Desde el 20 de junio la empresa multinacional surgida de la fusión de Pepsi Cola Company y Frito Lay mantiene cerrada su planta en Florida en la provincia de Bs.As. dejando más de 600 trabajadoras y trabajadores en la calle. Por eso decidieron la ocupación de la planta en defensa de sus puestos laborales.

Entre otras medidas que han incluido el bloqueo a depósitos de los productos de la compañía, un festival con músicos de calidad, y  solidarios con la causa de los compañeros, el martes 4 se llevó a cabo el corte parcial de la avenida 9 de julio a la altura del obelisco, logrando la amplia difusión del conflicto. Después fueron recibidos en el ministerio de trabajo donde el gobierno monto una verdadera provocación. Según este gobierno lo que hace la empresa es legítimo. Y les ofrecieron “cursos de capacitación” por 6 meses. ¿Hace falta ser más claro respecto de lo anti trabajadores que es este gobierno?

Conviven dos políticas en la orientación del conflicto, cuestión que se reflejó en los carteles y banderas el día del corte, y que son parte del debate sobre cómo jugarnos al triunfo de las y los laburantes de PEPSICO. Una tiene como orientación fundamental afectar a la marca y las ganancias multimillonarias de la empresa. La otra es la de afectar al gobierno de Macri y forzarlo a retroceder en su política que alienta el cierre de la fábrica.

Macri es responsable

Nos Gobierna un representante directo de los empresarios: Macri. Bajo su gobierno, no sólo PEPSICO sino la totalidad de las empresas se han envalentonado llevando adelante suspensiones como V.W y Ford , despidos como el caso de G.M, cierres de fábricas como Atanor y Bangho, por referirnos sólo a los últimos y más renombrados casos, sin olvidarnos las noticias de despidos y próximo cierre de la autopartista Hutchinson.

Todo trabajador sabe que Macri tiene para todos. Ataca a los jubilados  intentando reducir sus ingresos o quitándoles los remedios. También ataca a los discapacitados quitandoles subsidios imprescindibles para llevar adelante una vida digna. Pero cuidado, esto no es producto de una “falta de sensibilidad” como suele decirse, sino de una sensibilidad de clase, una sensibilidad que favorece a los millonarios y afecta a los trabajadores, una sensibilidad y política opuesta a los trabajadores.

Ningún jubilado o inválido millonario sufre estos ataques. Estos son ataques dirigidos específicamente a los trabajadores que somos los que tenemos que salir a bancar con nuestros salarios a nuestros padres o abuelos jubilados para que lleguen a fin de mes, lo mismo en los casos que tienen familiares con alguna invalidez.

PEPSICO es uno de los tantos beneficiados por la política de Macri, como lo son las distintas empresas ART, o los empresarios del campo a quienes les quitaron los impuestos. ¿Qué tienen en común los trabajadores de las distintas empresas que existen en nuestro país?, ¿cómo logramos que los trabajadores de otras empresas que no son PEPSICO se sientan parte de esta lucha? Haciendole pagar el costo a Macri y forzándolo a retroceder en su política ajustadora.

Ninguna empresa actúa “en el aire”. Aunque tienen autonomía de decisión empresarial, actúan en el marco general de una política, en este caso dictada por este gobierno. La política de Macri habilita a los cierres de fábricas y despidos. Y no hay otro remedio que enfrentar abiertamente a Macri si queremos frenar este ataque de PEPSICO.

Queremos ser claros. En nuestra humilde opinión la orientación propuesta por los compañeros de la comisión interna de “dañar la imagen de la marca y afectar las ganancias de la empresa” es irrealizable. PEPSICO obtuvo ganancias en los primeros 3 meses del 2017 de 1.320 millones de dólares. Es imposible quebrar a una compañía multinacional por la vía de no comprar sus productos. Esta orientación no resultó en el caso de Menoyo, una alimenticia local de mil veces menor envergadura y ganancias… También se llevo a delante la táctica de afectar la imagen de  Clarín  cuando el conflicto de AGR, táctica que también se demostró limitada.

En nuestra opinión se trata de dañar la imagen de Macri, ya bastante dañada entre los trabajadores y de quebrar su política de despidos y cierres de fábrica. Lograr la más amplia solidaridad de la población que sufre el ajuste y ataques reaccionarios de este gobierno todos los días. Cuando fue el intento de aplicar el 2×1 a  los genocidas se movilizaron más de 400 mil personas a plaza de mayo, y así se logro tirar atrás a este gobierno.

Las compañeras y compañeros de PEPSICO pueden ser la punta de lanza para instalar una campaña nacional contra el Gobierno anti obrero y reaccionario de Macri y por la reapertura ya de PEPSICO.

No se puede permitir que en un país donde los niños pasan hambres, se cierren fábricas alimenticias. Si PEPSICO no quiere reabrir, entonces que se haga cargo el Estado, nacionalizando la fábrica bajo control de los trabajadores.

Por eso proponemos a los compañeros para que discutan en asamblea general una gran movilización a Plaza de Mayo convocando a toda la población afectada por el gobierno de Macri a que se solidarice con la lucha de PEPSICO, por la reapertura ya de la planta alimenticia. Debemos dañar la imagen de Macri y arrancarle un triunfo que ponga de pie a los trabajadores como referencia para todos los afectados por su política reaccionaria y anti obrera.

-Macri +Daer+PEPSCO = 600 despidos

-Macri: Basta de despidos, suspensiones y cierres de fábricas.

-Por la reapertura de fábrica. Por la Estatización bajo control de las trabajadoras y trabajadores.

Juan Cruz

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