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Las tareas inmediatas de la izquierda
Con las luchas, y diciendo la verdad acerca del gobierno
Es en el contexto que venimos desarrollando en nuestras notas editoriales, donde se instala la importancia de un conflicto como el de los petroleros de Santa Cruz. No ha sido un año de grandes luchas. Pero dentro del mismo, el de los petroleros del sur del país, ha estado sin duda alguna entre los más importantes, sin olvidarnos de la lucha durísima de los docentes de esa misma provincia, o los conflictos por la tierra a finales del año pasado cuando la ocupación del Parque Indoamericano o, semanas atrás, en la provincia de Jujuy.
Volviendo a los petroleros, no se trata de un conflicto meramente “económico”: los compañeros están en lucha reclamando que el sindicato y los gobiernos nacional y de Peralta en Santa Cruz están desconociendo el compromiso de llamar a elecciones para elegir una nueva directiva de su gremio luego de la histórica lucha de meses atrás, que comandada por 120 compañeros del cuerpo de delegados, echara a patadas a la burocracia de Segovia.
Es decir, la lucha de los petroleros vuelve a instalar que en el país se vive un estratégico proceso de recomposición de la clase trabajadora, proceso que en las condiciones del festival electoral de este año 2011 sigue haciéndose presente.
De ahí que en el actual momento no haya tarea más importante para la izquierda que ponerse a disposición de esta pelea (y de otras como la que podría despuntar en el Teatro Colón). Esto más aún en las condiciones donde, casi explícitamente, Peralta está amenazando a los compañeros con reprimirlos. No habría que descartar un escenario como el de Jujuy de semanas atrás, o incluso que el gobierno quiera tomar una nueva medida ejemplificadora con ellos (aunque, quizás, prefiera evitar mostrarse “duro” antes del 23/10).
En todo caso, esto coloca un problema para la izquierda: no puede ser que algunas de sus organizaciones -como las nucleadas hoy en el FIT- no hablen palabra del gobierno K: no puede haber política electoral revolucionaria si no se hace explícita la responsabilidad del gobierno kirchnerista en tratar de reventar los procesos obreros independientes como el de los petroleros del sur en defensa de la podrida burocracia petrolera (y, en el mismo sentido, aunque sea otro terreno, subrayando que Cristina termina su mandato sin que se sepa palabra de qué ocurrió con Julio López, primer desaparecido en “democracia”).
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