la izquierda quedó plantando bandera contra el gobierno. La Mella le capituló en toda la línea tratando de amoldarse a los vientos del momento y al mismo tiempo que realizar un frente único de hecho con el gobierno en la campaña macartista contra la izquierda.

En la facultad Sociales, en una elección que duró sólo 4 días y donde participaron 1.000 estudiantes más que el promedio habitual, (la mayoría de Relaciones del Trabajo donde votaron 600 personas más que en la elección de 2008), se verificó una fuerte corriente anti toma que sancionó a La Comuna y a los activistas, por ser los principales defensores de este proceso. La Juntada-Viejo Topo (La Mella y Cía.) ganó las elecciones con un 22% de los votos. Este Frente no tuvo reparos en su oportunismo, en defenestrar la toma frente a sus detractores, en declararse “kirchnerista crítico” y defensor de todas las medidas progresivas del gobierno “nac & pop” cuando su interlocutor lo requería con el objetivo de quedarse con algunos mendrugos del voto K. La UES (K) y Alternativa Académica (ex Franja), agrupaciones de las gestiones de algunas carreras, con un fuerte discurso anti toma, capitalizaron esa corriente conservadora, llegando a un 19% de los votos y quedándose en el segundo lugar.  Pero la novedad fue el tercer lugar que logró el frente kirchnerista (La Vallese, La Cámpora…) quienes realizaron una campaña profundamente ideológica, apoyándose en la “mística” “nacional y popular” emanada por 6,7,8, del difunto K y su gobierno, realizando importantes elecciones en las carreras de Trabajo Social y Comunicación.

La izquierda organizada en La Comuna tuvo como principal virtud el plantar bandera defendiendo al proceso de lucha y la independencia del gobierno nacional y la gestión. Pero principalmente el ser el único frente que defendió la estratégica alianza del movimiento estudiantil con los trabajadores. No obstante esto, realizó una relativa floja elección quedando en el cuarto puesto con el 15% de los votos.

En Filosofía y Letras las elecciones se realizaron a la semana siguiente que en Sociales.  La Juntada (La Mella) se alzó con el triunfo en el Centro de Estudiantes con un 25% desplazando a un segundo lugar a poco más de 100 votos a El Bloque con un 23% y tercero con un 18,6% el FUP (kirchnerismo).  Aquí el kirchnerismo, que contó con todo el apoyo del aparato de la gestión, no sólo capitalizó el voto K, sino que también conquistó el voto anti toma, desplazando a “Púan para que” (ex Franja) al cuarto lugar, quienes perdieron 10 puntos porcentuales en relación a la elección pasada.

El Bloque, a pesar de perder el Centro de Estudiantes, realizó una buena elección. Lamentablemente la insoportable rosca que duró semanas entre el PTS y el PO, generó un desgaste prematuro de El Bloque, haciendo que éste llegue muy “herido” a la elección, sin haber podido realizar un plenario abierto previo a su cierre, sin haber podido elaborar un material común, con un afiche que llego tardísimo y con dos semanas menos de campaña que nuestros contrincantes. Si a esto le sumamos que las elecciones se realizaron en la primera semana de diciembre, cuando los compañeros del CBC ya no estaban cursando, podemos suponer que el triunfo era una realidad posible. Pero como dijo Aristóteles: la única verdad es la realidad, y ahora nos corresponde la tarea de conformar con todos los compañeros que protagonizaron el estudiantazo un bloque que defienda la independencia política del CEFyL que está seriamente comprometida en manos de La Juntada.

Del Estudiantazo a las urnas

Los datos electorales, como dijimos, son contradictorios. Después de la mayor lucha estudiantil de los últimos años, los resultados de Filo y Sociales muestran a las organizaciones que menos voluntad de lucha tuvieron al frente de los Centros, y al gobierno nacional fortalecido. Pero estos datos objetivos deben ser analizados en perspectiva.

En relación al kirchnerismo, queda por  ver la capacidad que tendrán de conformar una corriente orgánica dentro del movimiento estudiantil. Muchos estudiantes le dieron momentáneamente su aval confiando en una supuesta profundización del supuesto modelo “nacional, popular y latinoamericanista”. Con ese discurso inclusive se cooptó a un sinnúmero de agrupaciones que se decían de la “Izquierda Independiente”. Por lo pronto toda su retórica izquierdista choca de bruces con una política que desde la muerte de Néstor a la fecha no ha sido otra cosa que un corrimiento al centro político refugiándose en el aparato del PJ, la burocracia sindical, la UIA y abriendo el diálogo con el Fondo Monetario. El gobierno de Cristina, lejos de hacer ningún giro a la izquierda, se juega a arrebatarle las banderas a la derecha, tratando de lograr un pacto social contra los trabajadores que le garantice la gobernabilidad y la potencial reelección en el 2001.

Por otro lado, la Corriente Julio Antonio Mella, ha sido una de las corrientes más despolitizadas y despolitizantes de los últimos años, cuyo discurso antipolitica, antipartido y anti izquierda le ha abierto las puertas de par en par al kirchnerismo. Pero lo que esta corriente ha realizado en estas elecciones es sin lugar a dudas un salto en su adaptación política. Su recién estrenado apoyo crítico al gobierno no es más que postrarse ilusionado a la espera de que el gobierno de Cristina de un giro a la izquierda. Se comieron enterito el verso de 6,7,8, TV Registrada y El Argentino, y esto en la misma semana en que el gobierno reprime en Formosa, promete pagar cash al Club de Paris y mete por la ventana el control del FMI. La Mella ha quedado pegada a todas las medidas del gobierno, sin tener la valentía política de salir a defenderlas en las calles, ha pasado de ser la “izquierda independiente” a ser la “izquierda inconsecuente” del kirchnerismo en una reedición tardía y caricaturesca del socialismo nacional de Abelardo Ramos.

Por último, era esperable que un proceso tan largo y desgastante de lucha, genere  una reacción conservadora en un sector de los estudiantes; en Sociales donde la toma fue sensiblemente más larga se sufrió con mayor intensidad. No obstante esto, no debemos impresionarnos, estos resultados no borran la inmensa experiencia que ha dejado el estudiantazo. La rebelión estudiantil nos dejó ante todo una nueva camada de luchadores que salieron a las calles a pelear contra la política educativa de Macri y los K. Esos compañeros, más allá del bajón que en un primer momento puede generar estos resultados electorales, siguen estando al pie del cañón para defender los triunfos que alcanzamos con la lucha, triunfos que debemos hacer realidad y que están seriamente comprometidos si dependemos de la voluntad de lucha de La Mella.

La experiencia de la rebelión estudiantil, el ejemplo de Mariano Ferreyra, y la vergonzante capitulación en cuotas de la “izquierda independiente” al gobierno nacional y popular, nos dejan la inmensa enseñanza que la única izquierda independiente, que el único socialismo es el que lucha codo a codo junto a los trabajadores, sin depositar ninguna confianza en ningún sector patronal, por más progre que se presente. Desde el Nuevo MAS, seguiremos en las aulas, en las calles y en la lucha, defendiendo un movimiento estudiantil independiente de los patrones y que construya en la lucha la alianza obrero-estudiantil.