Socialismo o Barbarie, periódico Nº 189, 12/11/10
 

 

 

 

 

 

El gobierno de Cristina Fernández y la pelea por el juicio y castigo a los asesinos
de Mariano Ferreyra

La lógica del enkubrimiento

En los últimos días el gobierno intentó mostrarse bañado de barniz progresista, generando una “aureola de gloria” alrededor de la figura del difunto del ex presidente Kirchner, y sosteniendo que va hacia una “profundización del modelo”.

Pero de lo que no ha dicho una sola palabra, es de llevar justicia a fondo por el asesinato de Mariano Ferreyra, de encarcerlar tanto a los autores materiales como intelectuales.

Esto se debe a una razón:

cuando Aníbal Fernández sostuvo que la CGT era la “columna vertebral” del proyecto de Cristina, el mensaje fue un “no vamos a tocar nada en relación a la estructura que encuadra al movimiento obrero”. Y para el nefasto Pedraza, esto significó una gran tranquilidad, ya que están empezando a montar un manto de impunidad. En la misma causa por Mariano, la fiscalía que había comenzado una querella de “asociación ilícita”, que involucraba a la cúpula de la UniónFerroviara, ahora sólo pediría “homicidio con el concurso de dós o más personas”, haciendo eje en los autores materiales y dejando libres de culpa y cargos a quien gran parte de la sociedad ve como los responsables que reclutan y mandan las patotas: la burocracia sindical.

Pero la lucha de los trabajadores puede más, y sería un triunfo histórico si para enero los trabajadores pasan a planta permanente como se le arrancó al Ministerio de Trabajo con una lucha que se cobró una vida. Y aún así habrá que permanecer alerta y con la guardia en alto.  Esto puede potenciar no sólo una lucha nacional contra la precarización laboral, sino ser un nuevo mojón en la pelea por barrer a la burocracia sindical de la Unión Ferroviaria, así como lo ha sido la gran victoria de la Bordó sobre Pedraza en las elecciones en el Sarmiento y el Belgrano.

A unas semanas del 20 de diciembre, cuando se cumple un nuevo aniversario del Argentinazo, desde el Nuevo MAS sostenemos que hay que hacer un gran acto obrero con fuertes presencias de experiencias del nuevo clasismo, poniendo como grandes ejes la lucha porque Pedraza vaya preso de inmediato, por barrer a la burocracia sindical de los gremios en la perspectiva de construir un nuevo movimiento obrero.

Dos semanas han pasado desde la muerte de Néstor Kirchner. El gobierno ha proclamado “la profundización del modelo”. La imagen pública de Cristina ha aumentado de manera considerable y se observa cierta dificultad en la oposición para reubicarse en el nuevo contexto político. Así las cosas, insistentes voces del oficialismo han venido planteando que el objetivo es “la reelección de Cristina”. ¿Qué está pasando? ¿Se confirma el vaticinio de un “giro a la izquierda”, de la “profundización del modelo” luego de la muerte de Néstor?

El grito en un lado… y los huevos en el otro

Para no pecar de incautos, hay dos planos que no deberían ser confundidos. Una cosa son los “discursos” –e incluso la eventual reelección de la actual presidenta– y otra muy distinta es si el gobierno está yendo hacia una “radicalización” izquierdista de su curso político. Porque más bien lo que parece estar verificándose es un “aggiornamiento” centrista en el contenido de su acción.

Veamos los distintos elementos. Que el gobierno aparece fortalecido es un hecho. Al mismo tiempo, ha comenzado una crisis en el Peronismo Federal, con Reutemann y Solá tomando cierta distancia de ese espacio. Se trata de importantes figuras del PJ que especulan con la posibilidad de “reunificar” el peronismo eventualmente detrás de la figura de la propia Cristina. Claro está que resultaría difícil esperar una “izquierdización” gubernamental de la mano de estos personajes.

