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Socialismo o Barbarie, periódico nº 213, 10/11/11

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Brasil: la lucha en la Universidad de San Pablo

"Detuvieron a 73, ahora somos millares en la lucha otra vez"

Por Redacción SoB

Hoy miércoles 9 en la madrugada, finalmente fueron liberados los últimos estudiantes presos producto de la represión de la Policía Militar en la Universidad más importante del Brasil: la Universidad de San Pablo. En la noche anterior, una gigante asamblea de 3.000 alumnos había votado el paro estudiantil hasta la liberación de los compañeros y compañeras presas, el levantamiento de sus procesamientos y la satisfacción de los demás reclamos de la lucha. 
El hecho es que el reaccionario rector Rodas, había ordenado el desalojo -en la noche del lunes 7- del rectorado de la Universidad ocupado por los estudiantes en lucha contra el avasallamiento de la autonomía universitaria. En un operativo digno de la dictadura militar, 400 uniformados cargaron sobre los ocupantes y detuvieron a 73 de ellos. Con la complicidad histérica de los medios y las clases medias altas, y de los gobiernos estadual del PSDB y el nacional del PT, se llevó a cabo el operativo represivo. 
Sin embargo, a estas horas, la situación de la lucha podría estar cambiando para mejor. No se trata, solamente, de la enorme asamblea y la votación de profundizar la lucha estudiantil: también está el hecho que entre sectores de la opinión pública cayó muy mal semejante operativo represivo. 
El movimiento de lucha estudiantil había comenzado varios días atrás en rechazo a la actividad de intimidación de la policía militar. El hecho es que desde hace dos meses Rodas introdujo este cuerpo represivo en la USP con la excusa de "velar por la seguridad de las personas y las propiedades"... En los hechos, la realidad es muy distinta: el cuerpo militar fue introducido en la Universidad a modo de control e intimidación de los estudiantes y los trabajadores docentes y no docentes. Es que la USP tiene gran tradición de lucha; ha realizado varias huelgas estudiantiles en los últimos años; y el gobierno del PSDB viene tratando de liquidar estas características mediante un plan reaccionario de "normalización" de la Universidad. 
Este plan reaccionario ha incluido la expulsión de directivos del sindicato no docente (SINTUSPI), y de estudiantes; así como los reiterados ataques contra los estudiantes que se alojan en la Universidad, en sus dormitorios (CRUPSI), y que vienen siendo la verdadera vanguardia de las últimas peleas en la USP.
El detonante de este último conflicto ha sido el hecho que la Policía Militar, mediante la práctica de revisar a los estudiantes, días atrás terminó deteniendo a tres supuestamente por la "portación de marihuana". Inmediatamente, se generó un enfrentamiento con 300 estudiantes que salieron en defensa de los estudiantes detenidos, lo que llevó a la ocupación de uno de los edificios de la Universidad (FFLCH).
Esta situación generó una polémica en el seno de las corrientes que tienen actividad en la USP. La conducción estudiantil la tienen las fuerzas del PSOL (aliado del MST de la Argentina), y son conocidos por sus posiciones extremadamente de derecha. Sin embargo, como la sombra al cuerpo, está el PSTU, el que también se ha venido caracterizando por posiciones vergonzosas: ambas corrientes cumplieron un rol de boicot liso y llano de la lucha.  
Aquí, la adaptación al electoralismo estudiantil que las caracteriza, hace estragos: se mide todo con el sector más atrasado que, por su número, es el que cuenta en las elecciones federativas, y se pone en la vereda de enfrente del amplio activismo que es el que está a la vanguardia de la lucha.  
Desde ya que lo anterior no quiere decir caer en el vanguardismo, que siempre está planteado evitar el aislamiento entre la vanguardia y la base, el establecer vínculos entre ellos a la hora de la pelea. Pero otra cosa es estar sistemáticamente en la vereda de enfrente de asambleas de 1.000 o 3.000 alumnos, los que no configuran de ninguna manera "grupúsculos" como los califica el PSTU (haciéndole el juego a la campaña histérica de los medios), sino la flor y nata -por así decirlo- del activismo de la USP, que ha salido a luchar por una bandera que es de principios: el echar a la policía militar de la Universidad, el pararle la mano a la escalada represiva de Rodas.
Así las cosas, mancomunadamente, el PSOL y el PSTU habían logrado hacer votar días atrás el levantamiento de la ocupación del edificio que había sido tomado luego de la detención de los tres estudiantes; sólo para que, inmediatamente, otra moción (defendida por nuestros compañeros de Praxis), y a pesar de las maniobras de estos verdaderos adversarios de la lucha, se votara dar un escalón superior, pasando a ocupar el rectorado de la Universidad. Y, ahora, luego de la represión, haberse resuelto la huelga general estudiantil de toda la USP.
Desde la corriente Socialismo o Barbarie, tenemos el orgullo de decir que nuestros compañeros y compañeras agrupados en el grupo PRAXIS, vienen cumpliendo un rol de vanguardia en esta lucha. No se trata solamente de que ese rol lo vienen jugando ya hace tiempo en el seno de la pelea de los estudiantes por su alojamiento. También está el hecho que en la pelea por la ocupación contra la Policía Militar, los compañeros han jugado un rol de vanguardia. Esa es la razón por la cual tuvimos una de nuestras compañeras presas, así como también cayeron dos compañeros de un grupo con el cual tenemos relaciones solidarias, los compañeros de Espacio Socialista (hubo también presos de la LERQUI, de la agrupación estudiantil MNN y del POR). 
Por esta razón, desde la corriente SoB hemos lanzado una serie de iniciativas en varios países para difundir la pelea, y nos ponemos a disposición en todo lo que haga falta para lograr el triunfo de la huelga estudiantil en curso. 

