Luego del triunfo electoral de octubre de 2017, el gobierno de Macri se sintió envalentonado para inaugurar una segunda etapa en lo que va de su gestión: pisar el acelerador en materia de ajuste económico y desatar una ofensiva brutal sobre el conjunto del pueblo trabajador. Es así que lanzó su política de “reformismo permanente” con las contra-reformas previsional, fiscal, educativa y laboral, plan que se cuidó muy bien de esconder –e incluso negar- en todos y cada uno de los discursos oficiales durante la campaña electoral. “Si hubiera dicho lo que iba a hacer, no me votaba nadie”, habrán pensado Macri y Vidal, recurriendo al viejo teorema menemista. Y con razón: ¿qué trabajador puede votar pulverizar sus conquistas históricas en materia de jubilación?, ¿qué trabajadora apoyaría robarle 100 mil millones de pesos para “ahorrárselo” al Estado y sus amigos empresarios?, ¿quiénes pueden votar que los patrones dispongan a gusto de la vida de sus empleados, deshaciéndose de inmensas conquistas en materia de derechos laborales, arrancadas a los gobiernos con años de lucha y de organización?

Pero el gobierno que parecía llevarse puestos nuestros derechos encontró resistencia en los más de 200 mil trabajadores y trabajadoras que llenamos la Plaza Congreso en las enormes jornadas del 14 y 18 de diciembre para repudiar la reforma previsional. Y si bien la ley fue aprobada gracias al apoyo de los gobernadores peronistas, el costo para el gobierno fue inmenso, a punto tal de tener que prácticamente borrar de la agenda legislativa el tratamiento de la reforma laboral y perdiendo incluso el apoyo de gran parte de sus propios votantes. En la calle mostramos que hay fuerzas de sobra para derrotar los ataques de Macri, transformando la bronca en lucha.

 

 La paritaria docente que necesitan Cambiemos y los empresarios

Con el inicio de la discusión paritaria 2018, el gobierno anuncia una nueva declaración de guerra contra los trabajadores: buscar imponernos paritarias que no superen el 15% de “aumento” y sin cláusula gatillo indexada por inflación. ¿De dónde sale este número? Fácil: Macri, Vidal y sus ministros actúan como voceros de los empresarios y las patronales, quienes buscan aumentar sus ganancias reduciendo lo más que puedan el “gasto” que les significa el salario de los trabajadores. Es que con el aumento de los alimentos y la nafta, sumado a los tarifazos en el transporte público, la luz, el gas, el agua… la inflación no para, la plata no alcanza, y sobre eso, un 15% es lisa y llanamente una reducción salarial. Una provocación a los docentes. Y, como todos los años, el gobierno necesita utilizar nuestra paritaria como testigo para el resto de los trabajadores, imponiendo un techo igual para todos los gremios. De ahí su empeño en imponernos a como dé esa rebaja salarial, y lanzando su primer guante en ese sentido: Macri, con el Decreto de Necesidad y Urgencia 52/2018 eliminó de la paritaria nacional docente la discusión salarial, y desconoció la representación de CTERA como la federación nacional más grande y numerosa. Un ataque sin precedentes, pero con un objetivo muy claro: dividir la lucha de los docentes provincia por provincia, buscando debilitar nuestro punto de apoyo más fuerte como colectivo docente, que es que somos una inmensa fuerza nacional de más de un millón de trabajadores y trabajadoras.

 

El duro ataque a los sindicatos y la inmovilización de CTERA y SUTEBA Celeste

Pero la ofensiva del gobierno no termina allí, ya que durante los primeros días de enero, el Ministerio de Educación de la provincia de Buenos Aires promocionó e impulsó por medio de una aplicación en su página oficial, la desafiliación mediante un click de los docentes agremiados a sindicatos. Otro ataque y provocación tremenda que tiene como claro objetivo debilitar la fuerza de los sindicatos de trabajadores, principal herramienta histórica de lucha y conquista de derechos. Y además se propone así, livianamente, mediante una página web, buscando instalar que a los docentes “nos afilian compulsivamente” o “engañados”. Pero desconocen que los trabajadores y trabajadoras de la escuela pública nos afiliamos voluntariamente y conscientes de la necesidad de construir gremios desde abajo para luchar por nuestras reivindicaciones. Lo que no deja de sorprendernos en este punto es la pasividad con la que nuestras direcciones nacionales (Alesso) y provincial (Baradel) dejan correr estos duros ataques, sin convocar acciones contundentes que hagan retroceder al gobierno, como sería una masiva campaña de afiliación llevada a todas y cada una de las escuelas de la provincia.

Hay que construir una Huelga Nacional Docente para ganar

Desde su anuncio, desde la Lista Gris Carlos Fuentealba nos pronunciamos claramente por el rechazo absoluto a la intención ajustadora del gobierno de ponernos un techo del 15% en nuestra paritaria, ya que no vamos a aceptar que nuevamente nosotros seamos los que paguemos con nuestro salario el ajuste del gobierno, como en 2017. Y para ello, la pelea por la paritaria nacional es la pelea efectiva contra la maniobra divisionista del gobierno. Por eso es fundamental que la CTERA y las direcciones sindicales no nos hagan caer en ella, preparando un plan de lucha nacional unificado. Para ello, desde las agrupaciones y seccionales combativas debemos exigir que en todo el país, en cada seccional y en cada escuela, se convoquen asambleas, para llevar mandatos a congresos y plenarios provinciales, para construir, votar y coordinar en todo el país un plan de lucha hasta ganar. Un plan de lucha que muestre la fuerza de millones de docentes golpeando con un solo puño el conjunto del plan anti-educativo de Macri, en defensa de la educación pública y luchando en unidad con todos los trabajadores y trabajadoras del país. ¡Hay fuerzas para hacerlo!

Lista Gris Carlos Fuentealba

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