Por otra parte, el debilitamiento coyuntural de la oposición no termina allí. En las filas del radicalismo salió disminuida la figura del vice Cobos. Es que si la patronal está buscando un próximo gobierno que baje la “crispación” (que tome medidas centristas que acaben con la relativa división que hay entre los de arriba) la polarización que implica la figura del “traidor” Cobos no ayudaría mucho… El hijo de Alfonsín tiene clara esta realidad, y por eso agudiza su perfil “bonachón” y se calza el saco de candidato presidencial de la UCR.

También hay reconfiguraciones entre la patronal del campo. Esto no responde a un giro “izquierdista” de algún sector de ella o del propio gobierno, sino a lo siguiente: con el precio mundial de la soja por las nubes, a nadie se le puede ocurrir hablar razonablemente de la “rebaja de las retenciones”. Además, en materia de los precios de la carne, sus productores están realmente de parabienes: ¡sutilmente Moreno dejó aumentar su precio casi el 100% este año aun a costa del alza inflacionaria!

Así las cosas, con una lectura política inteligente, Buzzi ahora hace movimientos de acercamiento al gobierno K, total los productores se muestran satisfechos con la coyuntura.

Subsiste entonces el interrogante: ¿un gobierno que vive el acercamiento de Reutemann, Solá y Buzzi (por solo nombrar algunas figuras), puede ser uno en trance de “radicalizarse”?

El asesinato de Mariano Ferreyra: de eso no se habla

Sin embargo, hay otros datos más “estructurales” para evaluar la marcha del gobierno en estas dos primeras semanas sin Néstor. En primer lugar, la pelea contra la impunidad en el caso del asesinato del joven militante del PO Mariano Ferreyra.

Desde la muerte del mismo, ningún funcionario de importancia –empezando por la propia Cristina– ha hecho una sola declaración al respecto. ¡Una verdadera vergüenza! ¡Han utilizado la muerte de Kirchner como cortina de humo para dejar en un segundo plano el asesinato del compañero!

Es un hecho que producto de la presión de los trabajadores tercerizados, ha habido sendos acuerdos –en dos tandas– con un número importante de compañeros despedidos, a los que se les ha garantizado su re-instalación y pase a planta permanente (del tema de la sindicalización no se ha hablado palabra).

Por otra parte, han caído en prisión 7 barrabravas e integrantes menores de la Unión Ferroviaria (los “perejiles”) que actuaron el día del asesinato de Mariano, siendo Favale el más señalado como autor material del asesinato.

Sin embargo, hay una serie de evidencias en el manejo de la causa que ya permiten comenzar a tener serias sospechas respecto de la orientación del gobierno de circunscribir las cosas a los autores materiales salvando de las responsabilidades políticas a la burocracia de la Unión Ferroviaria.

Pruebas al canto: amén de que se ha vuelto a postergar el secreto de sumario, razón por la cual a varias semanas de la muerte de Mariano no se puede saber a ciencia cierta en qué anda la causa, está circulando una versión que podría estar expresando de manera “técnica” esta complicidad o encubrimiento K.

El hecho es que según el diario Página 12, la fiscalía que en un primer momento había promovido la figura de “asociación ilícita” para la banda que asesinó a Mariano, ahora estaría considerando pedir simplemente la figura de “homicidio con el concurso de dos o más personas”.

La diferencia es evidente: si la primera figura es lo suficientemente “genérica” como para contener tanto a los responsables materiales como políticos del asesinato, la segunda solamente parece poder abarcar a sus autores materiales, dejando a salvo al resto…

Ahora bien: ¿a quién se le podría ocurrir que la actuación de una patota de más de cien personas, a plena luz del día, comandada por reconocidas figuras del sindicato, podría no tener la venia de las más altas esferas de la Unión Ferroviaria? ¿Quién podría ser tan idiota como para creer que Pedraza no estaría al tanto de los acontecimientos que iban a ocurrir?

