Socialismo o Barbarie, periódico Nº 188, 28/10/10
 

 

 

 

 

 

Docentes de Capital

Desborde a la burocracia

Lista Gris Carlos Fuentealba - Capital

El 19 y 20 de octubre se concretó en la Ciudad de Buenos Aires el paro convocado por Ademys, gremio minoritario de no más de mil afiliados. Esta medida tuvo un acatamiento de alrededor del 60% de los maestros y profesores, que en su mayoría no pertenecen al gremio convocante.

Este hecho quedó oculto tras el paro del día 21, que la directiva de UTE (el gremio con mayor cantidad de afiliados) se vio obligada a lanzar en repudio al asesinato de Mariano, pero queremos destacarlo porque es parte de la crisis y el desprestigio de las burocracias sindicales de todos los colores.

El alto acatamiento al paro de Ademys por parte de los maestros de todos los gremios demuestra la necesidad de los docentes de llevar adelante un plan de lucha real, dando la espalda a la decisión de las distintas burocracias, sobre todo la de UTE-CTERA. UTE rechazó en el plenario del 13 de octubre la propuesta del gobierno Pro, y sin embargo se negó a llevar adelante ningún paro. Su propuesta fue: una conferencia de prensa, radios abiertas, y durante la primera semana de noviembre una carpa frente a la Legislatura, esperando que Macri se conmueva cuando vea a los maestros haciendo vida errante de toldería…

Hete aquí que el plenario donde se “votó” este “plan de lucha” tuvo perfiles de fantasía, pues los mandatos reales marcaron una clara voluntad de los maestros de realizar el paro, pero en el plenario pesó el aparato (empleados y entenados Celestes) sobre los delegados que llevaron mandatos de asamblea. Por ejemplo, una empleada del sindicato (que no es delegada) dijo traer el mandato de nueve escuelas

Cabe destacar que durante el paro de los días 19 y 20 de octubre la conducción Celeste de UTE se dedicó a instalar rumores acerca de que el paro se había levantado, o sea, un claro intento de boicot.

Las consecuencias de las elecciones de la CTA se trasladaron al centro del gremio capitalino. La UTE lleva sobre sus espaldas la derrota en la CTA (con su apoyo oficial a Yasky), y apareció frente a sus bases sin balance ni autocrítica, avalando de hecho los fraudes en la elección de la central, donde se tardaron 8 días para contar 200 mil votos. La conducción Celeste se ve cada vez más débil: sobreactúa discursos altisonantes y agresivos contra Macri, pero contrapone medidas claudicantes y tibias. Estas claudicaciones esconden tal vez la intención de sostenerlo a Macri hasta el fin de su mandato para no provocar una crisis institucional, en acuerdo con el gobierno K; o bien la negociación de prebendas como las comisiones de servicio a través de las cuales el gobierno financia el aparato sindical. Además, recordemos que el sindicalismo docente suele ser un trampolín para futuros legisladores y asesores. Como dijo el secretario de UTE CTERA Eduardo López: “Tenemos que llegar al fin del gobierno de Macri sin heridos” (dixit).

Esta conducta agresiva en lo virtual y pasiva en lo real se vio en el conflicto estudiantil: el “apoyo” de UTE y demás conducciones docentes a la lucha de los estudiantes sólo se tradujo en unos pocos empleados del aparato sosteniendo una bandera en la puerta de Ministerio de Educación, mientras los docentes que sufrían constantemente las presiones de los directivos para romper las tomas quedaron al descubierto sin que los sindicatos aparecieran jamás en persona en los establecimientos educativos, para defender a sus afiliados de los aprietes macristas. Esta actitud de las conducciones sindicales contrastó vívidamente con la de muchos maestros, que enfrentando esas presiones estuvimos en las tomas, incluso los fines de semana, ocupándonos de que a los chicos no les faltara de comer y acompañándolos en su justa lucha.

Sucedió lo mismo cuando el macrismo pidió la lista de los docentes huelguistas y los sindicatos respondieron con presentaciones judiciales. Aunque la justicia fallara algún día a favor de los docentes, el gobierno Pro ya tiene su lista negra en sus cajones.

Las claudicaciones se pagan

El posicionamiento de la UTE como ala progresista del Pro no le está saliendo gratis. El alto acatamiento al último paro demostró que existió un desborde de los trabajadores de la educación contra la actitud entregadora de la Celeste en la Ciudad. Junto con esto, cada vez más compañeros comienzan a expresar la necesidad de construir una conducción sindical verdaderamente representativa y luchadora, y que supere la actual división de los docentes capitalinos en 17 gremios.

La realidad ha demostrado que cada agrupación opositora por sí sola no puede contra las maniobras del aparato burocrático. Como hicimos para las elecciones en la CTA, la Lista Gris Carlos Fuentealba llama a conformar un frente clasista, de lucha, independiente de todos los sectores de la burocracia docente, del gobierno local y nacional como así también de la oposición de derecha, para disputar la conducción del gremio en las próximas elecciones.

Y en lo inmediato llamamos a:

• Asambleas de base en escuelas y distritos donde voten juntos los afiliados a todos los gremios y los no afiliados. Estas asambleas deben decidir los planes de lucha y sus mandatos deben regir los plenarios de delegados, que hoy son trampas manejadas por los ñoquis del aparato sindical

• Por un plan de lucha creciente y unificado de todos los docentes hasta alcanzar la recomposición salarial

• Titularización de docentes interinos

• Condiciones edilicias dignas

• Pago en tiempo y forma de los salarios

• En defensa de nuestro estatuto docente

• Basta de subsidiar la educación privada

• Basta de descuentos, aprietes y lista negras

• Aumento de presupuesto educativo para construir una educación pública, laica y gratuita acorde a las necesidades de los trabajadores y sectores populares

• Apoyo a todas las luchas de los trabajadores y estudiantes