Luego de los despidos de dieciséis trabajadores y trabajadoras ejecutados en la Secretaría de Agricultura Familiar en Jujuy, los compañeros y compañeras de varias de las delegaciones provinciales de dicha secretaría se desayunaron hace algunos días con un correo electrónico del Ministerio de Agroindustria de la Nación, del cual depende la Secretaría, que ultimaba el cese de los contratos laborales para el 31 de marzo de este año. Ante la amenaza de la pérdida de los puestos de trabajo efectivizada en el mensaje del ministerio, los trabajadores y trabajadoras tomaron medidas de fuerza, como en el caso de Chaco, donde los trabajadores se encuentran en estado de permanencia en sus puestos de trabajo hasta tanto tengan una respuesta favorable por parte del ministro.

Muchos de los compañeros y compañeras despedidos llevan más de diez años trabajando en programas de la Secretaría; se trata de ingenieros agrónomos, trabajadoras sociales, veterinarios, etc., que llevan a cabo sus tareas cotidianas, como todos los trabajadores del Estado, en condiciones en las que la precarización y la falta de recursos predominan y, aun así, llevan ayuda a comunidades campesinas y originarias de las zonas más vulneradas de las provincias.

Queda demostrado una vez más que el gobierno gorila de Mauricio Macri favorece a los ricos acrecentando sus ganancias arrancándoles a los pobres y trabajadores lo poco que tienen, efectuando de esta manera una enorme transferencia de recursos de abajo hacia arriba.Financia el agronegocio, a los empresarios del campo y a los sojeros pero recorta recursos a la Secretaría de Agricultura Familiar.

Como medida de lucha ante este nuevo ataque a los trabajadores del Estado, en el día de ayer se realizó un paro en la Secretaría acompañado de una movilización al Ministerio de Agroindustria en la Ciudad de Buenos Aires a la cual asistieron compañeras y compañeros de todas las provincias afectadas por el ajuste que el gobierno quiere imponer. Dichas delegaciones marcharon junto a representes de ATE Nacional y agrupaciones gremiales independientes como la Corriente Nacional Carlos Fuentalba para exigirle al ministro Ricardo Buryaile la reincorporación de todos los trabajadores y trabajadoras despedidos y la continuidad en los puestos de trabajo de los compañeros que aún se encuentran en planta y a cuyos contratos el ministro puso fecha de vencimiento. Luego de la marcha, los compañeros y compañeras iniciaron un acampe frente al ministerio para exigir que el ministro los reciba.

Luego de un mes de lucha para obtener alguna respuesta del ministro Buryaile, como era de esperarse en el marco de este gobierno reaccionario y su flamante protocolo contra la protesta social, la única respuesta fue la represión. Durante horas de la tarde de la jornada de ayer, la policía intentó aplicar dicho protocolo, amenazando con desalojar el acampe, apretando a los trabajadores y trabajadoras con gas pimienta, obligándolos a ocupar un solo carril de la avenida Paseo Colón.

Al cierre de esta edición, los compañeros y compañeras de la Secretaría de Agricultura Familiar resisten el acampe frente al Ministerio de Agroindustria por la recuperación y la permanencia en los puestos de trabajo, en contra del brutal ajuste que el gobierno está llevando a cabo mediante el despido masivo de trabajadores y trabajadoras del Estado. Ya nadie se cree el verso de los “ñoquis”, se reafirma en cada caso que se trata lisa y llanamente de limpiar las dependencias del Estado de delegados y activistas combativos, de perseguir a todo aquel que quiera enfrentar las políticas de ajuste y represión de este gobierno.

 

Verónica R.

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