 
 

Brasil

El movimiento estudiantil
entra en una nueva fase en la Universidad de San Pablo


Por Grupo Praxis - 7 de noviembre de 2011

A partir del 27 de octubre se abre una nueva coyuntura política en la Universidad de San Paulo. Tras un período de apatía del movimiento, resultado de la política entreguista de la actual gestión del DCE (PSOL), el enfrentamiento de centenares de estudiantes contra la policía, que detuvo a tres estudiantes con la colaboración del DCE, generó un movimiento capaz de, a partir de legítimas votaciones en asambleas masivas, ocupar en menos de una semana la sede administrativa de la FFLCH, y luego el rectorado.

El PSTU y el PSOL no respetan la democracia de base y se ponen contra la lucha

Ante la polémica generada sobre los episodios relatados, cabe hacer importantes aclaraciones. Tanto la ocupación de la sede de la administración como la del rectorado fueron decididas democráticamente en asambleas –foro de democracia directa de los estudiantes–, donde se presentaron todas las posiciones y se votó por mayoría. Lo inaceptable es que quienes cuestionan la legitimidad del movimiento de ocupación de la rectoría, DCE y PSTU, dieron en los hechos un horrible golpe a la democracia de base. Porque en el momento en que los estudiantes estaban con los brazos levantados y había una clara mayoría a favor de discutir la ocupación del rectorado, la presidencia de la mesa, el PSTU y el PSOL, decretaron el fin de la asamblea, maniobra digna de los peores burócratas.
Luego de la ocupación del rectorado se descubrieron documentos que comprobaban que “representantes” de los estudiantes, al día siguiente de la ocupaçión de la sede administrativa de la FFLCH, se reunieron con asesores del rectorado para negociar el fin del movimiento a costa de éste. Es indiscutible la necesidad política de calificar como traidor el papel que cumple la actual gestión del DCE, “Todas las voces”, y que tiene al PSOL como sector mayoritario. Además de romper con la democracia de la asamblea, postura totalmente antidemocrática, ante los ataques del rectorado y de la prensa, no se pone del lado de los estudiantes, sino que, al contrario, se pone a hacer declaraciones intentando deslegitimar el movimiento. Una postura digna de los peores traidores.
Lo mismo puede decirse en relación al PSTU, que a pesar de no ser parte de la actual gestión del DCE, desde el 27 estuvo totalmente alineado con esa política. Con ellos cabe una discusión aparte, porque se reivindican como partido socialista revolucionario. En ese campo político hay un criterio político estratégico bastante claro en cuanto a cómo encaminar las diferencias políticas en el movimiento. Y ese criterio define que aunque no tengamos acuerdo en la política hacia el movimento, tenemos que ponernos claramente del lado de los trabajadores y oprimidos. Ese es el criterio utilizado por el marxismo revolucionario del que dicen ser parte, incluso como corriente internacional (LIT).

