Socialismo o Barbarie, periódico Nº 208, 02/09/11

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SUTNA: habla Jorge Ayala

“Parar la fábrica si quieren
imponernos el plebiscito”

Por Redacción SoB

SoB: ¿En qué situación se encuentra la discusión paritaria?
Jorge Ayala: Hay dos paritarias en paralelo, la de condiciones laborales o de convenio colectivo, como le decimos nosotros, que se viene desarrollando desde el 2009, pero que tuvo un recomienzo en marzo de este año, y la salarial.
En asamblea votamos el pedido de un 35%. En concreto, la empresa está ofreciendo un 24% en dos cuotas y con sumas no remunerativas que se pasarían a los básicos recién en enero del 2012. Y en cuanto al convenio colectivo en un primer momento el pedido de la Central había sido de un 15% por todos los puntos y hoy prácticamente se está hablando de menos de 1.5% porque sólo retocarían la escala de la antigüedad, es decir, en todo concepto no se llegaría al 26%.

SoB: ¿Por qué la empresa adelantó el 15% a cuenta de la paritaria?
J.A.: La empresa lo dio porque al interior de la fábrica empezó a haber un dinamismo. Los trabajadores empezaron a ver que no había intención de la empresa de resolver las dos cuestiones y que dilataba, hubo infinitas reuniones en el Ministerio y en el ámbito privado, las propuestas de la empresa son ridículas o directamente provocaciones, entonces los compañeros se empezaron a impacientar. Ahí la patronal para calmar los ánimos tiró el adelanto del 15%.
En concreto, el adelanto era para enfriar, nosotros teníamos votado desde el 1° de julio hacer asambleas informativas de dos horas por turno adentro de planta. Durante todo el mes de julio no se pudo llevar a cabo por diferentes motivos pero centralmente porque el Ministerio y Wasiejko apretaron a los paritarios de FATE diciendo que si hacíamos asambleas adentro de planta era ilegal y todo un montón de mentiras. La cuestión es que los compañeros paritarios en forma inconsulta levantaron la medida que se había votado en asamblea, se comieron el buzón que vendió el Ministerio y levantaron. En el fondo la discusión es si el mandato de una asamblea lo pueden levantar dos personas o si sólo una nueva asamblea puede rever el mandato; obvio, nosotros tenemos esa posición. Esta decisión de tres delegados no cayó bien entre los trabajadores porque decían: para qué vamos a hacer asambleas si después alguien va a tomar determinaciones que van en contra de lo que la propia asamblea votó.

SoB: ¿Vienen de realizar una medida?
J.A.: Sí, finalmente entre el 4 y 5 de agosto se hicieron las asamblea informativas de dos horas por turno: comenzaron por el turno verde de 19 a 21 y después siguió el turno amarillo de 22 a 24. En las asambleas hubo planteamiento de los compañeros de base al respecto de qué se hacía después. Todos entendíamos que era el inicio de un plan de lucha; los compañeros mocionaron y votaron una serie de propuestas. En primera instancia una nueva asamblea para el viernes 12, un día después de una nueva audiencia. Se exigió la presencia de Wasiejko y si no venía se votó una marcha al sindicato y se votó el quite de colaboración, es decir, dejar de hacer horas extras. Todo esto salió del turno verde y después se ratificó en todas las asambleas de los demás turnos.
Fue propuesta de la base y se votó unánimemente. Lo que quiero rescatar es que la concurrencia fue masiva y que la planta quedó totalmente parada casi 5 horas por la combinación entre el turno verde y el amarillo. Después hubo detalles de color que son interesantes porque muestran el ánimo de los trabajadores. Por ejemplo, en un turno hubo sectores que no quisieron parar. Entonces, antes de empezar la asamblea, masivamente se marchó a esos sectores a explicar y a invitar a los compañeros a que se sumen a las asambleas, cosa que los compañeros aceptaron. Esto muestra el estado de ánimo de los compañeros, están cansados del manoseo de la empresa. Nosotros queremos dialogar pero los trabajadores somos prácticos en eso, dialogamos lo que sea necesario pero cuando vemos que no hay voluntad del otro sector, hay que recurrir a las acciones directas, llámense paro, movilización, corte de ruta, etc.
En la audiencia del 11 la patronal fue a llorar la carta, que le estaban haciendo paros y lo denunció ante el Ministerio y éste dicta una conciliación obligatoria por 10 días hábiles y ahora le suma 5 días más. Es decir, vamos hasta principios de septiembre con la conciliación.
Acá tenemos que aclarar dos cosas que la conciliación no te prohíbe hacer asambleas pero FATE considera a las asambleas paros y el Ministerio acompaña a la empresa en esto, y lo otro es que el quite de colaboración tampoco es una media de fuerza porque el trabajador no está obligado a hacer horas extras. La cuestión que el quite salió con mucha fuerza y se hizo toda una semana. La empresa salió a decir que el quite era ilegal, que se vuelvan a hacer horas extras y muchos compañeros se confundieron y volvieron a hacer horas extras. Algunos delegados salimos a explicar que había que acatar lo decidido en asambleas y que no se hagan las extras, que es mentira de que es ilegal, pero faltó una política más clara y decidida de la seccional y del conjunto de los delegados de salir a explicar que se podía mantener el quite; esta pasividad dejó una brecha que usó la empresa y el quite se levantó de hecho.

