El fin de semana estuvo atravesado por las distintas repercusiones sobre los festejos oficiales del Bicentenario de la Independencia de nuestro país. En los discursos que tuvieron lugar como parte de dichas celebraciones el gobierno no perdió tiempo en reafirmar que se profundizará el ajuste y que las consecuencias del mismo las pagarán los trabajadores. Si la indignación popular ya estaba a la orden de día, con la llegada a los hogares argentinos de facturas de servicios que hasta superan el 2000% de aumento con respecto a las del período anterior, el pedido de Macri a la clase trabajadora de ajustarse un poco más lo cinturones (para que los de arriba puedan seguir holgados de ropa) fue la gota que rebalsó el vaso. Algunos medios de comunicación se hicieron eco de la indignación causada por las palabras del presidente como es el caso de programa televisivo Remix de Noticias al cual Manuela Castañeira, dirigente nacional del Nuevo MAS, fue invitada nuevamente para expresarse sobre los terribles ataques que está sufriendo la clase obrera en la actualidad.

Lo primero que recalcó nuestra compañera, al estar a solo horas de la finalización de los actos por el bicentenario, es que las medidas tomadas por este gobierno ni bienasumió, de pagarle millones de dólares a los fondos buitres van totalmente en detrimento de la independencia y la soberanía nacional. Sumado a esto, denunció una cuestión poco clarificada en los debates que se dan en  los programas de TV, en los que abundan más bien las voces oficialistas, que es que el aumento de las tarifas no es otra cosa que una redistribución de recursos para que los trabajadores vivan cada vez en peores condiciones con el fin de que los de arriba sigan manteniendo sus privilegios. Lo cierto es que si a algunos nos obligan a ajustarnos el cinturón a más no poder, a pasar frío todo el invierno por no prender la calefacción,  para que otros anden bien calentitos y a sus anchas es porque este supuesto llamado a la unidad que proclama el gobierno no es más que una estrategia para someter a los trabajadores a sus políticas económicas neoliberales. Como si todo el peso del paquete de medidas reaccionarias que está teniendo que soportar el pueblo trabajador en sus espaldas no fuese suficiente, el gobierno le arrojó también la responsabilidad sobre la llegada de la anunciada “lluvia de inversiones” que supuestamente va a tener lugar durante este segundo semestre del año. En efecto, en su discurso Macri advirtió a los trabajadores, que ya están haciendo horas extras para poder pagar las tarifas de gas, luz y agua, que las inversiones van a venir si “los gremios se ponen las pilas y los trabajadores no piden más la reducción de las jornadas laborales”. En éste sentido, Manuela ratificó lo que ya había expresado en su twitter el día anterior: para el gobierno de los empresarios y los CEOS el descanso es solo para el patrón,por eso el presidente, que nunca trabajo en su vida, podía faltar a sus compromisos al día siguiente alegando “estar cansado” mientras que a los trabajadores se los acusa de vagos cuando piden que se les reduzca las jornadas de trabajo.

En consonancia con la Carta Abierta a los simpatizantes kirchneristas que publicamos la semana anterior, y que tuvo gran repercusión,Manuela abrió el debate sobre el rol del gobierno anterior que garantizó mediante la normalización institucional llevada a cabo durante más de una década que hoy haya un gobierno tan reaccionario y antipopular. Además, recalcó el hecho de que el gobierno kirchnerista no invirtió un peso en materia productiva, de energía, de transporte etc. por lo que el gobierno de Macri no tuvo que cambiar nada de esa estructura económica sino solamente despacharse con ajuste y tarifazo sobre los trabajadores para así aumentar aún más las ganancias de los empresarios.

Por último, nuestra compañera y pre-candidata a presidente en las últimas elecciones, denunció enérgicamentea los dirigentes sindicales como Caló y Moyano que traicionaron abiertamente a los trabajadores cuando después de la enorme movilización del 29 de abril tuvieron la oportunidad de parar el veto a la ley Antidespidos y, sin embargo, le hicieron el juego al gobierno reaccionario no llamando a ninguna medida de lucha para pararle la mano al ajuste.

Verónica R.

 

 

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