Solidaridad total con el movimiento de ocupación

En relación con la ocupación del rectorado, no podemos tener dudas: está planteado un conflicto entre dos bandos antagónicos, lo que exige del movimiento estudiantil, sindical y popular un claro posicionamento político. En este sentido, la ANEL y la CSP-Conlutas, así como la Izquierda de la UNE e Intersindical, dirigidas por el PSTU y el PSOL, respectivamente, aún no tomaron posición, algo también inaceptable, principalmente frente a la amenaza de reintegración. La superación de la UNE y la CUT pasa necesariamente por la disposición a  construir en la lucha  política y práctica una alternativa de dirección. Así, esas organizaciones, que se plantean como alternativa para superar a las direciones burocráticas, deben romper inmediatamente con esa orientación y ponerse del lado del movimiento de ocupación.
El Movimiento de Ocupación plantea al desnudo la política privatista del gobierno del estado de San Pablo, que tiene en la figura de Joao Grandino Rodas su cabeza. Es evidente que los procesos administrativos impulsados por el rectorado no pasan de farsas jurídicas y procesos de persecución política, típicos de los regímenes totalitarios, y que la policía en el campus es parte de la política más general de acallar las críticas dentro de la Universidad. La policía no está y nunca estuvo para defender la integridad de las personas. La maquinaria represiva montada para liquidar la lucha independiente de los trabajadores y de los estudiantes actúa sobre todos y pretende “acallar todas las voces”.  Así, quienes están contra el Movimiento de Ocupación muestran un cinismo político infinito al intentar deslegitimar al movimento, porque terminan llevando agua al molino de este monstruoso proyecto dirigido única y exclusivamente a favor de los intereses del mercado.

Derrotar a Rodas y construir una Universidad para los trabajadores

La situación exige un posicionamento claro de todos. Para acabar con esta cortina de humo construida por la burocracia estudiantil  y los  medios masivos, y comprender la justeza de la lucha del movimiento y de su compromiso en la construcción de una Universidad orientada a los intereses de la mayoría, basta la disposición a participar en las asambleas y/o de integrarse a la organización del movimiento para que toda esa falsificación se venga abajo. Tenemos posibilidades reales de hacer retroceder el rol repressivo y privatista de Rodas, y el instrumento decisivo en este momento tiene un nombre: Ocupación del rectorado.  
Estamos en un momento decisivo de esta lucha, que tiene desdoblamientos a largo plazo. Por eso, todos los que están por la victoria del movimiento deben encontrar formas de incorporarse. La apatía sólo sirve a los pocos que se benefician con la actual estructura elitista y privatista de la Universidad. Ante la amenaza de reintegración, la mejor respuesta que podemos dar es mostrar nuestra capacidad de organización y que no estamos aislados. Por eso la participación en las actividades del movimiento, particularmente en la asamblea de hoy a las 20 horas frente a la ocupación, es decisiva. Tenemos que concentrar y sumar a las actividades del movimiento a todos los que puedan contribuir: intelectuales, familiares, organizaciones y todos los activistas políticos comprometidos con una Universidad de los y para los trabajadores.

Suspensión ya del convenio USP-PM
Basta de procesos y persecuciones políticas los estudiantes y trabajadores
No a la privatización de la Universidad
Fuera Rodas