Socialismo o Barbarie, periódico Nº 208, 02/09/11

Artículos anteriores

 en el país 

 movimiento obrero 

 ya basta! 

 las rojas 

 por el mundo 

 

 

 

 

 

 

Secundarios

El Decreto 330: un decreto
contra la CUES

Por Tinta Roja

Desde la última dictadura comenzó un proceso de desfinanciamento, desarticulación y abandono de la educación pública, profundizado por el gobierno menemista del PJ en la década del 90. Este modelo fue continuado en la década del 2000 por el kirchnerismo a nivel nacional y el macrismo en la Ciudad con un progresivo abandono de la educación. Para el 2010 la mayoría de los colegios y facultades de la Capital (para no hablar de la Provincia de Buenos Aires) se encontraban, y aún hoy se encuentran, en estado de emergencia edilicia. Esto sumado a que las becas y viandas eran insuficientes y estas últimas llegaban en mal estado mientras el presupuesto destinado a subsidiar la educación privada y confesional crecía.

La CUES: un bastión del movimiento secundario

Contra estas políticas privatizadoras y elitistas los estudiantes secundarios de la Capital Federal nos nucleamos en la CUES y desde ahí encabezamos un proceso  de lucha que consistió en numerosas marchas, cortes de calle y tomas de los colegios. Luego se sumaron los estudiantes de universidades nacionales como el IUNA y la UBA que además de sus facultades, tomaron el Ministerio de Educación nacional.
Este Estudiantazo consiguió grandes victorias, como planes de obras para los secundarios, arreglos en el IUNA y la finalización de la construcción de la nueve sede de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA.
Ese fenomenal movimiento de lucha, organizado desde abajo e independiente, aterrorizó al gobierno macrista. Por eso, este año Macri sacó un nuevo decreto (Decreto 330) que pretende regimentar los centros de estudiantes de los secundarios y terciarios, con el claro fin controlar desde arriba al movimiento estudiantil y alejar a las bases de la toma de decisiones.

Un decreto contra el movimiento estudiantil

Este decreto violenta la libre determinación del movimiento estudiantil, y le impone criterios profundamente antidemocráticos. Según este decreto, el Poder Ejecutivo se otorga el derecho de decidir, el qué, el cómo y el cuándo los estudiantes podemos organizar nuestros centros de estudiantes. La elección de los representes de los estudiantes se daría según el sistema de elección indirecta: cada curso elegiría un elector para que luego éste, junto al resto de los electores, elijan a la comisión directiva y presidente del centro de estudiantes. A partir de allí barre con la CUES e impone un orden jerárquico y burocrático que busca enchalecar toda la vitalidad del movimiento estudiantil. Esto lo hace inventando toda una estructura según la cual los presidentes de los centros de una determinada “área educativa” se reunirían una vez por año para elegir a los “representantes” de cada “área educativa”, y éstos a su vez, elegirían a los representes de cada una de las 15 Comunas. Estos quince representantes electos conformarían un “Consejo Estudiantil” y serían los únicos encargados de reunirse con el Ministerio de Educación. Es decir, que la participación de los estudiantes queda limitada a votar una vez en el año un “elector” y después todas las decisiones quedan en manos de los representantes, de los representantes, de los representantes, de los representantes… que a su vez no deben rendir cuentas frente a nadie.
La participación del grueso de los estudiantes se termina al elegir a los representantes de sus cursos, ya que no existe después ninguna instancia de tipo asamblearia para mandatar a sus representantes, ni mucho menos para discutir un plan de lucha frente a los avances del gobierno. ¡Es que la regimentación en sí deja a la voluntad del gobierno de Macri la organización de los estudiantes!

Defendamos la CUES de los ataques del macrismo y del kirchnerismo

Este decreto es un ataque directo a la CUES, que fue la herramienta principal que creamos los estudiantes para organizarnos en nuestra lucha. Nosotros como estudiantes tenemos que enfrentarlo y derrotarlo. No podemos permitir que el fascista de Macri regimente la libre organización del movimiento secundario. Desde Tinta Roja entendemos que ante este ataque debemos defender la autonomía del movimiento estudiantil oponiéndole el histórico funcionamiento de la CUES: los estudiantes en los organismos de base que ellos decidan (asambleas y cuerpos de delegados) toman directa y democráticamente las decisiones y desde allí mandatan a sus representantes para que coordinen sus acciones con el resto de los centros en lucha en el marco de la CUES. Y luego, en caso de que haya una reunión con algún representante del gobierno, se vuelve a las asambleas para discutir cómo seguir. Esta relación de ida y vuelta, es decir democrática, es la que tenemos que defender porque es la participación de los estudiantes lo que hace que salgamos a luchar y que nadie se pueda arrogar nuestra voz.
Recordemos que este año lo empezamos con otro ataque contra la organización de los secundarios que vino desde el kirchnerismo. Los secundarios K intentaron destruir la CUES dividiendo la marcha del 24 de marzo al tratar de vaciarla de contenido y luego rompiendo la coordinadora y formando una ‘federación’ completamente burocrática. Esta federación se dedicó durante todo este año a intentar desmovilizar por miedo a que las denuncias del estudiantado trasciendan al macrismo y apunten al kirchnerismo como responsable. Esto se vio claramente cuando el gobierno reprimió brutalmente a los docentes de Santa Cruz: mientras los estudiantes en la CUES marcharon en apoyo a los docentes, incluso levantando las clases en las escuelas, la FES no quiso movilizar y fue en varias ocasiones desbordada por sus propias bases. Finalmente en el plan de lucha llevado a cabo antes de las últimas vacaciones de invierno en el que se tomaron muchos colegios de la Capital y se terminó en una masiva marcha con miles de estudiantes, muchos colegios nucleados en la FES se tomaron y asistieron a la marcha a pesar de sus conducciones. Esto representó una clara victoria por parte de los que desde el año pasado construimos una CUES de lucha que no tiene miedo de denunciar a todos los responsables del deterioro de la educación.
Defender la autonomía del movimiento estudiantil, y en este marco la CUES, es la tarea mas importante que tenemos los estudiantes. La CUES es la herramienta que nosotros construimos para organizarnos y conseguir todos nuestros reclamos. Este funcionamiento fue lo que permitió que se llevara a cabo el Estudiantazo y es el que nos permite seguir luchando por las becas y viandas que siguen faltando, por las reformas edilicias que quedan pendientes y todos los problemas que sigue teniendo la educación.

¡Defendamos la autonomía del movimiento estudiantil!
¡Fuera Macri de nuestros centros!
¡Defendamos la CUES de los ataques PRO y K!
¡Derogación ya del Decreto 330!