Socialismo o Barbarie, periódico Nº 187, 15/10/10
 

 

 

 

 

 

Primeras lecciones de una gran lucha

Ganó la toma de Sociales

Por Martín Primo
Agrupación ¡Ya Basta!

La primavera estudiantil que se ha vivido en los últimos dos meses, ha sido la experiencia de lucha más importante de secundarios, terciarios y universitarios en años. En el marco de la misma, han ocurrido tomas históricas de las facultades por su duración, como ha sido el caso de las facultades de Ciencias Sociales y Filosofía de la UBA. Y no se ha tratado solamente de la Capital Federal. En estos mismos momentos, está en pleno desarrollo el “estudiantazo” en Córdoba donde también –si se logra sostener una política justa– podría salirse de la protesta con logros de importancia. Presentamos entonces a continuación el reflejo de las conclusiones de algunas de las peleas más importantes de este ciclo de lucha de los secundarios, terciarios y universitarios, el que seguramente constituye ya el antecedente de la conformación de una nueva generación a partir de la cual puede surgir un nuevo movimiento estudiantil.

Desde el Nuevo MAS y la Agrupación ¡Ya Basta! entendemos que una vez pasados los festejos, llega el momento de compartir junto a los cientos de activistas que fueron el corazón de esta lucha, algunos elementos de balance que contribuyan al desarrollo de este nuevo movimiento estudiantil que en los últimos dos meses se ha puesto de pie, y a las tareas que nos quedan por delante.

Ya está dicho (ver pag. 16) la importancia del estudiantazo que empezó por los secundarios y se expandió como reguero de pólvora, de la fuerza que tienen las tomas y los lazos solidarios que crearon los estudiantes: “Todos por todo”.

Caletti “aguantó” 44 días, Cristina 10 horas

Otra enseñanza inmensa que nos deja esta lucha, es quién es el “mono” y quién el dueño del circo. Desde el ¡Ya Basta! planteamos oportunamente que había que pegarle directamente a Cristina, y que no había que perder más tiempo negociando y contra-negociando con la gestión; que si Caletti podía mostrarse tan intransigente, era porque el gobierno nacional no se estaba sintiendo afectado y que, por lo tanto, le daba toda la “banca”. Caletti se dio el gusto de bardearnos y chicanearnos durante 22 horas de negociación, repartidas durante tres días, para terminar diciendo que sobre el edificio “él no podía decir nada”. Hasta el muy caradura se ofreció “gentilmente” a tratar de tramitarnos una “reunión” con los ministerios. Se mostró firme diciendo que, “así no”,        que “con la toma él no negociaba”...

Pero resulta que toda esa firmeza se cayó como castillos de naipes. Sólo bastó que entráramos al Ministerio para que un sudor frío le corriera por la frente. El miércoles por la tarde llamó a una reunión de urgencia de la gestión en el Instituto Gino Germani. Los investigadores del Germani lo veían caminar por los pasillos, desencajado, tratando de dar explicaciones a sus superiores en la Casa Rosada de cómo había sido tan inepto como para permitir que el conflicto le estalle directamente en la cara a Cristina.

Y parece que se equivocó de manera grosera, porque “así sí”: con la toma de la Facultad y del Ministerio se abrieron las negociaciones reales, donde él fue un verdadero “cuatro de copas” y se destrabó el conflicto con un triunfo de los estudiantes. El gobierno y el rectorado firmaron un compromiso por una partida presupuestaria no menor a los 20 millones de pesos para la tercer parte del edificio de Sociales.

Un nuevo activismo asomó la cabeza

Sin lugar a dudas el saldo, aun antes de la victoria, era altamente positivo. Fueron cientos de nuevos compañeros los que se sumaron a la lucha, que de manera democrática se organizaron en asambleas que fueron verdaderos ámbitos de combate político contra Franja Morada y los kirchneristas que hicieron todo lo que pudieron para quebrarla. Verdaderos traidores del movimiento estudiantil que llegaron al colmo de intentar reventar la toma el día miércoles 13, justo en el momento que nos movilizábamos al Ministerio y exigíamos la liberación de los 11 compañeros detenidos por el gobierno K.

Compañeros agrupados y no agrupados, que pasaron por la experiencia de un conflicto durísimo, con mil y una zancadillas, por las trampas de la negociación, con errores que fueron corregidos a tiempo y reencausada la lucha, como cuando se flexibilizó por primera vez la toma dándole aire a la gestión y a la UES para tratar de estrangular la lucha. Y en una asamblea gigantesca en Corrientes y Ángel Gallardo se aplastó a los K y se decidió volver con todo a la toma. Que supieron superar el lastre de La Mella como conducción del centro, que de los 44 días de toma se la pasó 40 desmoralizando a los luchadores diciendo que estábamos “desgastados” y que había que ser “responsable” levantando por “un pancho y una coca”, proponiendo sistemáticamente “flexibilizar”, “suspender”, o lisa y llanamente votar la levantada de la toma a plazo fijo como en la última asamblea...

