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Carta de Maximiliano Cisneros a sus compañeros
No somos material descartable
A mis compañeros de trabajo
Con fecha del 1/12 la patronal me mandó un telegrama en el cual se hace la desentendida de mi licenciamiento discriminatorio y me comunica el despido argumentando que no hay puesto de trabajo para mí. Después de la reunión que tuve con los segundos de Álvarez (jefe de personal) el 23/11, ya se anunciaba un desenlace de este tipo y es lo que me empujó a escribir la primera carta, que les hice llegar en la puerta de la fábrica.
En la misma planteaba que no me habían dejado otro camino y que la mejor manera de revertir mi futuro despido era hacer público mi reclamo, algo de lo que no me arrepiento y aliento para que hagan todos los que se encuentran en mi situación, que me he enterado, sigue sucediendo.
Es evidente que a la empresa no le cayeron nada bien las cosas que pienso y digo. A la patronal le molesta que salga a luz y se haga público el mecanismo perverso con el que vienen despidiendo hace años y más que se lo cuestione. Mi reclamo es totalmente genuino y por más que quieran minimizarlo los forros de la empresa es algo que alguna vez se tiene que acabar: no somos material descartable.
A Sacco y Álvarez ya los conocemos y sabemos que si por ellos fuera nos pondrían un bozal y un grillete para que no salgamos de las máquinas, pero lo de la seccional Llavallol del SUTNA ya no tiene nombre. En el comunicado que sacaron no hacen más que desnudar su pensamiento con respecto a los trabajadores que se lesionan (que es el mismo que tiene la empresa); para ellos la culpa no la tienen los ritmos de producción, la poca capacitación y los aprietes constantes de la patronal. ¡¡¡¡Para ellos la culpa es de los trabajadores que no se saben cuidar la espalda!!!! De esta manera intentan justificar su inacción frente a las enfermedades laborales que son una epidemia en todo el gremio.
Argumentan que se puede hacer un censo para determinar las causas de las enfermedades, así podrían estudiar los casos para luego ir a ver a algunos diputados para que legislen una nueva ley, pero mientras tanto andan recorriendo la fábrica, comentando los beneficios que vamos a tener si subimos las producciones y aceptamos los nuevos métodos de trabajo. ¿No sería mejor empezar al revés? ¿Por qué no se para de aumentar los ritmos y se empiezan a hacer los estudios ya?
La famosa comisión de seguridad e higiene sigue sin aparecer. Que se ponga en funcionamiento y que la patronal no se meta en ella, nadie mejor que nosotros sabe qué cosas hay que cambiar; la patronal tiene otro interés y va a venir a embarrar las reuniones.
Todas estas cosas no son muy difíciles de pensar e implementar, pero para eso hay que tener voluntad de revertir nuestra situación, algo que tanto la seccional como la empresa no quieren hacer.
Compañeros, he ido con mi reclamo a varios lados, uno de los cuales fue la seccional San Fernando. En la reunión les informé de mi situación y les comuniqué que iba a llevar una carta (que ya tenía escrita y es la que ustedes recibieron) y les pedí su apoyo en mi reclamo.
A todos les quiero aclarar que estos son mis pensamientos y es lo que creo que cada trabajador tiene que hacer en caso de que atenten contra su salud y su fuente de trabajo. No hay que dejarse estar y hay que reclamar por lo que uno crea justo. Esto es lo que creo y no estoy siendo manejado ni manipulado por nadie, sólo por lo que creo justo, y voy a acudir a todos los que me quieran acompañar en esta lucha sea Marrón, Naranja, Rojo o el color que sea. Lamentablemente el color Violeta no me quiere acompañar.
Ya les había dicho que no se dejen llevar por los rumores malintencionados, ahora ya saben a quién me refería. Esa es la verdad de la situación y aclarado esto hago un llamado de alerta ante las actitudes buchonas de Tapari y compañía que solo tienden a perjudicar y ensuciar mi legítimo reclamo por mi puesto de trabajo.
Compañeros, vuelvo a reiterar que ánimos y fuerzas sobran de mi parte. Sigo peleando mi reinstalación en un puesto productivo dentro de la empresa y volver para cambiar las cosas que tenemos que cambiar entre todos, defendiendo los intereses de todos los compañeros. Todo lo contrario de lo que nos proponen los directivos de la seccional.
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