Finalmente, luego de meses de actividad militante intensa, el NPA logró superar los importantes obstáculos antidemocráticos impuestos por esta “democracia” de los ricos, y participará de la elección presidencial con Philippe Poutou. Se trata de una victoria muy importante, que permitirá levantar una voz alternativa, de los explotados y los oprimidos.

Frente a candidatos uno más corrupto que el otro, manchados por escándalos de “falsos empleos” parlamentarios, de “desvío” de fondos públicos, el NPA presenta un candidato obrero de Ford Blanquefort, que comparte las dificultades pero también los combates de millones de trabajadores. Lejos de la política profesional, de la demagogia y a la estafa electoralista que sólo apunta a salvar puestos y aparatos, Poutou representa una política desde abajo, colectiva, la de la organización y la resistencia contra este sistema, de tomar los asuntos en nuestras propias manos.

Además de pertenecer a una casta política podrida al servicio de los capitalistas, lo que caracteriza a los demás candidatos es su total acuerdo respecto a la política que llevarán adelante en los próximos años. Con intensidades diferentes, todos nos proponen más austeridad, más flexibilización, más dinero para las empresas, más destrucción de los servicios públicos en nombre de la “seriedad presupuestaria”. Combinado con esto, una retórica chauvinista, imperialista, anti-inmigrantes, guerrera, que apunta a continuar a sembrar la destrucción y la descomposición en todo el mundo al servicio de los intereses de los grandes grupos capitalistas franceses, y a dividir a los explotados de nuestro país según su origen, su religión, su color de piel, su género o su orientación sexual.

Frente a esos programas reaccionarios y anti-obreros, defendemos una salida a la crisis actual al servicio de los trabajadores, de la juventud, de las mujeres y de todos los explotados. La prohibición de los despidos y la repartición de la riqueza y del trabajo para acabar con el desempleo. La defensa de la salud y la educación, de todos los servicios públicos destruidos por las políticas de austeridad de los últimos años. Una política internacionalista, por el recibimiento digno de los migrantes, la apertura de las fronteras, la regularización de todos los sin papeles, el fin de las intervenciones militares francesas en Medio Oriente y en todo el mundo. Una política feminista, en defensa de las “minorías” sexuales, contra el racismo y la islamofobia: para conquistar todos nuestros derechos y frenar la ofensiva reaccionaria, para ligar nuestros combates a aquellos de los trabajadores y de todos los explotados.

Las elecciones presidenciales serán también la ocasión para el NPA de hacerse portavoz de las luchas, y para transmitir un mensaje claro: sea cual sea el resultado de la elección presidencial, tenemos que preparar desde ahora la resistencia frente a los ataques que el próximo gobierno prepara. Las primeras “actividades de campaña” de Philippe Poutou expresan esta perspectiva: su participación  en la Movilización contra las violencias policiales y el racismo, que reunió a miles en París este domingo 19 de  Marzo, y la jornada de huelga que llevará adelante con sus compañeros de Ford Blanquefort en defensa de los puestos de trabajo, este lunes 20. Se trata de hacer de la campaña presidencial una ocasión para organizar cientos de trabajadores y de jóvenes que lucharon contra la reforma laboral y que siguen luchando contra todas las miserias que este mundo capitalista engendra.

Esta enorme victoria del NPA debe ser también la oportunidad de relanzar al partido, de construirlo de manera revolucionaria para transformarlo en una fuerte corriente anticapitalista y revolucionaria entre los trabajadores y la juventud. Se trata de aprovechar esta bocanada de aire fresco para superar las dificultades y las crisis que atraviesan a la organización desde hace años, para terminar con las ilusiones de una recomposición de izquierda sin fronteras claras del estilo “Podemos a la francesa” que mantiene la dirección mayoritaria, y que implicaron un peligroso retraso en el lanzamiento de la campaña Poutou. Sobre la base de esta conquista, utilicemos las elecciones presidenciales para construir el NPA y transformarlo en una alternativa revolucionaria para miles de jóvenes y de trabajadores que no soportan más la descomposición de este sistema capitalista y que quieren organizarse para terminar con el mismo y para construir una sociedad sin explotación ni opresión.

Ale Vinet

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