Un activismo que salió adelante a pesar del abandono por parte de la conducción de la FUBA (PO-MELLA- PCR- Libres del Sur) que fue incapaz en un mes y medio de lanzar una afiche o una campaña pública en apoyo a la lucha de las facultades, incapaz de coordinar acciones en las facultades dirigidas por la izquierda. Y, para colmo, tener una actitud activamente boicoteadora de los espacios de coordinación de los estudiantes como en oportunidad del Encuentro de Estudiantes en MT donde directamente desolló las votaciones de la interestudiantil que le exigió que llamara al mismo con campaña de afiches y volantes que jamás han salido.

Que se cumpla el acta - Ningún estudiante perseguido por luchar

Por delante nos quedan dos grandes tareas. El triunfo que significó el acta compromiso firmada por el rectorado y el Ministerio debe pasar de las palabras a los hechos. No debemos depositar ninguna confianza en esas firmas, no hay espacio para relajarse. Debemos garantizar con la lucha que los 20 millones se efectivicen y que se inicie la construcción del tercer pliego del edificio.

Y tenemos una cita de honor. El movimiento estudiantil no puede permitir que el triunfo se vea manchado por el procesamiento de los compañeros que se movilizaron y tomaron el Ministerio de Educación, especialmente los 11 compañeros que fueron golpeados y detenidos ese mismo día. Debemos iniciar ya mismo una campaña y un compromiso militante de todos los luchadores de que no vamos a permitir que se criminalice la lucha.

¡Viva la lucha de los estudiantes!


La toma del Ministerio de Educación

En Clave Roja - PTS… un caso aparte

Por Martín Primo
Agrupación ¡Ya Basta!

La toma del Ministerio fue una medida necesaria llevada a cabo por los estudiantes de la facultad de sociales en el marco de una larga lucha. Después de 42 días, mas allá de la enorme fuerza con que contaba la medida, las opciones se empezaban a agotar. En la última asamblea, el martes 12, las opciones eran dos y bien claras. O redoblamos la apuesta golpeando al gobierno nacional en el Ministerio, o iniciamos un proceso de repliegue en la lucha aceptando las migajas de Caletti. La Mella, como durante todo el conflicto, se inclinaba preferentemente por la segunda, proponiendo votar que la toma se levantara a plazo fijo el jueves.

Responder a las situaciones concretas

No obstante esto, y sin la negativa de ninguna corriente, se aprobó en la asamblea marchar y tomar el rectorado en la mañana del 13. Es cierto que en una comisión más tarde, a la madrugada, se barajaron las posibilidades de que esta medida no pueda ser llevada a cabo, y en su defecto se procedería al bloqueo de las puertas del ministerio, pero no por ello la votación de la asamblea había sido revocada.

Cuando se llegó al ministerio y, como era de esperar, ante el intento de la toma, la policía cerró las puertas de entrada. Frente a esta situación, un grupo de estudiantes de un corriente, de manera inconsulta, forzaron la entrada, y frente a los hechos consumados, el conjunto de los estudiantes ingresamos al Ministerio.

Todo estudiante tiene derecho a cuestionar las formas precisas en las cuales se resolvió el ingreso concreto. Pero cualquier corriente de luchadores, y más si se dice “revolucionaria”, tiene el deber de buscar las formas de garantizar el triunfo de la misma, responder a los hechos concretos, y no dedicarse a llorar durante 10 horas.

Los compañeros de En Clave Roja – PTS, no estuvieron a la altura de la situación. Su dirigente, contra todos los activistas que estaban tomando el Ministerio, en una primera asamblea que se realizó a eso de las 11:30, denunció que la medida era un “escándalo” y propuso “evacuar” el Ministerio inmediatamente. Para colmo del desubique, no utilizo ningún argumento político, sino que dijo que eso es lo que le “recomendaban por teléfono los abogados del PTS”…

Contra tal desatino, los compañeros y compañeras dentro del Ministerio resolvieron muy correctamente que ellos “no se moverían de allí” hasta que “no liberasen al último de los compañeros detenidos y nos dieran respuestas a nuestros reclamos”, posición que defendimos firmemente desde ¡Ya Basta!

Pero, vergonzosamente, esto no terminó aquí. En una nueva asamblea realizada a las 17 horas, con todos los compañeros ya liberados producto de no haberle prestado atención al PTS y continuar en la toma (y con las puertas abiertas de la negociación que culminaría en la victoria), los compañeros del PTS, volvieron a plantear que la situación era “catastrófica”, que todo lo que se estaba haciendo estaba “mal”.

Los compañeros no vieron la posibilidad del triunfo ni aun cuando estaba frente a sus narices. Por supuesto que esto no les impidió después llenarse la boca de palabras triunfalistas y esconder cual fue su posición durante toda la jornada.

El cretinismo legalista ataca de nuevo

Pero esto no es un caso aislado: es la política sistemática que tiene esta corriente de un unilateral legalismo como lo manifestaron en oportunidad del conflicto del Casino, en Pilkington o en Kraft. O en la última lucha en Filo, dónde llegaron a votar con la Mella y la Cámpora el suspender la toma durante 3 días para impulsar las fracasadas negociaciones en el marco del tramposo consejo directivo.

Les recordamos a los compañeros, bajo riesgo de transformar su organización en un prolijo estudio jurídico, que los abogados son útiles técnicos auxiliares de las luchas de los trabajadores y los estudiantes, pero que no pueden ni deben en ningún caso remplazar la necesaria dirección política que el mismo movimiento debe llegar adelante.