Además, hay que retener un dato: la fiscalía es la representante del Estado (el Ejecutivo) en el Poder Judicial: si es el mismo gobierno el que en definitiva pediría la figura de “homicidio” y no la asociación ilícita, lo que aparece como un paso “jurídico” no sería más que una decisión política de dejar a Pedraza en paz…

Si Cristina no habla de Mariano –cuyo asesinato sigue siendo uno de los hechos más relevantes de la actual coyuntura política– es simplemente porque su política es dejar a salvo a la burocracia sindical peronista de la CGT (empezando por salvar el pellejo de Pedraza mismo). Este hecho vale más que mil palabras acerca del verso de la “profundización del modelo” y su giro “izquierdista” en que caen tantos incautos.

La burocracia sindical como “columna vertebral”

¿Cuál es la razón de fondo de este encubrimiento K? Alguna pista la podemos obtener en las recientes declaraciones del Ministro del Interior, Aníbal Fernández. Defendiendo la relación entre el gobierno y Hugo Moyano ha salido a decir que la CGT es “la columna vertebral del gobierno”. Estas declaraciones no dejan de ser significativas.

Por un lado, es evidente que columna vertebral no es la cabeza: la que dirige es Cristina (una política patronal) y, además, como siempre en el PJ, la clase trabajadora (supuestamente “representada” por la CGT) nunca podrían ser cabeza de un gobierno…

Por otra parte, Fernández quiso salir a dejar muy claro que el gobierno tiene una “relación privilegiada” con la CGT de Hugo Moyano. Y que ese vínculo se va a mantener invariable luego de la muerte de Néstor Kirchner. Esta ubicación también juega un papel conservador en lo que hace a la discusión que se ha abierto en el país alrededor de la organización del movimiento obrero.

Las cosas son evidentes, ya que el gobierno no sólo juega al no reconocimiento de la CTA, sino también a su división fraude cruzado mediante. No se trata solamente del problema político,  que la fracción de Micheli sea “sojera” y la de Yasky oficialista. Lo fundamental es que el reconocimiento de la CTA jugaría cómo impulso de una línea “reformista”, con el peligro de cuestionar el monopolio de la representación obrera que sigue imperando sobre todo en el proletariado industrial por parte de la CGT, abriendo de hecho brechas para una recomposición más de conjunto de la organización obrera.

En este sentido el gobierno es ultraconservador y peronista clásico. Efectivamente, la CGT es la principal columna vertebral del control burocrático-burgués del movimiento obrero y así debe seguir siéndolo para bien de los capitalistas. ¡Claro que esto muy “progresista” que digamos no luce!

La mirada impresionista del funeral de Néstor K

Uno de los elementos que han alimentado las elucubraciones acerca de si el gobierno no ingresaría en un curso más “izquierdista” tiene que ver con una mirada “impresionista” sobre la concurrencia masiva al funeral del ex presidente.

Cuando se habla de “impresionismo” en el análisis político se está refiriendo a un razonamiento de los hechos que extrapola mecánicamente alguna de sus características. Más llanamente, cuando se exageran sin medida las cosas. Algo así es lo que ha pasado con el examen de las exequias de Néstor K.

Es verdad que durante las mismas se expresó un sector joven bastante “militante”. Si una parte de los que asistieron a rendirle homenaje eran militancia organizada de las tres “columnas vertebrales” del peronismo K (las intendencias, los sindicatos y los movimientos sociales) había también un componente espontáneo entre los mismos.

Es un hecho que la polarización del gobierno de Cristina en estos últimos años con sectores de la patronal como la agraria o los dueños de multimedios como Clarín, de alguna manera politizó a un amplio sector.

Es que si bien en la vanguardia, la politización viene de la mano de la izquierda, es obvio para llegar a más amplios sectores, estar encaramado en el Estado hace las cosas mucho más fáciles…

Es a este sector al que pretende dirigirse en estos días el gobierno para organizarlo. Incluso mediante encuestas telefónicas se está invitando a los jóvenes a organizarse en La Cámpora (agrupación juvenil liderada por el hijo de Kirchner).

