Socialismo o Barbarie, periódico, Nº 99, 29/03/07
 

 

 

 

 

 

Brasil: importante reunión obrera y juvenil

Se realizó el Encuentro Nacional Contra las Reformas

Práxis (corriente marxista revolucionaria del PSOL)

El domingo 25 de marzo se reunió en San Pablo el Encuentro Nacional Contra las Reformas; es decir, contra las medidas anunciados por Lula contra la clase trabajadora y la juventud. Concurrieron más de 5.000 delegados de 19 estados. Este fue un evento trascendental, tanto por la amplitud de las fuerzas políticas y movimientos sociales que asistieron como por el hecho de que podría ser el primer paso de una respuesta masiva y unificada a la política antiobrera y antipopular del gobierno petista, totalmente al servicio del gran capital. A esta asamblea, los compañeros de Práxis (corriente marxista revolucionaria del PSOL) llevaron las posiciones expresadas en la siguiente declaración.

Unir a los trabajadores y la juventud contra las reformas de Lula, el PT y la CUT

El gobierno de Lula, el PT y la CUT tratan de asestar otro duro golpe a la clase trabajadora y a la juventud de nuestro país. Con el pretexto de que Brasil necesita crecer, el gobierno, con la ayuda de la burocracia de la CUT [[1]] y la UNE [[2]] prepara una serie de reformas: la del sistema de retiro (jubilaciones), la reforma laboral y la universitaria.

Con esas reformas, el gobierno pretende engordar aún más los bolsillos de la burguesía, mientras los trabajadores serán castigados una vez más. El PAC (Programa de Aceleración del Crecimiento) es un ejemplo de eso. Entre otras medidas, reduce los presupuestos para educación y salud, y transfiere recursos del FGTS [[3]] para engordar las arcas de las empresas y los bancos. Y ni hablar del pago de la deuda interna y externa, que según datos del propio gobierno en 2007 llegará a 240.000 millones de reales.

En este marco, la realización de este Encuentro representa un avance muy importante en la construcción de la necesaria unidad del conjunto de las organizaciones y partidos que se ubican en el campo del mundo del trabajo y de los movimientos sociales, y que no se vendieron ni se venderán al gobierno de Lula.

Hace mucho tiempo que no conseguíamos organizar un Encuentro así, con un número tan grande de entidades y movimientos que estén dispuestos –sin escamotear las diferencias– a construir una lucha unitaria: tenemos que transformar esta iniciativa en un “puntapié” importante para las luchas que debemos realizar este año. Esta unidad es fruto, en primer lugar, del cambio en el estado de ánimo que se vivimos en nuestro país.

Aunque Brasil es el país más retrasado de América Latina desde el punto de vista de las luchas, es innegable que ya no vivimos en la etapa de derrotas de los años 90, ocasión en que el neoliberalismo era la ideología dominante en toda América Latina.

Hoy estamos ante los primeros rayos de sol de una nueva etapa que está surgiendo, etapa marcada por el reinicio de las luchas, en forma molecular y desorganizada. Son estos nuevos vientos los que, en cierta manera, han forzado al conjunto de las direcciones de izquierda a buscar la unidad de acción.

En segundo lugar, la crisis del “mensalão” [[4]] desnudó cuán nefasta es la política de dividir para mantener pequeños feudos. Desgraciadamente, en ese momento, las dos principales fuerzas política de izquierda antigubernamental –el PSTU y la mayoría del PSOL–, ambas con prácticas autoproclamativas y sectarias, impidieron que los trabajadores y la juventud se volviesen un factor protagonista. 

El PSTU en aquellos momentos exigía que para hacer la unidad había que romper con la CUT y entrar en Conlutas. Y la mayoría del PSOL, que estaba abrazada a la Assembléia Popular, tampoco ayudó. Esperamos que en este Encuentro podamos avanzar hacia una real unidad de acción, que sea capaz de poner a los trabajadores y a la juventud en movimiento.

Entretanto, para que el Encuentro cumpla su papel de organizador de la resistencia contra los ataques que están siendo orquestados por el gobierno Lula y su pandilla, es preciso que se vote en forma unitaria un plan de luchas que unifique por la base al conjunto de los movimientos sociales, sindicatos, asociaciones, DCEs [[5]] y demás organizaciones en lucha, con un programa que denuncie de forma inequívoca a Lula, al PT y a la CUT como los responsables directos de la miseria y la explotación a que están sometidos los trabajadores.

Para luchar consecuentemente contra las reformas es necesario romper con Lula. En ese sentido hallamos progresivo que sectores del MST [[6]] participen del Encuentro. Pero es necesario ir más lejos: es indefendible que dirigentes del MST sigan diciendo que el mayor enemigo no es Lula sino el imperialismo.

Hoy, concretamente, Lula es el agente directo del imperialismo en Brasil y en toda América Latina. Por eso, en Brasil, ser antiimperialista significa ser opositor intransigente a Lula y a sus aliados, nuevos o antiguos burócratas. ¡El resto es capitulación!

Planteamos que este Encuentro vote una jornada de luchas organizada desde la base, que incluya asambleas en los sindicatos, universidades y barrios obreros. Que haya un plan de luchas, que se inicie con actividades en las distintas ramas, actos de la izquierda independiente de la burocracia el 1º de Mayo, culminando con una gran marcha centralizada en San Pablo dentro del primer semestre.

• ¡No a las reformas laboral, sindical, del sistema de retiro y universitaria!

• ¡Ni un real para los banqueros!

• ¡No al pago de las deudas interna y externa!


[1] Central sindical conducida por la burocracia del PT.

[2] Organización de estudiantes universitarios dirigida por el PCdoB (Partido Comunista do Brasil, sirviente de Lula) y el PT.

[3] Fundo de Garantia do Tempo de Serviço: fondo constituido por depósitos que hacen los trabajadores con empleo.

[4] Se refiere a la grave crisis política que estalló en 2005, al hacerse pública la fenomenal corrupción que reina en el parlamento, el PT y el gobierno.

[5] Diretório Central dos Estudantes.

[6] Movimento dos Trabalhadores Rurais Sem Terra.