Las condiciones más frágiles en las que explotados y oprimidos se encuentran ante el avance patronal-gubernamental-eclesiástico han provocado no sólo el consiguiente deterioro en su nivel de vida, sino también han reaparecido discusiones opacadas en una etapa de un nivel de empleo superior. Su resurgimiento reafirma, precisamente, que era una etapa casi “virtual”, no asentada sobre bases sólidas de crecimiento de la economía y mayor bienestar para el conjunto...

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