Sin embargo, sacar de allí la conclusión de que ahora se viene “un giro izquierdista” del gobierno, o que este podría ser asimilado con los movimientos sociales que dieron vida a fenómenos como el chavismo o Evo Morales en Bolivia… hay un largo trecho. Recordemos que en estos dos casos el sistema de partidos patronales quedó realmente diezmado y que ambos movimientos en ningún caso son partidos patronales tradicionales. ¿Cómo podría escapársele a cualquier analista serio el hecho que él gobierno de Néstor y Cristina ha sido expresión –la más “izquierdista” si quiere– de un partido tradicional del orden burgués de nuestro país como el PJ?

En justificación de esta realidad (la verdadera “infraestructura” pejotista de la “construcción” estilo K), Miguel Bonasso cita una conversación muy sugerente con Kirchner. Ante los cuestionamientos del primero por el abandono del segundo de la llamada “transversalidad” (la supuesta construcción de un espacio por fuera del PJ), este le solía responder que “una casa se construye también con ladrillos de bosta”…

En esto, La Campora, programas como 6, 7, 8, ex militantes de izquierda arrepentidos devenidos en kirchneristas [1], pueden ayudar a alimentar un relato “combativo” y capitalizado por agrupaciones juveniles kirchneristas ligadas a su gestión del Estado. Pero de allí a creerse la posible recreación de un “movimiento de masas de liberación nacional” de la mano de los “ladrillos de bosta” de los varones del PJ y de la burocracia la verdad es que ya sería comprar buzones al por mayor…

Cárcel a Pedraza por una “revolución antiburocratica” en la Unión Ferroviaria

La prueba actual de la política del gobierno es la vergonzosa actitud con el caso de Mariano, estando la pelea contra la impunidad de los responsables materiales e intelectuales de su asesinato (tarea que tiene hoy gran anuencia popular) exclusivamente en manos de la izquierda.

Un paso adelante ha sido la detención de varios de sus posibles autores materiales. Por otra parte, el gobierno ha debido comprometerse en la satisfacción del reclamo de una importante porción de compañeros tercerizados del Roca (si bien hay que seguir vigilantes de que estos acuerdos se cumplan cabalmente).

Pero hay una cuestión clave para la cual hay que redoblar los esfuerzos. Se trata de una cuestión central que unifica los problemas políticos con la recomposición del movimiento obrero argentino: la pelea por meter en la cárcel a Pedraza.

Este viene siendo crecientemente asediado en determinadas líneas del gremio como se acaba de ver en las recientes elecciones a cuerpo de delegados en el ferrocarril Sarmiento y el Belgrano (dónde triunfó la Bordó) y la buena elección en el Mitre (ahí se impuso la gente de Pedraza). Pero las cosas van más allá. Esta pelea está puesta a la orden del día también en el resto de las líneas, en primer lugar el Roca.

Meter preso a Pedraza sería la punta de lanza para la profundización de una verdadera “revolución antiburocrática” que podría desatarse entre los ferroviarios de todo el país, cuestión que al mismo tiempo repercutiría favorablemente en la pelea contra la burocracia de todos los colores en el conjunto de la clase obrera.

Para estas tareas, entre otras iniciativas, hay que ir pensando desde ya mismo en la realización de un acto obrero multitudinario en la izquierda el próximo 20 de diciembre cuando se cumple un nuevo aniversario del “Argentinazo” del 2001, así como un nuevo mensuario del asesinato de Mariano.

Desde el nuevo MAS pretendemos prepararnos desde ahora mismo para dicho evento, en el cual se debe levantar una tribuna obrera dónde tengan rol protagónico los compañeros tercerizados del Roca, los de Kraft, los de FATE, los ferroviarios de la Bordó, etcétera.


Nota:

1.- Por ejemplo el lamentable caso del periodista K, Pablo Llonto, el que acaba de hacer pública una carta dónde le pide perdón a Néstor Kirchner por las críticas que recibió en su gestión –salvadora del capitalismo nacional luego de la crisis del 2001- por parte de la izquierda… Una verdadera vergüenza que solamente puede dar lástima.