Luego del primer triunfo de los choferes del Este, decíamos en nuestra nota anterior:

“Lo que queda de suma importancia es que se efectivice la entrada de todos y cada uno de los choferes sin represalia, que dos de los cinco puedan, además de trabajar, ejercer de hecho su condición de delegados y pelear para que los tres restantes puedan volver a trabajar y no quedar en ese limbo legal de pertenecer a la empresa pero no poder entrar. Para nosotros es importante, más allá de lo firmado, no depositar ninguna confianza y estar atentos a las trampas que puedan aparecer porque todavía, en definitiva, lo que queda por ganar es que la UTA largue la elección de delegados para que de una vez por todas los choferes tengan su organización sindical de base”.

En relación al acta de la cautelar firmada por los trabajadores, a los cinco postulados a delegados,se les han pagado todos los sueldos caídos a partir de su despido, dos han entrado a trabajar cumpliendo tareasy tres están sin tareas no pudiendo ingresar a la empresa a la espera de la resolución de fondo. El resto de los trabajadores están trabajando sin ninguna represalia por parte de la patronal.

El jueves 10 cuando los choferes se presentaron a trabajar se encontraron con la policía de la Provincia de Buenos Aires, la policía de Vidal en la empresa y con la burocracia adentro, empezando a trabajar para hacer política contra lo conquistado por los choferes, mostrando una vez más lo que son: agentes de las patronales dentro del movimiento obrero.

La reunión del lunes 14 entre la UTA y el Ministerio de Trabajo que debía resolver los sueldos caídos del resto de los trabajadores que estuvieron en huelga y los que no, fue pateada para el siguiente lunes 21 como una clara maniobra para seguir ganando tiempo.

Esto sigue demostrando que el bloque que existe entre el gobierno, la patronal y la burocracia, busca, después de haberles abierto una grieta, volver a fortalecerse, ahora sobre un nuevo terreno de lucha, que se juega principalmente dentro de la empresa, con quienes terminan de tener el control, si los trabajadores de base y sus delegados de hecho o el bloque gobierno, patronal y burocracia. Es un terreno que debe definirse en relación de fuerzas constante, en una pelea por puntos que hasta ahora en los distintos rounds es ganada por los choferes, pero que debe definirse por nockout para un lado o para el otro.

Porque justamente este primer triunfo de los choferes, no sólo fue un dolor de cabeza agudo para Corbelli y las otras empresas de transporte, que como medida preventiva han empezado a respetar las condiciones laborales de los otros choferes de las otras líneas, en realidad esas primeras manifestaciones de conquistasson producto directo del triunfo de los choferes de la Línea Este.

Ahora ese intenso dolor de cabeza lo tiene la burocracia, porque la UTA es quien debe garantizar los salarios caídos de los días que estuvieron en huelga los choferes, porque no sólo los huelguistas son quienes no cobraron todo el sueldo, sino tampoco los carneros, lo cual es un problema para poder hacer política para la burocracia dentro de la empresa contra la organización independiente. Por eso, el sindicato ha empezado a moverse en las distintas líneas tratando de hacer suyas esas conquistas que se empezaron a ver en las otras líneas, además de tener que empezar a armarsesindicalmente. Es importante tener esto muy en cuenta porque si no se larga la elección y no se logra el ingreso de los otros tres compañeros que hoy esperan la resolución de la cautelar y no pueden pisar la empresa, será la campanada inicial para volver a tomar con todo el camino de la lucha directa.Perosi definitivamente no les queda otra que largar la elección de delegados en la Línea Este, buscan estar preparados organizativamente para aguantar una posible rebelión antiburocrática que daría el último golpe no sólo a la burocracia sino también a la patronal y al gobierno de Vidal/Garro.

También es importante, sin perder de vista que la primer batalla de la guerra se gana en la Línea Este, imponiéndole a la burocracia la elección, pasar el balance a todos los demás choferes de las distintas líneas de todo lo conquistado, que se manifiesta en mejores condiciones laborales, como algo exclusivamente conseguido por la lucha y organización de los choferes de la Este.

Por eso, además de las medidas de lucha necesarias a dar en este nuevo escenario y las cuestiones legales a seguir, desde Nuevo MASinsistimos en la necesaria denuncia política al gobierno de Vidal y Garroquienes siguen siendo los que tiene la llave para resolver el conflicto.Porque tanto con la policía reprimiendo o siendo garante dentro de la empresa de que los trabajadores no usen su legítimo derecho a huelga, como mediante el Ministerio de Trabajo que debe garantizar el pago de los salarios caídos obligando al sindicato, además de obligarlos a llamar a las elecciones correspondientes para que los choferes tengan sus delegados y la propia justicia que largó la cautelar, como subproducto de la lucha directa de los trabajadores en momentos claves, saliendo a la salvaguarda del propio gobierno de Garro; con todo esto, siguen el gobierno provincial y municipal jugando a favor de la patronal y la burocracia del sindicato.

Por todo esto insistimos que el camino de la lucha directa de los trabajadores, decidir todo en asamblea, sigue siendo la garantía fundamental para seguir de pie, firmes y en unidad, conquistar la consolidación de la organización de base, para definitivamente ramificar la grieta hoy conquistada, a otras líneas, con la posibilidad abierta de la caída del muro burocrático de la UTA.

Sebastián Viborg

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