Corriente Nacional de Trabajadores Carlos Fuentealba

 

No han pasado ni tres meses y ya se ha demostrado el verdadero carácter del gobierno de Macri: antiobrero, antipopular, antidemocrático, agente directo de los empresarios y el imperialismo.

Si bien es verdad que entre la mayoría de los trabajadores todavía no hay conciencia clara acerca de su verdadero carácter, también es cierto que la experiencia con él comienza a abrirse camino: muchos se interrogan la razón por la cual todas las medidas que toma –salvo detalles puramente demagógicos- van para un sólo lado: ¡en beneficio de los de arriba!

Estamos frente a una suerte de Hood Robin del siglo XXI que desde su asunción ha beneficiado a los patrones del campo, a las megamineras, a los fondos buitres que lucran con la estafa de la deuda externa argentina, a los industriales y formadores de precios con los siderales aumentos, a las empresas de electricidad, gas, agua, transporte, sólo para darnos migajas para los de abajo.

Para colmo, acompaña este ajuste mediante una serie de medidas reaccionarias en todos los ámbitos: buscando cercenar y hasta prohibir el constitucional derecho a la protesta, desmantelando las pocas conquistas obtenidas bajo el gobierno kirchnerista en materia de derechos de las mujeres, reintroduciendo la reaccionaria “teoría de los dos demonios” para garantizar la impunidad de los genocidas.

En estas condiciones, el peronismo en general y el kirchnerismo en particular, cacarean “críticas” al gobierno pero se cuidan muy bien para escudarse en la “gobernabilidad” y no mover un dedo dejando pasar todos los ataques, e incluso, usufructuando de ellos en las provincias y municipios que gobiernan.

Y ni hablar de la burocracia sindical que en prácticamente todas sus expresiones, amparándose en que el gobierno “recién inicia”, que lo “votaron millones”, parece aprestarse a entregar todas las paritarias garantizándole al gobierno el bocado que más le apetece en estos momentos en que está lanzado en su hipócrita “cruzada” contra la inflación: imponer salarios a la baja, la destrucción de nuestras paritarias, al tiempo que además, avanza en los despidos públicos y privados bajo la excusa de acabar con los “ñoquis” o mejorar la competitividad empresaria.

En estas condiciones es que desde las organizaciones clasistas de los trabajadores, desde la izquierda independiente de todo sector patronal, debemos dar una respuesta: poner en pie un polo de lucha y político independiente que se ponga a disposición, de manera incondicional, de derrotar el gobierno de Macri, su ajuste y todas sus políticas reaccionarias dando pasos en este camino a la formación de una nueva dirección basada en la democracia de las bases y la independencia política de clase de los trabajadores.

Perspectiva independiente que se construirá al calor de la más amplia unidad de acción para derrotar no en los discursos sino en las calles, al gobierno de Macri y que deberá para ello lograr “arrastrar” a la pelea a todos aquellos sectores que todavía, por una u otra razón, confían en las direcciones sindicales tradicionales o en fuerzas burgueses como el kirchnerismo: sólo podremos ganarles la dirección a ellas si logramos arrastrar los contingentes que ellos dirigen a la lucha, y no mediante planteos ultimatistas sino invitándolos a llevar adelante la lucha en común.

Es para estas perspectivas, para el Encuentro Obrero que realizaremos en Racing el próximo 5 de marzo que desde la Corriente Sindical Carlos Fuentealba y la militancia del nuevo MAS presentamos el siguiente “borrador” de programa a ser construido y completado en interacción con las luchas:

Aumento general de salarios del 40%, indexado mensualmente y mediante la votación del porcentaje y paritarios en asambleas de base.

1- No al presentismo ni a los aumentos por productividad.

2- Salario mínimo, vital y móvil, que constituya el piso para todas las actividades, acorde a la canasta familiar (es decir, de 20.000 pesos indexado mensualmente por la inflación).

3- 82% móvil para los jubilados.

4- Control obrero, popular y sindical de precios, para evitar las estafas, remarcaciones abusivas y “vistas gordas” de la administración de Macri.

5- Eliminación del impuesto a las ganancias a la cuarta categoría.

6- Ni despidos ni suspensiones: escala móvil de salarios y horas de trabajo.

7- Pase a planta ya de todos los contratados del Estado. Rechazo a la campaña reaccionaria que los trabajadores del Estado, reparticiones, hospitales, etcétera, son “ñoquis”.

8- No al trabajo en negro y la precarización laboral.

9- Apertura de todas las paritarias ya. Asambleas de base para votar los reclamos y elegir paritarios electos por la base.

10- Por verdaderos impuestos a las ganancias de los empresarios y la reinstalación de las retenciones a las exportaciones agrarias, cárnicas, lecheras, hidrocarburiferas y mineras.

11- No al pago de la deuda externa a los fondos buitres y demás acreedores. Nacionalización bajo control obrero de todas las empresas de servicios públicos. Por una YPF cien por ciento estatal bajo control obrero.

12- Abajo el “protocolo de seguridad”. Contra la criminalización de la protesta social. Libertad a Milagro Salas y a cualquier detenido por luchar.

13- Abajo la burocracia sindical. Por la democracia de bases, el método de asamblea, las coordinadoras de sectores en lucha, por una nueva dirección antiburocrática y clasista del movimiento obrero.

14- Defensa de los métodos tradicionales de lucha de los trabajadores: paros, huelgas generales, cortes de ruta, ocupaciones de fábrica.

15- Apertura de los libros contables de toda empresa que dice estar en crisis. Por la expropiación y la puesta a producir por sus trabajadores de toda fabrica que pretenda suspender masivamente y despedir.

16- Apoyo a todos los trabajadores en lucha.

 

 

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