SoB: ¿En concreto, cuál es la situación actual?
J.A: La empresa ya puso todas las cartas sobre la mesa. Plantea que no cambie ningún punto del convenio colectivo, salvo ese aumento de la antigüedad y que se firme por cuatro años. En cuanto al aumento salarial están las dos cuotas de 12%, la semana que viene hay una nueva audiencia pero no tenemos ninguna expectativa. Mi opinión personal y te diría que de un sector importante de los delegados que venimos sacando comunicados por sector, venimos advirtiendo que esto iba a pasar. Claramente dijimos que esto iba a suceder: que el salario iba a rondar el 24% y que el 15% que prometió Wasiejko era mentira y que ahora vienen con el combo.
El problema y también lo advertimos es que ésta negociación no era la de la Marrón, dijimos que era la negociación y la política de Wasiejko y que un sector de la Marrón se adaptó a esa política y entró en el juego de la negociación eterna de Wasiejko. Desde el principio para nosotros quedó claro que por este camino no íbamos a buen puerto, porque de la mano de Wasiejko nunca hay nada bueno para el trabajador. En otras oportunidades la Marrón tuvo una posición alternativa y presentó a todos los trabajadores de FATE y del gremio una camino distinto. En esta oportunidad no fue así, la negociación era de Wasiejko y las patronales.
Ahora lo que se viene es la pelea por rechazar esta propuesta y sobre todo el convenio; nosotros venimos hace años esperando para discutir el convenio y ahora no nos quieren dar nada, encima quieren firmarlo por cuatro años. En cuanto al tema salarial todavía estamos muy lejos del 35% que votó la asamblea de FATE, consideramos que las ofertas del 24 no nos cierran. Lo que queda es cómo hacer para que mejoren esas ofertas y no hay otra que meter presión. Nosotros tenemos varias herramientas para desplegar y desarrollar. Si bien ahora tenemos algunas limitaciones para hacer cosas adentro de la empresa por la conciliación, afuera podemos hacer muchas cosas: movilizaciones, cortes, etc.

SoB: ¿Se viene el plebiscito?
J.A: Ya no me acuerdo cuántos plebiscitos nos metió Wasiejko y la empresa pero ya hicimos la experiencia con estos plebiscitos. En uno rechazamos, en otro nos abstuvimos, en otro votamos No, pero siempre perdimos los trabajadores. Lo que quiero recalcar es que el plebiscito es la herramienta privilegiada que tienen Wasiejko y las patronales para resolver a favor de ellos nuestros asuntos. El debate que se está dando sobre todo entre el activismo es cómo enfrentamos esta trampa que es el plebiscito. Los compañeros dicen: basta de plebiscito en FATE, los trabajadores en FATE decidimos las cosas en asamblea y no queremos plebiscito, no mas plebiscito, ni una urna. En el fondo con esto lo que quieren es matar a las asambleas, es una ataque a las asambleas, porque justamente en los plebiscitos se empareja al sector activo de la empresa con los sectores pasivos, conservadores e inclusive con los sectores alcahuetes, todo vale lo mismo, el voto de un activista que el de un alcahuete, un carnero. En las asambleas estos sectores no van, no les interesa, no se comprometen, no participan directamente. La participación viva del trabajador en asamblea la quieren reemplazar por la participación muerta del voto en el plebiscito. Lo más importante es que se esté dando este debate para impedir el plebiscito. Para mí hay que parar la fabrica si quieren imponernos el plebiscito. Parar la planta para rechazar el 12 más el 12, rechazar el acuerdo por el convenio por cuatro años y rechazar el plebiscito; pero todo esto se debe discutir entre todos en asamblea y decidirlo ahí. Determinar parar en el acto si ponen una urna.

SoB: ¿Querés agregar algo más?
J.A.: Sí, quiero advertir a los trabajadores de lo que se viene. El gobierno va a ganar en octubre, se vienen 4 años más de este gobierno, pero el mundo está cambiando, el mundo está en una crisis económica muy profunda. Hay luchas en Europa, en África, el mundo árabe está de rebelión en rebelión, y algún coletazo va a llegar a la Argentina y cuando eso llegue las patronales no van a tener ningún problema en ajustar a los trabajadores y cuando hablo de ajustar, me refiero a todo tipo de ajuste: de suspensiones, de baja de salarios, hasta despidos directos. Esta relativa bonanza que estamos viviendo puede llegar a cambiar y los trabajadores debemos estar preparados para ese momento. Como delegado y trabajador hay que dar una explicación política a los compañeros, hay que advertir sobre lo que se viene, desgraciadamente están en el horizonte los coletazos de la crisis.