Socialismo o Barbarie, periódico Nº 192, 27/12/10
 

 

 

 

 

 

La lucha por el pase a planta permanente

Restablecer la asamblea de tercerizados del Roca y
la Comisión negociadora única

Por Patricia Pérez

El 23 de noviembre, los trabajadores tercerizados del Ferrocarril Roca festejaban en la puerta del Ministerio de Trabajo el compromiso formal del gobierno de pasarlos a todos a planta permanente, poniendo como plazo el 20 de diciembre. Este compromiso fue un primer triunfo en su larga y difícil lucha, que se convirtió en un hecho político nacional con el asesinato de Mariano Ferreyra a manos de la patota de Pedraza. Sin embargo, como advertíamos en artículos anteriores de SoB, lo que obliga a los patrones (gobiernos progres incluidos) a cumplir los acuerdos no es la “palabra de honor”, sino la presión constante de los trabajadores, que no tiene que aflojar hasta que el último punto del acuerdo sea cumplido. Y el hecho es que, pasado el día del plazo, sólo una minoría de los trabajadores ha avanzado en los trámites para el pase a planta, y no tenemos noticias de que ninguno los haya completado. Por otra parte, tampoco han sido reincorporados la totalidad de los despedidos.

¿Por qué sucedió esto? Durante estos días, el gobierno se encargó de aprovechar y profundizar la división de los trabajadores, negociando por separado con los delegados de cada sector. A esto ayudan, obviamente la burocracia moyanista y de la CTA metidas en el conflicto, agitando la bandera de “no a los zurdos” y “para qué vamos a seguir peleando si el acuerdo ya está”. Pero también la actitud de las corrientes de izquierda (ver pág. 3). Recordemos que el PO fue el primero en dividir la asamblea del Roca yendo a negociar por su cuenta al Ministerio.

La asamblea de Temperley

Cuando se hizo evidente que el gobierno no cumplía el acuerdo del 23/11, varios sectores llamaron a una asamblea unificada para el jueves 16 en Temperley, a la que concurrieron también los tercerizados del Belgrano Norte. En esa reunión se votó movilizar y negociar en conjunto el lunes 20 antes de la marcha a Plaza de Mayo; el PTS, aunque mandó una delegación, no dijo esta boca es mía y llamó a su propia asamblea en otra parte, que finalmente no se realizó. Parece ser que la única respuesta del PTS ante el incumplimiento del acuerdo por parte del gobierno, es seguir mandando a sus abogados a charlar en el Ministerio.

Tanto el PO como el PTS están actuando en este conflicto como si se tratara del movimiento de desocupados, donde cada agrupación pelea por sus propios reclamos y no se tiene realmente una política para el conjunto de los trabajadores. Pero lo que aquí está en juego no son cantidades de alimentos o planes sociales, sino cuestiones que hacen a la estructura del capitalismo en la Argentina. Como decíamos en SoB 190: “A pesar de que el gobierno de Cristina quiere sacar el reclamo de los tercerizados del centro de la escena política nacional, y que para hacerlo se vea en principio obligado a aceptar el pase a planta, que es el principal reclamo reivindicativo de esta lucha histórica, no sería nada extraño que el gobierno, a través del Ministerio de Trabajo, comience a poner miles de trabas buscando dividir de una u otra forma. (...) Por eso ya el ministro de Trabajo Tomada ha salido a decir que la tercerización no es ‘tan mala como dicen’. (…)  es necesaria la mayor unidad y coordinación posible de todos los tercerizados del Roca con el resto de los tercerizados y los compañeros efectivos de los cuales se ha hablado poco y nada y deben ser aliados estratégicos para esta lucha. Por eso, se hace imperioso volver a una sola Asamblea de todos los tercerizados del Roca, y a una sola Comisión negociadora de todas las líneas: ¡no se puede negociar y pelear divididos!”

Unirse para recuperar la relación de fuerzas

La marcha unificada del día 20 al Ministerio de Trabajo se realizó, si bien no fue todo lo masiva que debería haber sido, fue un paso adelante… pero lo unidad llegó hasta la puerta. Una vez adentro cada sector negoció por su lado. El Ministerio recibía a cada sector por separado; mientras algunos estaban en la planta baja otros negociaban “chirolas” en el piso 14.

El corte del 23 y los hechos de Constitución refuerzan la necesidad de luchar unificadamente. No hay posibilidad de obligar al gobierno a cumplir el acuerdo si no es recuperando una relación de fuerzas favorable a los trabajadores, que se logró en un primer momento al precio de la vida de Mariano y que se está perdiendo por tener una política equivocada.

Para recuperar la relación de fuerzas, hay que unificar en una sola asamblea a todos los tercerizados del Roca y decidir medidas de lucha conjuntas y contundentes que vuelvan a ejercer la presión necesaria sobre el gobierno.

Esto es posible, porque el acuerdo del 23/11 no se está cumpliendo y se están sumando a la lucha más compañeros, como los compañeros del Belgrano Norte, trayendo una nueva “inyección de fuerzas” a esta pelea. Lograr asambleas y medidas de fuerza unificadas entre ellos y los tercerizados del Roca podría ser un punto de apoyo muy fuerte para enfrentar las maniobras divisionistas de la burocracia de Moyano y la CTA, que actúan en todas las líneas. El primer paso debería ser una gran marcha unificada por el pase a planta permanente de todos los tercerizados de todas las líneas para volver a instalar con fuerza en la palestra nacional la lucha contra la tercerización.