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A un año del asesinato de Mariano
¡Castigo efectivo a todos los culpables!
Por Ana Vázquez
La rebelión de los de abajo
En todos los laburos, sean del gremio que sean, siempre nos encontramos con un sector “informal”, que no está encuadrado en el convenio bajo el cual nosotros trabajamos, con peores salarios y condiciones de trabajo. Son los parias del movimiento obrero agrupados en las empresas tercerizadas. Lo que tercerizan es el salario obrero, tirándolo a la baja y armando un ejército de subtrabajadores superexplotados que no tienen ningún derecho laboral, o a lo sumo, derechos de un convenio inferior al del resto de los trabajadores de esa empresa o repartición a la que pertenecen.
Junto con los trabajadores contratados y otros ítems parecidos, son un invento patronal para extraer aún más ganancias del esfuerzo obrero. Pero su objetivo no es sólo de lucro. Su objetivo político es fragmentar al movimiento obrero no ya sólo por las formas tradicionales, sino también agregándole un complemento más que los encuadra de otra forma que el laburante “normal” y los aísla de él.
El año pasado los trabajadores tercerizados del ferrocarril dijeron basta y se rebelaron frente a su situación laboral. Los compañeros del ferrocarril Roca encabezaron la lucha para lograr su pase a planta permanente.
En medio de esa feroz pelea se suceden los hechos del 20 de octubre, en una protesta en las vías, donde la patota de la burocracia de la Unión Ferroviaria atacó a los manifestantes hasta provocar heridos, una muy grave como Elsa Rodríguez y la muerte de Mariano.
El ataque de la burocracia no es casual
Los reclamos de los tercerizados conmovieron no solamente la estantería que sacude cualquier reclamo sindical. Conmovieron toda la estructura de negociados perversos y mafiosos Estado-empresas-sindicatos ferroviarios. Porque la burocracia maneja los negocios de las empresas tercerizadas como maneja los sindicatos, con la anuencia de la Secretaría de Transporte, de la UGOFE y de todos los organismos de “control”. Quién entra a trabajar, cuál es el salario, en qué convenio encuadra a los trabajadores, quién se queda sin laburo, a quién le da licencia gremial.
Estas exigencias no las podían “encuadrar” y estaban al frente de éstas luchadores independientes. Por eso su reacción fue acorde a los intereses que molestaban la irrupción de los tercerizados del Roca. El ataque brutal de la burocracia fue para darle un escarmiento a quienes osaban cuestionarle su reinado en el ámbito empresarial-sindical del ferrocarril. Colaboró fielmente para que lleven a cabo su tarea la Policía Federal de la ministra Garré que se ocupó de encubrir la emboscada.
Pedraza y la patota en la cárcel
La lucha y movilización de la juventud y los trabajadores para lograr justicia para Mariano fue parte de la pelea de los tercerizados que se agigantó y logró importantes avances en el pase a planta permanente.
Se logró la prisión preventiva bajo el delito de homicidio para Pedraza, Fernández (el número 2 de la Unión Ferroviaria) e integrantes de la patota, junto a que se abriera una causa a un grupo de policías intervinientes aunque con la carátula de “abandono de persona”.
Y acá el gobierno aplicó el torniquete: que la sangre no llegue más al río. Las responsabilidades políticas que abarcan a los organismos del Estado, sus integrantes y sus negocios, junto con el resto de la burocracia ferroviaria, han quedado “apartados de la causa”.
Pero los trabajadores, la juventud y todas las organizaciones de izquierda e independientes que nos hemos movilizado por Mariano sabemos que la “cosa no termina ahí”. Debemos luchar para que se avance hasta lograr castigo efectivo para todos los responsables de su asesinato.
Nuestro homenaje militante
Mariano era un “pibe” por su edad, pero un “grande” porque era un militante revolucionario desde hacía ya varios años y porque a pesar de ser estudiante, se “pegó” a la lucha de los trabajadores.
Con esa “grandeza” a pesar de su juventud, las balas asesinas lo encontraron junto a la lucha de los más oprimidos del ferrocarril. Lucha que dejó enseñanzas no sólo para los trabajadores tercerizados, sino también para el conjunto de los explotados: que la pelea es global, contra las empresas, el gobierno y la burocracia.
Desde estas páginas va nuestro homenaje militante y nuestro compromiso de luchar por el juicio y castigo efectivo a todos los culpables de su asesinato y por el triunfo del movimiento obrero contra todos los explotadores.
¡Todos a la marcha el 20!
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