Socialismo o Barbarie, periódico Nº 185, 16/09/10
 

 

 

 

 

 

Elecciones en la UTPBA

Por un sindicato real para los trabajadores de Prensa

El 28 y 29 de septiembre se vota en el gremio de Prensa de Buenos Aires, la UTPBA, en una elección bastante diferente a la anterior. En esa oportunidad, el frente Naranja-Violeta había hecho una interesante elección en los grandes medios. Ahora, se opone a la conducción un frente más amplio, que incluye a La Gremial, El Colectivo, la Naranja y la Lista Violeta. Das Neves, Camaño y Cía. están al frente del sindicato hace 26 años, y a su tradicional pusilanimidad han agregado en los últimos años un total desprecio hasta por aparentar hacer algo: en los últimos conflictos importantes del gremio, este año en los diarios Crónica y Crítica, la borrada de sus dirigentes fue memorable. Y la recuerdan especialmente los trabajadores.

Esto se explica en buena medida por el carácter de la UTPBA: se trata de un sindicato "anornal". Los sindicatos "normales" pueden tener una conducción burocrática, y en general dejan afuera a los contratados, tercerizados o en negro. Pero tienen como afiliados al grueso de los trabajadores de la actividad, incluyendo siempre las empresas con mayor concentración de trabajadores.

No es el caso de la UTPBA. El 80% o más de los afiliados (cálculo al voleo, porque el padrón es de goma) son periodistas de radios comunitarias o colaboradores, que en muchos casos no viven de su sueldo. En cambio, el porcentaje de afiliación en los verdaderos medios de prensa, los grandes, es insignificante. Para hacerse una idea, basta imaginar un SMATA que afilia talleristas pero no obreros de Ford, Fiat o Toyota, o un SUTNA de empleados de gomería pero sin FATE, Firestone ni Pirelli.

Esta realidad tiene por lo menos un doble origen. Por un lado, el inmenso desprestigio de la UTPBA, que ignoró o entregó toda lucha en medios grandes (para no hablar de jugar para la patronal, como en el conflicto de Clarín en el 2000). Por el otro, la propia concepción de Das Neves, Camaño y Cía., que creen que el "cambio comunicacional" se hace desde los "medios alternativos", los foros académicos y en general cualquier lugar salvo las luchas de los trabajadores de Prensa reales de los medios reales.

La burocracia es completamente ajena al gremio y a sus luchas. La prueba palmaria, por si hacía falta, fue la asamblea del 29 de junio en Atlanta, en la que se designó la junta electoral. Fue aparateada, fraude y maniobra, todo en uno, con afiliados truchos, conteo de votos surrealista y toda la logística de los gremios "gordos", pero en un sindicato "progre"... Lo sintomático: cuando los trabajadores de la oposición reclamaron paritarias, la barra de improvisados "periodistas" contestó en un cantito que eso era "elitista". ¿Será que los trabajadores de los medios de prensa reales, que sí viven de su sueldo, son una "elite" comparados con los colaboradores?

Consciente de todo esto y de la bronca que hay en el gremio contra la UTPBA, la conducción puso candidatos menos impresentables que el impresentable Das Neves. Hasta pusieron gente que trabaja y todo (y al que no, le buscaron alguna cosa como para que pareciera que sí). El Frente, en cambio, expresa lo más activista y luchador del gremio, levanta un programa de defensa de los trabajadores, sus derechos y su salario, junto con la democracia sindical y la realización de asambleas del gremio. Además, está encabezada por una figura muy respetada dentro y fuera del gremio como Osvaldo Bayer, que firmara los primeros convenios colectivos de periodistas. Por eso la Lista Violeta decidió sumarse, con la presencia de “Kilo” Vignoles y Andrea Salmini, ambos de Crónica, integrando la boleta del Frente de Unidad.

La campaña viene fría en los grandes medios justamente por la escasísima afiliación. La expectativa del Frente es hacer una muy buena elección en esos lugares, más allá de que en términos globales el padrón está tan inflado y distorsionado que no tiene sentido –como equivocadamente creen algunos compañeros– plantearse como objetivo "barrer a la actual conducción". En verdad, es precisamente este presente de un sindicato prácticamente vaciado de contenido real lo que, más allá del resultado electoral, pone sobre la mesa la necesidad de discutir qué hacer con la UTPBA. Se trata de una discusión que la Violeta y muchos otros compañeros vienen planteando desde hace tiempo: cómo dotar de una organización sindical real a los trabajadores de los medios de comunicación.