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Socialismo o Barbarie, periódico nº 226, 08/06/12

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CACEROLAZOS Y PARO DEL CAMPO: LA IZQUIERDA REVOLUCIONARIA SE DEBE PRONUNCIAR CON CLARIDAD


Reaparece la coalición conservadora de 2008

 

Al cierre de esta edición, nuevamente se ha producido un cacerolazo en algunos de los más conspicuos barrios burgueses de la Capital Federal. La novedad en este caso respecto de la semana pasada fue que se marchó hacia Plaza de Mayo, llegando a ella unas 4.000 a 5.000 personas. Y si bien sigue siendo una manifestación muy incipiente, parece estar recreándose el tipo de coalición social conservadora de hace cuatro años, cuando el paro del campo. Tanto socialmente como por el contenido de las reivindicaciones que expresan se parecen como dos gotas de agua a ese movimiento que llegó a cobrar enorme fuerza para luego diluirse.
Hoy, nuevamente, algunas condiciones parecen propicias para un movimiento así, aunque no puede aventurarse si podrá llegar a tener la misma magnitud. Sucede que, como señalamos en nota aparte, se vive una incipiente crisis económica y política en el país. Algunas de las medidas tomadas por el gobierno, como la estatización parcial de YPF o las restricciones a la compra y venta de dólares, aparecen como “afectando la propiedad privada”. En el mismo sentido va el revalúo de las propiedades del campo que se acaba de votar en la legislatura bonaerense, y que a pesar de lo reducido que es su impacto en términos económicos, acaba de desatar un paro de las entidades del campo, no solamente en la provincia de Buenos Aires sino de alcance nacional. No casualmente, ese lock out del campo coincide con los cacerolazos, cuya composición social también remite a las familias burguesas del interior viviendo en la CABA o barrios privilegiados del Gran Buenos Aires.
Por sus reivindicaciones y composición social, entonces, se trata de una reedición de la coalición conservadora de años atrás, que desde el punto de vista de la clase obrera y la izquierda revolucionaria de ninguna manera pueden tener ninguna solidaridad. Más bien, deben ser caracterizados como lo que son: sectores pudientes que quieren aún más riqueza y que pugnan con un gobierno también capitalista pero que a veces toma algunas medidas “antipáticas” que afectan sectores particulares de los capitalistas, aunque siempre lo haga en defensa de los intereses generales de la clase burguesa.
Desde el nuevo MAS rechazamos tanto al gobierno kirchnerista como a la Mesa de Enlace y los caceroleros “chetos” de Barrio Norte, y peleamos por la perspectiva de una salida obrera y socialista frente a la crisis nacional. En todo caso, vamos a luchar políticamente contra cualquier sector sindical o que políticamente desde la izquierda quiera traficar con ese sector. Nada de eso podría servirle en algo a la clase obrera, como ocurrió años atrás con la vergonzosa posición de la CTA sector Micheli, la CCC o el MST de Vilma Ripoll, sin olvidar que el PO tuvo una posición “ambigua” y que IS directamente se embanderó con los campestres (de lo que luego se autocriticó para caer en el error opuesto). Por esto mismo, es fundamental que el FIT haga pública una clara delimitación de clase al respecto.