Es muy difícil decir algo y que no quede gusto a poco a la luz de lo que fue Ale, de lo que es Ale, y que en cada palabra hay un poquito de eso y daría para escribir, y no parar de escribir nunca. Un saludo y un abrazo muy fuerte a la familia, a los compañeros, a todos los amigos. Una cosa impresionante que se estuvo viendo mucho estos días es el afecto increíble que tienen por Ale, personas que por ahí no lo conocieron personalmente, pero que nos escucharon a alguno de nosotros contar una anécdota, gente que por ahí se cruzó cinco minutos con Ale y eso ya fue una marca indeleble. La verdad es que me es imposible separar lo político de lo personal, porque las dos cosas crecieron un poco al mismo tiempo. Yo iba a otra división, al mismo turno, era un tipo muy particular además porque era altísimo, tenía barba cuando estábamos en primer año, y uno decía ¿y éste cómo hará? ¿Cómo puede ser? ¡Yo quiero tener una barba como esa! Imposible que pasara por alto. Nos hemos cruzado en varias ocasiones, hemos compartido ranchos, y después un poco al calor de la actividad política en nuestros últimos años en el colegio. En el transcurso de unos días Ale se convirtió en un amigo impresionante, y me abrió la puerta también a la amistad a otros amigos que están hoy también acá.

Voy a tratar de ser ordenado, la verdad que estos días estuve tratando de escribir un poco para ordenar las ideas, y no pude, no lo pude hacer.

En primer lugar, la pérdida enorme que es para nuestro partido, para nuestra corriente, para esa semilla de socialismo en Europa y en todas partes del mundo, pero también el legado enorme que deja porque sólo hablar de la pérdida sería muy injusto, por todo lo que decía antes también, y que también va hacia lo político, la claridad que tenía Ale para en dos palabras expresar una idea enorme, realmente enorme. Era un pibe que yo me acuerdo, en esa toma en 2009, yo ya estaba en Tinta Roja, no estaba en el partido, y tuvimos la famosa cita donde él me iba a proponer que yo empezara a militar en el partido. Y tenía comprensión, que es que los revolucionarios podemos racionalizar muchas cosas, podemos comprender que este mundo tal como es no es viable para las enormes mayorías oprimidas, pero que todo eso no empieza en la cabeza sino que empieza en el corazón. Él también me dijo que escuchando “Spanish Bombs”, que es un tema de The Clash, que habla de la Guerra Civil Española, muy lindo, para los que no lo conocen se los recomiendo, hoy lo venía escuchando mientras venía para acá; le emocionaba muchísimo y que me invitaba a militar si a mí me emocionaban las mismas cosas, y la verdad es que sí, y la verdad es que por eso también estoy acá, ¿no?

La verdad que, un compañero enorme, gigantesco, imposible, imposible de medir. Le agradezco también haberme enseñado un poco la dialéctica marxista. Porque en ese momento me parecía un adulto en el cuerpo de un pibe, y después me di cuenta que era un pibe en el cuerpo de un adulto y que todo eso podía pasar al mismo tiempo en una persona tan grandiosa como él. Más allá de que nos sirve para entender la política, para entender la realidad, para entender la historia, también nos sirve para entender a las personas. Y él era tantas cosas y es tantas cosas al mismo tiempo, que la verdad es que no se puede creer y no se puede entender… y bueno, corresponde seguir levantando todo este legado, también desde lo personal, siempre hablábamos muchísimo por Skype, por mensajito, por lo que sea, y estaba todo el tiempo esa ansiedad vibrante cuando sabíamos que ya estaba por venir, que lo íbamos a recibir, comer un asado, charlar de la vida, de todo, de fútbol, de música, las cosas que él hacia allá con un entusiasmo realmente enorme.

Y la verdad es que no sé si no quiero o no puedo extenderme mucho más, sólo sé que todos llevamos un poquito de lo que es Ale, eso es indudable, desde todo punto de vista, político, personal, afectivo, realmente un tipo maravilloso que nos tiene acá a todos juntos una vez más, tiene esa capacidad, que incluso habiendo pasado todo, nos tiene acá juntos, como yo pensaba decir casi exactamente lo mismo que dijo Inés, que desde hace unos días el mundo parece que es un lugar un poco más frío, un poco más oscuro, pero la verdad que lo tenemos tan en nuestros corazones dándonos calidez, impulsándonos a llevar esta calidez más allá, que es algo que él siempre tuvo clarísimo.

Y decirle a ese amigo enorme que lo vamos a extrañar muchísimo, que le damos un abrazo gigantesco. Y a ese compañero enorme también, decirle hasta el socialismo siempre, y que en cada puño levantado, en cada joven rebelde, en cada lucha de los explotados y oprimidos y en cada risa de cualquiera de nosotros y de cualquier joven en cualquier lugar del mundo, ahí va a estar siempre presente. Muchas gracias.

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